
Barcelona ante el cambio climático
OPINIÓN
Yakarta es ya la mayor aglomeración urbana del mundo, con 42 millones de habitantes, superando a Tokio. Así lo asegura el estudio World Urbanization Prospects 2025 de la ONU. A la capital indonesia le llega este reconocimiento cuando se hunde varios centímetros cada año como consecuencia de la sobreexplotación de las aguas subterráneas. Este fenómeno lo anima, además, la subida del nivel del mar como consecuencia del cambio climático. Este último es uno de los problemas de emergencia global a los que se enfrentan todas las ciudades costeras, y Barcelona y su área metropolitana no son una excepción.
¿Esto significa que la capital catalana también se va a hundir o inundar? Lo primero es más que improbable, a no ser que nos dé por extraer de forma frenética el agua del subsuelo. Lo segundo, que la ciudad se inunde, va a depender. La previsión es que el nivel del agua del mar se incremente entre 40 y 80 centímetros —hay estudios más pesimistas— a final de siglo en el litoral catalán por el deshielo de los polos. En principio, no es suficiente para inundar los municipios marítimos, aunque sí para que afecte a las playas y experimenten un retroceso en sus costas. No se prevé que el agua del mar supere barreras como paseos marítimos, puertos y otras infraestructuras. Por esta parte podemos estar tranquilos. Sin embargo, las consecuencias de la emergencia climática para nosotros van a venir de lluvias extremas, que todo indica que van a ser más seguidas e intensas. Recordemos lo que ha ocurrido en Alcanar. Cinco danas en siete años ha tenido que gestionar el hasta hace poco alcalde de este municipio del Montsià, Joan Roig, lo que le ha ocasionado un desgaste tal que ha dimitido del cargo, y no solo por todo lo que ha pasado sino por lo que prevé que vendrá.
Las consecuencias de la emergencia climática para nosotros van a venir de lluvias extremas
Los cálculos indican que la zona de Catalunya que se verá más afectada por el aumento del nivel del mar es el delta de l’Ebre, muy cerca de Alcanar. No tanto el del Llobregat, que tiene más orografía y altura. Esto significa que el aeropuerto de El Prat no es previsible que lo inunde el mar. Su vulnerabilidad, de nuevo, van a ser los temporales extremos, por lo que la futura ampliación hace recomendable que contemple algunas medidas preventivas.
De todos modos, esto es lo que nos dicen hoy los científicos a partir de sus prospectivas. Pero…, ¿y si se equivocan? Al final, sobre todo lo que tiene que ver con el futuro del clima reina una gran incertidumbre. Y si, pongamos también por caso, coincide una dana con un agresivo temporal de mar. Sería una especie de tormenta perfecta de efectos catastróficos para aquellos municipios en los que se ha construido donde no había que hacerlo. Hay que pensar que, si sube el nivel del mar, las olas serán también más altas y destructivas.
No es ciencia ficción. Las amenazas por la emergencia climática existen pese a los negacionistas, que ya hay que contemplar como una amenaza por sí mismos.

