Condenado un trabajador del plan Iglú de Lleida por tocamientos a una mujer sin hogar y a una trabajadora
Juzgados
El Ayuntamiento, que había consignado 26.666 euros en los juzgados por responsabilidad civil subsidiaria indemnizará a cada víctima con 2.000 euros

El condenado, en la sala de vistas.
Un hombre ha aceptado dos años de prisión en un juicio por conformidad en la Audiencia de Lleida en el que ha reconocido tocamientos a una usuaria del plan Iglú del Ayuntamiento y a una trabajadora cuando él trabajab a en este servicio.
Ocurrío entre noviembre de 2022 y marzo de 2023 en el pabellón de la Fira de Lleida que acogía el dispositivo municipal de atención a personas sin techo durante el invierno
La sentencia establece el pago del Ayuntamiento de 2.000 euros a cada una las víctimas de 2.000. A finales de 2024 la Paeria consignó 26.666 euros en los juzgados como responsable civil subsidiaria de las acusaciones y se ha establecido que el consistorio indemnice a cada víctima con 2.000 euros.
A raíz del acuerdo para rebajarle la pena, la sentencia --que ya es firme-- impone al hombre 1 año de cárcel por cada delito de agresión sexual y otros 5 años de libertad vigilada. Además, no podrá acercarse a menos de 300 metros de las víctimas ni comunicarse con ellas durante 3 años. Tampoco podrá trabajar en trabajos u oficios que impliquen un contacto con menores durante 6 años.
Fiscalía solicitaba tres años y medio de cárcel
Inicialmente, la Fiscalía solicitaba 3 años y medio de prisión para el hombre por la agresión sexual a la usuaria del servicio, pero no había presentado acusación por la presunta agresión a la compañera de trabajo, que denunció los hechos al cabo de unos meses. Inicialmente la acusación particular solicitaba hasta 12 años de cárcel para el hombre.
Como la condena impuesta no supera los 2 años y el hombre no tiene antecedentes, la Audiencia de Lleida ha acordado la suspensión de la pena de prisión con tal que no vuelva a delinquir durante tres años, que asista a un curso de educación sexual y que respete las prohibiciones de comunicación y las órdenes de alejamiento.
