De la misma manera que el pintor Yves Klein patentó una variante del color azul, Netflix está patentando la Navidad tópica de cascabeles, trineos, jerséis abominables y árboles iluminados. El alud de películas y series navideñas ha llegado a Netflix con contenedores que los abonados tendrán que registrar para encontrar algo que merezca la pena (y la cuota).
De películas, la más prometedora es Aquella Navidad , una producción de animación sobre sentimientos navideños genuinos que, gracias al talento de Simon Otto y Richard Curtis, nos regala un rato de sentimentalismo inteligente y analgésico, ahora que el mundo parece irse a la mierda más de prisa de lo que se iba hasta ahora. Como guionista o director, Curtis ha participado en, como mínimo, cuatro obras maestras: Love actually, Cuatro bodas y un funeral, Yesterday y Una cuestión de tiempo . La prueba que son obras maestras es que cualquier adulto de más de cincuenta y cinco años las ha visto, como mínimo, sesenta veces. Aviso: Aquella Navidad no llega a la categoría de las anteriores, pero es un honorable descendiente.
Como guionista o director, Curtis ha participado en, como mínimo, cuatro obras maestras
EN SERIE. Con respecto a las series, tendremos que conformarnos con Palomas negras , una historia de espías, asesinos y complós ambientada en Londres durante los días de Navidad. Eso significa que tanto en las casas de los asesinos como de los asesinados hay árboles y decoraciones navideñas. La estrella del reparto es Keira Knightley, que, cuando aún se podía hablar libremente de la belleza de las actrices, suscitaba grandes debates sobre el potencial icónico de la falsa mosquita muerta friolera de la que te enamoras tanto cuando la ves cantar en Begin again , cuando sufre en las adaptaciones de clásicos victorianos o cuando, como aquí, reparte tortazos de experta en artes marciales y se carga a sicarios con masculinidades tóxicas.
Un fotograma de “Palomas Negras”
El protagonista es Ben Wishaw, que también suscitaba discusiones amenas sobre el modelo de guaperas gay atormentado. Haga lo que haga, sin embargo, siempre será el Sonny de London spy . ¿Conexión entre Aquella Navidad y Palomas negras ? En una escena de la película de animación, aparece, en una pantalla, la deslumbrante Keira Knightley de la escena de Love actually en la que el amigo pringado, locamente enamorado, le va enseñando los carteles de una declaración de amor. Una declaración que, me consta, muchos ilusos han intentado imitar. No haré spoiler: no les diré si con éxito o sin.