Comunidad Valenciana

Un Shinkasen para Valencia

Si tú me has entendido

A 350 kilómetros por hora, asegura el ministro Óscar Puente, viajarán próximamente los trenes de alta velocidad entre Madrid y Barcelona en un trayecto que durará menos de dos horas. Perdóneme, ministro, pero es mi sueño para el Mediterráneo: ir o venir de Barcelona mirando por la ventana en menos tiempo del que dura una película de Amenábar. Con la reforma anunciada por el titular de Transportes, los trenes españoles serán más veloces que los Shinkasen, las balas ferroviarias de Japón, o tanto como los Fuxinghao de la también lejana China.

Este avance se materializará cuando el corredor mediterráneo esté plenamente operativo, entre 2027 y 2028, afirman las mismas fuentes. Imagino que el ministro dará más detalles de este y otros avances el próximo jueves en el Roig Arena de València, cuando se celebre el que se presume último gran encuentro reivindicativo por la anhelada infraestructura. Allí cientos de empresarios y empresarias se reunirán para evidenciar la importancia que tiene esta infraestructura para las empresas y los viajeros de la Comunidad Valenciana, pero también de Catalunya, Andalucía y Murcia y, en el fondo, para todo el Estado. Es un proyecto de país.

El tren bala japonés en Tokio 
El tren bala japonés en Tokio Getty

Igual me pongo muy seria con este tema, pero ¡ay!, es que son tantos años de viajes arriba y abajo que cuando leí ayer el anuncio del ministro, casi doy un respingo... Luego recordé que, esos tiempos, esas velocidades y esas reformas de las traviesas solo afectarán a la capital española y a Barcelona. Aquí seguiremos esperando.

Cientos de empresarios y empresarias se reunirán el jueves en València para evidenciar la importancia que tiene el corredor mediterráneo”

Pero las obras están en marcha. Recientemente la Comisión Europea confirmó la aceleración en el despliegue de la red ferroviaria de alta velocidad de Europa y el mapa compartido cifra en una hora y cincuenta minutos, ¡menos de dos horas, léanme bien!, el trayecto entre València y Barcelona para 2030. Actualmente son dos horas y cuarenta minutos, a veces con inconvenientes reconocidos para los viajeros, como los traslados en autobús por los cortes programados que acaban convirtiendo el tiempo del viaje en tren en el mismo que en coche.

Es inevitable: una obra tan magna necesita de pequeños sacrificios. Y aunque vamos tarde, porque lo vamos, al menos estamos ya en el camino. Lo digo en primera persona de ese plural mediterráneo que exige, porque lo necesita, una fluidez en las comunicaciones ferroviarias para que el turismo, el comercio, la logística, los negocios y las relaciones, en definitiva, entre el norte y el sur de nuestro litoral compitan en igualdad de condiciones con esa meseta que tanto nos necesita para salir a Europa.

El jueves nos vemos en el Roig Arena. Ministro Puente, por favor, denos una alegría: ¿No tendría un Shinkasen para Valencia?

Redactora en la Comunidad Valenciana. Escribe de actualidad empresarial y sociedad. Ha trabajado en VIA Empresa y Canal 9, y fue becaria en Las Provincias. Es licenciada en Periodismo y Comunicación y tiene un Máster en Periodismo Digital

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