Junts recela de la utilización con fines de partido de los recursos del ayuntamiento en la reunión de mandatarios de izquierdas
Barcelona
Las facciones independentistas exigen a Collboni información concreta sobre el evento que tendrá lugar en Barcelona el 17 y 18 de abril.

Salvador Illa, Pedro Sánchez y Jaume Collboni, en el transcurso de la última Festa de la Rosa del PSC

Los partidos de la oposición municipal muestran su desconfianza ante la cita de mandatarios progresistas globales que Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno español, informó que se organizará en Barcelona el 17 y 18 de abril. Particularmente, la fuerza opositora más relevante frente al alcalde Jaume Collboni ha encendido las alarmas, solicitando al máximo responsable municipal “transparencia total” detalles de este congreso de agrupaciones de izquierda diseñado como una respuesta al auge de la extrema derecha internacional.
“Los barceloneses tenemos derecho a saber qué se hace con nuestros recursos”, ha manifestado el líder de la formación de Junts per Barcelona, Jordi Martí Galbis, quien ha presentado 10 interrogantes para Collboni con el fin de precisar el nivel de participación del Ayuntamiento en dicho suceso político, los gastos que supondrá para las arcas públicas y la repercusión que generará en la urbe.
La cumbre surge de una iniciativa de Pedro Sánchez, en coordinación con varias organizaciones internacionales, y hasta ahora se conoce muy poco sobre ella, más allá de las especulaciones respecto a los posibles participantes. Incluso aún no se ha revelado en qué recinto de Barcelona se llevarán a cabo estas jornadas.
Según Jordi Martí Galbis, “una vez más, el gobierno de Collboni actúa con opacidad y sin informar adecuadamente ni a los grupos municipales ni a la ciudadanía sobre un acontecimiento de que, sin duda, tendrá efectos directos en la ciudad: en espacios públicos, movilidad, seguridad, recursos humanos y económicos”.
“Los barceloneses y barcelonesas tenemos derecho a saber qué se hace con nuestros recursos, como se organiza esta cumbre, quien la paga, qué impacto tendrá en la vida cotidiana de la ciudad y qué retorno obtendremos. No se puede aceptar que el Ayuntamiento ceda recursos públicos, espacios y servicios municipales sin informar ni dar explicaciones”, ha manifestado el presidente de la formación de Junts.
Martí Galbis ha advertido de que “Barcelona no puede estar al servicio del PSOE y de las necesidades electorales o políticas de Pedro Sánchez”. “Barcelona -añade- es la capital de Catalunya, no un decorado para los acontecimientos del Partido Socialista. Si Sánchez quiere celebrar una cumbre progresista en nuestra ciudad, que lo haga, pero con transparencia, asumiendo los costes y sin que el Ayuntamiento se convierta en una sucursal del Gobierno español”.
El líder de la formación de Junts per Barcelona ha presentado una decena de interrogantes específicos orientados hacia el alcalde Jaume Collboni. Inicialmente, desea conocer de qué datos pormenorizados y recientes goza el Ayuntamiento de Barcelona respecto al suceso ocurrido los días 17 y 18 de abril en la urbe.
Martí inquiere sobre el grado de implicación real del Ayuntamiento de Barcelona en las labores de planificación y dirección de la cumbre, además de si se ha formalizado algún pacto institucional o protocolo de cooperación entre el Ayuntamiento y el Gobierno español o cualquier otra entidad responsable de la organización de este encuentro.
Incidencia en el tránsito y la utilización de áreas comunes.
Otra pregunta que los independentistas desean saber es el efecto que tendrá esta cumbre sobre la movilidad y el acceso a los espacios públicos, así como qué acciones ha tomado o planea tomar el Ayuntamiento para gestionarla. Asimismo, solicita detalles sobre los servicios municipales que participarán y cuál será su incremento en horas o costes adicionales.
Junts inquiere, asimismo, si se han contemplado medidas de contención o soluciones de movilidad para los residentes perjudicados por los cierres de vías o limitaciones, además de solicitar el importe total que el Ayuntamiento de Barcelona desembolsará para este evento, integrando tanto costes directos como indirectos.
Finalmente, el principal grupo de la oposición en el Ayuntamiento de Barcelona cuestiona a Collboni sobre la fuente de los recursos utilizados para financiar estos gastos (presupuesto municipal, transferencias de otras administraciones, patrocinios, etcétera), si se ha contemplado algún tipo de retorno económico o social para la ciudad (impacto turístico, proyección internacional, generación de negocio local...) Y qué criterios políticos y técnicos ha seguido el Ayuntamiento de Barcelona para determinar su grado de participación o respaldo a esta cumbre.
Martí insiste en que el Ayuntamiento de Barcelona debe asegurar la transparencia en la cooperación institucional y proteger los intereses de la ciudadanía: “No podemos aceptar que se destinen recursos públicos municipales sin justificación ni control. Y no podemos aceptar que el alcalde Collboni actúe como un simple subordinado de Pedro Sánchez”, advierte el presidente del grupo de Junts.
La formación nacionalista no descarta llevar esta cuestión al pleno municipal del 27 de febrero y avisa: “si Collboni piensa que puede organizar una cumbre internacional en Barcelona sin explicar nada, sin informar de nada y sin dar cuentas a nadie, se confunde. Tiene que decidir si es el alcalde de Barcelona o el delegado de Pedro Sánchez en la ciudad”.
