A lo largo de todo el día han continuado los trabajos para despejan la vía de la red de cercanías de los restos del tren que descarriló anoche provocando un muerto, y 37 heridos, cinco de ellos graves.
El accidente se produjo hacia las 21h del martes cuando un tren de la línea R4 que circulaba entre Sant Vicenç de Calders y Manresa colisionó contra un muro de contención de la AP-7, que había caído sobre las vías a causa del temporal, en el tramo que va entre Gelida y Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona).
Sílvia Paneque, consellera de Territori de la Generalitat, apuntó que las primeras hipótesis apuntan al “desprendimiento de un talud en el momento en el que pasaba el tren”. El fallecido es uno de los tres maquinistas en prácticas que acompañaban en cabina al conductor del tren.
El accidente ha llevado a Renfe a paralizar la circulación ferroviaria de Rodalies durante todo el día mientras comprueba el estado de las vías.
Según el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, “la situación es de tal calibre que hoy por la mañana se ha producido el derrumbamiento de otro muro en la R1, creo que en Pineda del Mar, sin consecuencias afortunadamente porque el servicio estaba suspendido”.
La jueza de guardia de Vilafranca del Penedès (Barcelona) se ha desplazado al lugar del accidente esta mañana para levantar el cadáver de la víctima mortal y obtener informaciones iniciales sobre los hechos.
El Área Central Aeroportuaria y de Transporte Público de los Mossos d'Esquadra, que es la unidad encargada de las funciones de seguridad ciudadana e investigación en infraestructuras y líneas ferroviarias, se ha hecho cargo de la investigación, que tutela el juzgado de Vilafranca del Penedès.