Las Claves
- Emergencias de la Comunidad Valenciana envió nuevas alertas móviles por lluvias intensas en Valencia, generando inquietud tras el desastre de octubre.
- Las notificaciones actuales recomiend
“¿Os ha llegado? ¿La habéis recibido?”. Cada señal acústica provoca inquietud. El estruendo del ES-Alert, indispensable por otro lado para captar debidamente el interés del destinatario, retumba intensamente en Valencia y otra vez, el ánimo se (nos) vuelve a sobrecoger. Emergencias de la Comunidad Valenciana remitió ayer un par de notificaciones a los teléfonos de la gente debido al suceso de “lluvias intensas” y en ambas ocasiones los habitantes se sintieron nuevamente alarmados. Tal como sucede siempre que se activan tras el desastre del 29 de octubre de 2024.
Hace quince días, los dispositivos móviles volvieron a activarse para difundir las alertas en las áreas del litoral norte y sur de Valencia.
Durante la tarde de ayer, cerca de las 16 horas, se activaron las alertas en los dispositivos móviles situados en la costa meridional de la provincia Valencia; posteriormente, a las 17:40 horas, la notificación se repitió, esta vez alcanzando a los terminales de toda la provincia de Valencia. El aviso se centraba en un idéntico fenómeno de precipitaciones fuertes y “generalizadas”, tal como indicaba el aviso final, el cual alertaba sobre “posible riesgo de inundación”.
Se solicitaba “permanecer atentos, evitar desplazamientos, alejarse de cauces y barrancos, respetar los cortes de tráfico establecidos y en caso de incremento del nivel del agua el acceso a pisos superiores de las viviendas”, sugerencias parecidas a las previas que igualmente se remitieron a mitad de diciembre, el anterior sábado 13, las cuales en esta ocasión incidían en la costa norte y sur de Valencia. Aquel segundo sábado de diciembre se reclamaba cautela para la jornada dominical, en un momento en que el territorio completo de Valencia se hallaba bajo alerta roja desde el mediodía.
Estas no han sido las únicas notificaciones acústicas del presente año en los terminales de los valencianos. Durante la conmemoración del 9 d'Octubre, poco antes de las 15 horas, sonó de nuevo en los móviles de los alicantinos el estruendoso sonido ante el peligro de crecidas en la franja costera sur de Alicante, incluyendo la ciudad. Dicho aviso tenía una función de precaución, dado que marcaba para las 10 horas de la mañana siguiente el arranque de la emergencia, pese a que los bomberos ya se encontraban extrayendo agua en comarcas como L'Alacantí y el Bajo Vinalopó, con una incidencia inferior en Las Marinas y la Vega Baja.
De igual manera, los equipos se pusieron en marcha en septiembre, previo a que se alcanzara el primer aniversario de la fatídica dana.
Los dispositivos móviles también se activaron en septiembre, antes de que transcurriera un año de la lamentable dana de Valencia. El 28 de septiembre se emitió la notificación de Protección Civil ante la posibilidad de inundaciones en la zona costera norte de Castellón desde las 20 horas de ese domingo y en el litoral de Valencia durante la madrugada.
En esa jornada igualmente se activaron los teléfonos localizados en las regiones de Montsià, Baix Ebre y Terra Alta. Una vez más la notificación mostraba el “evite desplazamientos. No cruce zonas inundables y respete los cortes de tráfico. No realice actividades en cauce y su proximidades. Si está en una zona inundable, busque zonas altas o suba a un piso superior. Siga las indicaciones de las autoridades. Evite llamadas innecesarias”.
Para noviembre de 2024, ya estábamos habituados a los avisos, poco tiempo después de esa notificación de las 20.11 que se escuchó en una Valencia anegada. Durante las jornadas del 13 y 14 de noviembre, Emergencias de la Generalitat Valenciana remitió una notificación de riesgo extremo en toda la costa de la provincia de Valencia, lo que paralizó las labores escolares, atléticas y de estancias diurnas. Asimismo, se limitó la circulación vehicular en un territorio que aún buscaba a personas extraviadas tras los desbordamientos ocurridos quince días atrás. El servicio de metro quedó interrumpido, se clausuraron los túneles urbanos y las instituciones académicas, una vez más, cancelaron sus lecciones. El reciente fenómeno de la dana generaba inquietud sobre todo en los municipios afectados, a los cuales se alertó de forma específica mediante un comunicado adicional ante los posibles desbordamientos de la Rambla del Poyo y el río Magro.
Transcurridas dos semanas tras el episodio de la dana de octubre, Emergencias remitió una notificación reciente a los teléfonos móviles ante un aviso distinto de nivel rojo.
Siempre que se escuchan los teléfonos, la atmósfera recuerda aquel fatídico atardecer de octubre. El ES-Alert del 29 de octubre, “erróneo y tardío” según relató la magistrada de Catarroja encargada del caso de la dana, alertaba sobre “fuertes lluvias” y solicitaba eludir todo desplazamiento por la provincia de Valencia. Instaba a sintonizar los medios oficiales -Emergencias y À Punt-, aunque el mensaje omitía alejarse de barrancos o buscar puntos elevados, un consejo vital dado que los hogares a ras de suelo resultaron ser una encerrona letal.



