Junts reclama un plan integral de asentamientos de personas sin techo en Montjuïc
Sinhogarismo en Barcelona
Muchos vecinos denuncian las situaciones de inseguridad y abandono que padecen desde hace tiempo

Una persona recoge sus enseres tras el desmantalemiento de uno de los asentamientos de barracas en Montjuïc

La creciente presencia de personas sin techo en Montjuïc, que está provocando problemas de seguridad a los vecinos de los barrios de la montaña será objeto de debate en la comisión de Presidencia del Ayuntamiento de Barcelona de este miércoles. El grupo municipal de Junts, ante la gravedad del problema, presentará una proposición en la que insta al gobierno que preside el alcalde socialista Jaume Collboni a adoptar, en un plazo máximo de tres meses, un plan integral de actuación en los asentamientos de Montjuïc.
La iniciativa, que defenderá el presidente del grupo, Jordi Martí Galbis, parte de una situación que Junts califica “de emergencia social cronificada que el gobierno Collboni ha dejado desatendida”.
Según el último recuento de personas durmiendo en la calle elaborada por la Fundació Arrels, el de Sants-Montjuïc es el distrito de la ciudad con más personas en situación de sinhogarismo. El incremento respecta al 2023 se cifra en un 134% y eso a pesar de que el recuento no ha sido exhaustivo y no incluye los asentamientos de la Zona Franca, donde hace unos días se desalojó por razones sanitarias una de las mayores concentraciones de persona sin techo de Barcelona.
Junts argumenta que en los últimos meses se ha constatado una expansión y consolidación de asentamientos informales en las pendientes de la montaña de Montjuïc, en lugares como los entornos de los Jardines de Miramar, el teleférico del puerto y varios caminos y espacios forestales. Estos asentamientos, formados mayoritariamente por barracas y tiendas de campaña, han crecido tanto en extensión como en número de personas que pernoctan y, según el principal grupo de la oposición, “están generando situaciones de precariedad extrema, falta de salubridad, riesgos para la seguridad de las personas y un impacto ambiental en un espacio natural protegido y emblemático de la ciudad”.
Junts recuerda que últimamente se han producido incidencias como incendios, problemas por acumulación de residuos, conexiones de luz precarias y situaciones de insalubridad que comportan riesgos graves tanto para las personas que viven en los asentamientos como para el entorno natural de Montjuïc y los equipamientos e infraestructuras próximas.
Es frecuente que en los encuentros con las autoridades municipales como consejos de barrios, plenos de distrito io audiencias públicas, los vecinos, trabajadores de la zona y usuarios habituales de Montjuïc expresen su preocupación por el aumento de la sensación de inseguridad, que se refleja en pequeños hurtos y conflictos de convivencia y degradación del espacio público
La proposición de Junts reclama que el gobierno municipal adopte las siguientes medidas: reforzar de manea estable la presencia de la Guardia Urbana en Montjuïc: intensificar la intervención de los servicios sociales para atender a las personas que pernoctan en la montaña; incrementar las plazas de alojamiento temporal y de emergencia y los recursos de vivienda de inclusión; diferenciar el abordaje social de la situación de las personas vulnerables de las actuaciones necesarias de seguridad y protección del espacio público; implementar un plan específico de limpieza; establecer un mecanismo de coordinación permanente entre los diferentes servicios municipales implicados e informar periódicamente al vecindario y los agentes sociales; y presentar informes semestrales sobre la evolución de los asentamientos y de las personas atendidas.

Jordi Martí Galbis ha denunciado que “hasta ahora las actuaciones municipales han sido percibidas como puntuales, reactivas e insuficientes, sin un plan integral específico para la montaña de Montjuïc que combine seguridad, intervención social, vivienda y preservación ambiental”. Insiste en que “las personas que viven en estos asentamientos se encuentran en situación de gran vulnerabilidad social, con problemáticas asociadas a la falta de vivienda, la pobreza, la salud mental y, en algunos casos, las adicciones, lo que requiere una intervención social intensiva, continuada y especializada”.
“No se puede seguir mirando para otro lado. El gobierno de Collboni tiene que asumir su responsabilidad y actuar de manera decidida y urgente”, concluye Martí.

