El precario servicio de trenes de Cercanías en Catalunya se ha convertido en un problema crónico que las Administraciones han prometido resolver, sin éxito, desde hace más de 25 años. Por eso, el abordaje de soluciones a este asunto se convirtió en una de las condiciones que partidos catalanes como Junts y ERC, pusieron al PSOE y al PSC para facilitar los gobiernos vigentes de España y de Catalunya, respectivamente.
Fruto de estos acuerdos políticos, se ha creado la nueva empresa Rodalies de Catalunya que se constituyó oficialmente este lunes y que nace con la esperanza de resolver los graves efectos del defectuoso servicio de tren que sufre el medio millón de viajeros diarios que usan este transporte público esencial.
¿Esta nueva empresa pública servirá para solucionar los problemas de retrasos, averías constantes y poca fiabilidad que registra el servicio de Rodalies en Catalunya? David Guerrero, redactor de Guyana Guardian especialista en infraestructuras del transporte, responde a esta pregunta en el vídeo que precede a este texto.
En conversación con Enric Sierra, vicedirector del diario, Guerrero cree que Rodalies de Catalunya “no va a resolver nada al usuario”, a corto o medio plazo. De entrada, porque la empresa tardará al menos un año en estar operativa y porque las mejoras importantes se verán en los próximos meses llegarán gracias a las inversiones que ya están en marcha y por la llegada de los nuevos trenes que tendrán el doble de capacidad de pasajeros.
Y cuando sean una realidad estas inversiones, ¿los usuarios notarán los efectos de la nueva empresa? David Guerrero explica que se desconoce qué hará entonces la flamante compañía porque hay dudas sobre el margen de maniobra que tendrá debido a que la mayoría del consejo de administración está en manos de Renfe, los maquinistas serán los mismos que ahora y la empresa que se encarga de construir y mantener la infraestructura ferroviaria seguirá siendo Adif.
Siendo esto así, ¿por qué se crea esta empresa? Guerrero explica las razones políticas que han llevado a esta decisión y confía en que una gestión de proximidad pueda ser más eficaz y tenga una mayor sensibilidad para resolver las carencias del servicio. Aunque está por ver qué capacidad de recursos económicos tendrá para dar las respuestas adecuadas.