Barcelona

Los incidentes en Rodalies se afianzan y los retrasos se tornan frecuentes.

Crisis ferroviaria

Las restricciones de rapidez aplicadas en la totalidad de los recorridos imposibilitan retomar el funcionamiento habitual del servicio.

Rodalies es gratuito durante un mes, aunque es obligatorio validar el viaje con un abono específico que se puede adquirir en las máquinas

Rodalies es gratuito por un periodo de un mes, aunque es imprescindible formalizar el viaje mediante un abono específico disponible en las máquinas de autoventa.

Mané Espinosa / Propias

No esperen encontrar un tren de Rodalies que circule siguiendo la puntualidad prevista en sus tablas. Tras dos semanas del accidente de Gelida que le costó la vida a un maquinista en prácticas, el sistema ferroviario catalán está repleto de restricciones de rapidez momentáneas que fuerzan a aminorar el paso en bastantes tramos y dilatan la duración de los viajes de forma sustancial.

Los informes que gestiona el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) y que facilita a Renfe contemplan 179 restricciones en Rodalies. Unas representan puntos concretos, mientras que otras abarcan trayectos de diversos kilómetros. Distribuidas por toda la red, el recorrido se extiende más de lo estimado y las demoras se van sumando conforme avanza la jornada, con apenas dos convoyes por hora y dirección en el escenario más favorable en rutas tan transitadas como la del Maresme y la de Vilanova.

La única satisfacción que conservan los pasajeros es que el servicio ferroviario continúa. Con ciertas dificultades, pero siguen circulando. Por lo menos, esto ocurre en las líneas con mayor afluencia. En una decena de sectores con menos viajeros persisten las interrupciones hasta que se ejecuten labores urgentes que aseguren la protección. Estas incidencias perjudican a la R4 entre Manresa y Terrassa, la R1 entre Blanes y Maçanet, además de los trenes regionales desde Reus hacia Lleida y las Terres de l’Ebre...

Los trenes regionales ya alcanzan Portbou, mientras que en la zona sur las labores de emergencia precisarán un poco más de tiempo.

El tiempo necesario para recuperar la operatividad en esos puntos continúa siendo incierto; algunos casos se resolverán en pocos días, pero otros tardarán semanas, lo que obliga a los pasajeros a utilizar medios de transporte por carretera de forma indefinida. La zona de montaña de la R3 es una de las que muestra mayores dificultades. Del mismo modo, el trayecto de la R15 entre Reus y Móra la Nova tampoco parece de fácil solución. 

Los convoyes no tienen permitido transitar nuevamente hasta que los especialistas de Adif inicialmente y posteriormente los de Renfe –con el correspondiente visto bueno de los maquinistas– autoricen el tráfico. El representante de Renfe en Catalunya, Antonio Carmona, prefiere referirse a “certezas” y lo único seguro es que durante este martes el servicio de trenes se mantendrá igual que el lunes.

De momento, al comenzar la semana, los pasajeros del tren regional entre Barcelona y Portbou, perteneciente a la línea R11, evitaron el autobús tras estar interrumpida la circulación desde Figueres. Esta sección representó el único trayecto donde se reanudó el tráfico ferroviario de entre todos los que permanecían suspendidos desde los últimos siete días. Si bien la Generalitat fijó este lunes para la recuperación completa de la actividad, actualmente elude proponer un cronograma alternativo que pueda verse desmentido por los hechos. Especialmente considerando la proximidad de un paro convocado por los maquinistas.

“Han surgido nuevos elementos y se deben inspeccionar, no hay vuelta de hoja”, admite el responsable del traspaso de Rodalies, Pere Macias. Ayer actuó como portavoz de un Govern que, tras haber cuestionado reiteradamente la desatención de Adif, actualmente valora la dedicación que demuestran con una movilización de más de 300 personas en toda Catalunya para reparar tramos críticos.

No obstante, la reactivación del trayecto entre Figueres y Portbou se realizó de forma precaria, puesto que las restricciones de rapidez presentes en la vía perjudicaron notablemente la operativa. A tal grado llegó la situación que Renfe prefirió conservar el transporte por carretera como un refuerzo más constante en determinadas franjas horarias.

La vía terrestre es asimismo el único recurso disponible para los cargamentos que continúan inmovilizados en el puerto de Barcelona tras el cierre del túnel de Rubí, circunstancia que bloquea la partida de los ferrocarriles llenos de contenedores. Desde Adif indican que en los próximos días se podría recuperar el paso, aunque sea únicamente de forma parcial.

David Guerrero

David Guerrero

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Cronista de Guyana Guardian experto en transporte, obras públicas y desarrollo de ciudades. Igualmente, informa sobre eventos y salones profesionales. Previamente, se ocupó de la crónica de l'Hospitalet y el Baix Llobregat, donde mantiene vínculos con iniciativas de prensa de proximidad.

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