Muere un maquinista de Rodalies al chocar contra un muro caído sobre la vía en Gelida
Accidente ferroviario
Un tren de la línea R4 ha descarrilado y deja 41 pasajeros heridos, cinco de ellos de gravedad
Última hora del accidente de tren en Rodalies en Gelida, Catalunya: un muerto tras el descarrilamiento
Cuando todavía reinaba la conmoción por el trágico accidente ferroviario que el domingo costó la vida a 42 personas en Córdoba, la noche de este martes, otro descarrilamiento, esta vez en Gelida, ha provocado la muerte de una persona y heridas en otras 41, cuatro de ellas de gravedad. Viajaban en dirección a Barcelona, en un tren de Rodalies de la R4 que chocó contra un muro de contención de la autopista AP-7 que se había precipitado a las vías a consecuencia de las intensas lluvias de las últimas horas.
En el momento de la colisión, el maquinista iba acompañado en la cabina de otros tres trabajadores en prácticas. El fallecido es uno de los aprendices, un joven nacido en 1998, según han confirmado los Mossos d'Esquadra después de comunicárselo a su familia de Sevilla. Los Bomberos de la Generalitat necesitaron casi una hora para rescatar a uno de los supervivientes del amasijo de hierros en el que quedó el convoy afectado por la colisión en el punto kilométrico ferroviario 64 de la línea del Penedès.
El primer aviso llegó al 112 a las 21.02 horas. Las primeras imágenes que se difundieron en las redes sociales por algunos de los supervivientes al impacto ya mostraron desde el primer momento la envergadura y gravedad del siniestro, con los primeros vagones retorcidos por el violento impacto contra el muro.
En plena noche y en un punto de difícil acceso, bajo un puente de la AP-7, los primeros mossos d’esquadra y el personal sanitario de emergencias organizaron un primer hospital de campaña en la masía particular de los propietarios de la bodega Torelló, Can Martí de Baix. Hasta allí fueron trasladados y asistidos los heridos en un primer momento. Después fueron desviados a distintos hospitales de la zona; mientras que dos heridos graves ingresaron en Bellvitge, otro en Vall d’Hebron y un cuarto en la Mútua de Terrassa.
Los responsables de Renfe y la consellera de Territori, Silvia Paneque, vinculan el accidente con las precipitaciones de las últimas horas en Catalunya, que habrían deteriorado el muro de contención. El alcalde de Sant Sadurní d'Anoia, Pere Vernet, destaca que la lluvia de los últimos días “hacía tiempo que no se veía en la zona y ha sido la causante del accidente”. Han sido, según Vernet, más de 100 litros acumulados. Medio Govern de la Generalitat, encabezado por el conseller de la Presidència, Albert Dalmau, se desplazó hasta el lugar de los hechos para seguir de cerca la gestión de la emergencia.
A la una de la madrugada, y bajo una incesante lluvia, la jueza de guardia de Vilafranca del Penedès se desplazó hasta el lugar del accidente para autorizar el levantamiento del cadáver y obtener in situ los primeros datos de una investigación de la que se encargarán los Mossos d’Esquadra.
Tras el accidente, Adif ha anunciado la suspensión de la totalidad del servicio de Rodalies en Catalunya. Durante toda la noche y hasta primera hora de la mañana de este miércoles se revisará la infraestructura tramo a tramo. Los trenes no volverán a circular hasta que se pueda garantizar la seguridad del servicio.
El sindicato de maquinistas SEMAF insta al personal a no mover ni un tren en todo el día en señal de protesta. La muerte de un compañero es la gota que colma el vaso para ellos. Horas antes, otro descarrilamiento, en un tren de la línea R1, entre las estaciones de Maçanet-Massanes y Tordera, ya había puesto en alerta. En esa ocasión, colisionó contra una roca caída a consecuencia también del temporal. Viajaban diez personas y ninguna resultó herida.

El maquinista no fue la única víctima mortal de una jornada marcada por las fuertes lluvias. En Palau-Sator los Bombers de la Generalitat localizaron a última hora del martes el vehículo en el que viajaba un vecino de la localidad, desaparecido cuando su vehículo fue arrastrado por en una riera.
Hace apenas nueve meses, Catalunya salía de la peor sequía del siglo que azotó la comunidad durante tres largos años. En poco tiempo se ha pasado de la escasez a la sobreabundancia. Hoy, con los pantanos de las cuencas internas a rebosar –y desembalsando los días previos para hacer hueco– habría agua para todo este año 2026 e inicios de 2027 aunque no cayera una sola gota, según los cálculos de la Agència Catalana de l’Aigua (ACA).

El episodio de lluvias, salvando las distancias, ha retrotraído a más de uno el temporal Gloria, de 2020: durante algunas horas este martes se temió que ríos como el Onyar o el Daró pudieran desbordarse en zona urbana. Las rieras que casi siempre bajan vacías anegaron campos que parecían mares en la zona del Baix Ter; algunas calles como las de Tossa de Mar se pusieron el disfraz de ríos y las precipitaciones fueron constantes durante casi dos días.
La borrasca Harry, que es el nombre con el que se ha apodado este temporal, deja un hombre de unos 60 años de Fontanilles fallecido cuando intentaba cruzar con su vehículo una riera a la altura del pueblo vecino de Palau-sator. La víctima tuvo tiempo de avisar por teléfono a un compañero para que le socorriera, pero éste no lo logró. El agua bajaba con demasiada fuerza en un paso que casi siempre está seco, pero que este martes lo hacía con entre cuatro y cinco de metros de agua. Las tareas de búsqueda se hicieron tan complejas que los Bombers tuvieron que parar temporalmente las labores terrestres por precaución. Al anochecer, cuando el caudal de la riera empezó a bajar, quedó al descubierto el techo del coche, que fue hallado a unos 100 metros del paso de agua, en una zona de difícil acceso y localizado su cuerpo sin vida en el interior.
Poco antes de este episodio, hacia las siete de la mañana Protecció Civil había enviado a los móviles de todos los vecinos de las comarcas del Alt Empordà, Baix Empordà, Gironès y Selva un mensaje de alerta en el que se pedía prudencia y que se evitaran desplazamientos ante el riesgo de inundaciones por desbordamiento de ríos. En él se informaba también de la suspensión de todas las clases en estas cuatro comarcas, así como de las actividades deportivas y servicios sociales.
Teléfono de atención
Renfe ha habilitado el teléfono 900 101 660 para atender a los familiares de las víctimas del descarrilamiento de un tren de Rodalies en Gelida a consecuencia de la caída de un muro de contención este martes.










