Plan para poner al día los campos de fútbol de Barcelona
Mantenimiento
El Ayuntamiento analiza el estado de conservación de 28 terrenos municipales de juego

El campo municipal de Fort Pienc, una de las instalaciones que se revisará

La Sindicatura de Greuges de Barcelona dio hace poco un toque de atención al Ayuntamiento instándole a realizar mejoras estructurales en el complejo deportivo Teixonera Vall d'Hebron tras recibir una queja formulada por cerca de una cincuentena de personas. Este recinto será uno de los que el Consistorio analizará su estado de conservación junto a otros 27 campos municipales de fútbol de la ciudad.
La actuación responde a la voluntad del Institut Barcelona Esports (IBE) de poner al día las instalaciones deportivas que por su uso y paso de tiempo “precisan mejoras”. Fuentes municipales añaden que se trata de “una práctica normativa necesaria” para impulsar posteriormente un plan de actuación y de mejora de los terrenos de juego.
Una vez completado el informe y de disponer de una “información real y actual”, la administración local establecerá las prioridades, las inversiones y el calendario. En concreto, esta evaluación comprobará aspectos como la iluminación, las gradas, los vestuarios, el mantenimiento general, la accesibilidad o la seguridad.
El Consistorio evaluará aspectos como la iluminación, las gradas, los vestuarios o el mantenimiento general
Los campos municipales que se auditarán están adscritos a los distritos, de los que la mayoría, un total de siete, se localizan en Sant Martí. Nou Barris es el segundo distrito con más instalaciones que se analizarán, con seis, y el tercero es el distrito de Horta-Guinardó, con cuatro. Le siguen Sants-Montjuïc y Sant Andreu, respectivamente con tres. Cierran la lista con uno Ciutat Vella, el Eixample, Les Corts, Sarrià-Sant Gervasi y Gràcia.

Para hacer este diagnóstico, el IBE sacó recientemente a concurso una licitación, con un presupuesto de 17.787 euros (IVA incluido). Tras la adjudicación del contrato, la empresa tendrá un plazo de tres meses para realizar el informe. El IBE facilitará los datos básicos necesarios de los recintos y coordinará las visitas.
De deficiencias leves a muy graves
Las deficiencias detectadas en los campos de fútbol se calificarán en tres categorías: leves, graves o muy graves. Se considerarán leves aquellas anomalías producidas por problemas de diseño, deterioro o falta de mantenimiento que no representan riesgo para las personas. Los desperfectos serán graves cuando puedan suponer un riesgo leve para las personas pero no afectan a la estructura del recinto. Y, por último, las muy graves hacen referencia a la estabilidad del equipamiento y son un peligro para la seguridad de las personas.
Esta iniciativa llega después de que en la última comisión municipal de derechos sociales, cultura y deportes del año pasado se aprobara una proposición impulsada por ERC con los votos favorables de todos los grupos políticos, a excepción de la abstención de Vox. A propuesta de los republicanos, el gobierno municipal se comprometió a elaborar en un plazo de tres meses un plan de choque de mantenimiento y de mejora de las instalaciones deportivas de la ciudad con un importe mínimo de diez millones de euros para este 2025. Además, se acordó incluir un análisis riguroso de la situación actual de los equipamientos deportivos.
El concejal republicano Jordi Castellana entonces defendió la puesta al día de los recintos deportivos argumentando que Barcelona cuenta con un “parque envejecido” a causa de que buena parte de estos equipamientos se construyeron en los años 90 para los Juegos Olímpicos.
Por su parte, el concejal de Deportes, David Escudé, recordó que en la gran mayoría de las instalaciones deportivas de la ciudad hay un gestor responsable del mantenimiento a través de un contracto. En este sentido, comentó que hay momentos en los que los distritos no disponen de “suficientes herramientas técnicas” para poder hacer este “seguimiento cuidadoso” y añadió que hace falta más instalaciones en la ciudad para cumplir con las “necesidades” que el sector deportivo requiere.
La Sindicatura de Greuges de Barcelona dio un toque de atención al Ayuntamiento hace unos días instándole a realizar mejoras estructurales en el complejo deportivo Teixonera Vall d'Hebron tras recibir una queja formulada por cerca de una cincuentena de personas. Este recinto será uno de los que el Consistorio analizará su estado de conservación junto a otros 27 campos municipales de fútbol de la ciudad.
Según la última encuesta publicada y elaborada por el IBE sobre los hábitos de práctica deportiva y actividad física en la población adulta de Barcelona, más del 65% de la ciudadanía hace deporte con regularidad.
