Cantabria compra un cachorro para evitar que las martas saboteen sus vehículos en Cabárceno
Perro vigía
El servicio de seguridad del parque explican que el objetivo de Roi, el perro, no será cazarlas ni hacerles daño

Parque de la Naturaleza de Cabárceno
Cantur, la empresa pública de promoción turística del Gobierno de Cantabria, ha comprado por 8.239 euros a Roi, un pastor alemán de solo nueve meses, para evitar que las martas saboteen los vehículos aparcados por la noche en Parque de la Naturaleza de Cabárceno.
El conflicto se originó en febrero del 2025, cuando aparecieron cuatro coches con el sistema de frenados cortado y mordido. Hubo todo tipo de hipótesis, entre ellas la que teorizaba que el causante podía ser algún empleado de la empresa pública, que habría estado boicoteando los vehículos de forma voluntaria.

Pero las hipótesis se quedaron en hipótesis cuando las cámaras de seguridad confirmaron los causantes del delito. Se trataban de martas, unos pequeño mamíferos carnívoros parecidos al hurón o la comadreja y que se sentían atraídos por el olor que desprendían los cables.
Aquí es donde entra en juego Roi, que está ayudando a que dichos animales no reaparezcan. Cantur ha hecho un contrato con el Centro Canino Parayas (Cecapa). El centro, que cuenta con especialistas en el adiestramiento de estos animales, será el encargado de adiestrar a Roi, que de momento es demasiado pequeño para recibir entrenamiento.

Desde la llegada de Roi, las roturas de cables en vehículos han parado
El servicio de seguridad de Cabárceno explican que el objetivo de Roi no será cazarlas ni hacerles daño. “El perro se mueve libremente por la parcela por la noche y, en cuanto localiza algo, ladra o da vueltas. Los animales lo detectan y no entran”, cuenta Antonio Manjón, jefe de seguridad del Parque. “Y la verdad es que desde finales de enero, cuando Roi llegó, no hemos vuelto a tener ninguna rotura de cables en los vehículos”, asegura.

Dudas en los sindicatos
Pero no todos creen que las culpables del delito sean las martas. Los sindicatos y el comité de empresa de Cabárceno dudan de los reales causantes de estas roturas. “Ha sido una parafernalia montada por el consejero de Turismo, una sarta de mentiras y bulos y una manipulación con las cámaras de seguridad”, señaló hace un año Carmelo Renedo, responsable de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras.

Las principales razones de sospecha del sindicato son diversas. Lo primero es porque según los informes de la dirección de Cabárceno y los técnicos de la marca de los vehículos, los cortes eran “limpios y seccionales”, es decir, que se habría necesitado instrumental: “Entre la roedura de un animal y un corte seccionado, creo que todos entendemos la diferencia”.
“Entre la roedura de un animal y un corte seccionado hay una clara diferencia”
A parte, el sindicato defiende que el vídeo difundido por la Consejería, que opina que se parece más a un gato que a una marta, se grabó en marzo, un mes después de que ocurrieran los hechos.
Por último, también encuentra sospechoso el momento en que sucedieron los ataques, justo después de que Cantur pusiera GPS en los vehículos para evitar que los empleados lo usaran de forma inadecuada.

