El Ayuntamiento frena el derribo de un inmueble histórico en Lavapiés del siglo XVII

Arquitectura

El PSOE presentó una denuncia en la Fiscalía Provincial solicitando la suspensión cautelar del derribo

Vista panorámica del edificio en calle Cabestreros 1 y 3, en la capital.

Vista panorámica del edificio en calle Cabestreros 1 y 3, en la capital.

Jesús Hellín.

El Ayuntamiento de Madrid frenó a principios de esta semana el derribo del edificio Cabestreros, número 1 y 3, a raíz de una denuncia puesta por el portavoz socialista de urbanismo, Antonio Giraldo,  en la Fiscalía Provincial solicitando “la suspensión cautelar del derribo”. Se había empezado a quitar la estructura del tejado.

Se trata del inmueble que ha albergado durante años el famoso restaurante senegalés Baobab, local de encuentro entre los vecinos del barrio y que tuvo que cerrar en el año 2020 porque el propietario del inmueble se negó a renovar el contrato de alquiler. En aquel momento, el inmueble fue adquirido por el promotor Javier González por 3,5 millones con la idea de reconvertirlo en un hotel cápsula que operaría el grupo SmartRental, una compañía que gestiona varios hoteles en la Gran Vía madrileña. 

Por ahora, la licencia de demolición está parada y la pelota se encuentra en el tejado de la Comunidad de Madrid, que tiene que dar un veredicto. Este inmueble no está incluido, hasta la fecha, en el Catálogo de Edificios Protegidos por el Ayuntamiento de Madrid. Se trata de “dos ejemplos originales de caserío tradicional popular del siglo XVII o anteriores”, defiende el grupo municipal socialista. Por ello, que sea un  inmueble de sólo dos plantas de altura.

Se llega a tiempo

“Nos alegramos muchísimo de que se haya evitado en último momento lo que iba a ser algo irreparable, que es una pérdida patrimonial, un daño patrimonial a un edificio histórico previo al siglo incluso XVII de la villa de Madrid, de los Austrias”, ha afirmado el concejal socialista. Ante algunas críticas en redes sociales, Giraldo ha recreado como podría quedar el edificio si se restaura, ya que otros inmuebles similares, por ejemplo en la zona de Noviciado, han sido restaurados manteniendo su estructura original.

Edificio en calle Cabestreros, que albergó muchos años el restaurante  Baobar.

Edificio en calle Cabestreros, que albergó muchos años el restaurante Baobar.

Jesús Hellín

Por su parte, el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez Almeida, anunció que se paralizaban las obras de derrumbe, pese a no ser un inmueble protegido. Ahora, la decisión está en manos de la Comunidad de Madrid, que tendrá que tomar una decisión a través de la Dirección General de Patrimonio Histórico. Según fuentes arquitectónicas  “este organismo suele ser bastante conservador”.

El alcalde insistió en que la actuación municipal “se ajusta a la legalidad” y defendió la decisión de consultar al Ejecutivo autonómico para despejar cualquier duda. Ahora se está estudiando si se puede derribar por completo o toca mantener estructura para su conservación. El equipo de Ayuso tendrá la última palabra.

Giralda mandó una carta al concejal del área, Borja Carabante, a la que ha tenido acceso Guyana Guardian, en la que se detalla la historia del edificio y se describe que el nuevo proyecto de hotel cápsula, que pretendía elevar  las dos alturas existentes hasta cinco más ático “no guarda ninguna relación con el original salvo la ubicación”.

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