Al menos algo se mueve. Montoro no, pero Montero sí ha movido ficha, con lustros de retraso, con poca solvencia en su planteamiento y con nula sutilidad en su puesta en escena. Pero hay movimiento en la encrucijada imposible en que se ha convertido el sistema de financiación autonómica en Las Españas. “Eppur si muove, amico”.
La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero y el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres
Y presto me dispongo a contemplar las diferentes reacciones, más aún aquellas que nos afectan por próximas y valencianas, de las que marcan territorio y posición. Y ante la típica rasgadura de vestiduras de todo el coro popular nacional, tirando de argumentario, dilapidando todo aquello que venga de Sánchez y con mayor agravio aún si viene inspirado por las ordas catalanas, expectante estaba ante la declaración de la nueva Generalitat Valenciana postdana. Y sigo aún intrigado.
¿El Partido Popular de la Comunitat Valenciana votará en contra de la propuesta encima de la mesa que por una vez nos beneficia con 3700 millones anuales? ¿Se atará a la maniquea discursiva popular estatal aún siendo claramente atentatoria contra nuestros intereses? ¿Cómo viene el nuevo planteamiento de la pérfida Catalunya, aunque mejore la vida de los cinco millones de ciudadanos de esta tierra nuestra, estamos obligados a oponernos y combatirla como el dique anti soberanista que desde la M-30 han diseñado para los habitantes del Sénia al Segura?
Pues que quieren que les diga, que así no se demuestra ni capacidad de influencia ni peso orgánico ni institucional de un PPCV muy necesitado de todo ello. No creo que les convenga a estos nuevos populares valencianos con el President Llorca a la cabeza seguir jugando a ser comparsa, boato y atrezo de un PP castellano y centrípeto. Déjenme aspirar por un momento en una Coalición Canaria, en una Unión del Pueblo Navarro, incluso en un PP balear o gallego para los sufridos valencianos… que soñar es gratis y dulcificante.
El President de la Generalitat arrancó con brío, que no apoyará nada sin un fondo de nivelación de inmediato para la Comunitat Valenciana, lamentando que en el borrador del proyecto no se hable de la condonación de la deuda histórica por la infrafinanciación o de la factura de los desplazados de la sanidad pública. Importantes conceptos ante una posible aplicación del nuevo modelo ya en 2027, ante la deuda por la dependencia que son 4.000 millones de euros con la Comunitat Valenciana, o los más de 1.000 millones que se nos deben por los desplazados de sanidad, en total unos 5.000 millones de euros anuales que deberían figurar en la propuesta del Gobierno Central.
Sin perder nunca de vista que la Comunitat Valenciana, la peor financiada secularmente desde hace décadas y sin ninguna voluntad o viso de resolver dicho agravio injusto y sangrante desde el gobierno de turno, tomará una decisión sobre la propuesta del sistema de financiación a partir de la celebración del Consejo de Política Fiscal y Financiera de esta semana. Asistiremos pues a la necesaria emancipación de los populares valencianos o a la ya consabida postergación indigna ante el discurso unívoco de la calle Génova.
Doce años después que caducara el actual modelo, la propuesta del nuevo sistema de financiación autonómica presentada la semana pasada es una oportunidad histórica que la sociedad valenciana no puede dejar escapar. Como rápidamente advirtió el exconseller de Hacienda Vicent Soler, verdadero puntal de la reivindicación de la financiación justa para los valencianos durante los gobiernos del President Ximo Puig: estamos ante una nueva arquitectura que constituye un paso de gigante hacia la justicia financiera en la distribución de recursos entre las CC.AA.
La letra no pinta mal, como dijo aquel. La propuesta beneficia a todos los territorios y supone más transparencia, más solidaridad y más recursos. Nada menos que 21.000 millones adicionales a las CC.AA. Para impulsar los servicios públicos y garantizar la igualdad de oportunidades de todos los ciudadanos, residan donde residan. Al mismo tiempo, se refuerza la autonomía y la corresponsabilidad fiscal al incrementar los porcentajes de cesión de los dos principales impuestos, el IRPF y el IVA. Esto es avanzar en la cohesión territorial y la equidad entre Las Españas. Esto es Estado de Bienestar y Estado Autonómico.
Y que quieres que les diga, pues que por una vez nos ha tocado al menos la pedrea, que ante el angustiante expolio fiscal en que se nos ha condenado durante décadas pues todo esto suena a música celestial. Con el nuevo modelo, la Comunitat Valenciana recibiría desde 2027 3.700 millones más que si continuara el actual sistema, un 18% más de lo que recibiríamos cuando representamos el 10% en términos de población. Pues ya era hora, ya.
Si el President Llorca pidió hace un mes 1.782 millones a Madrid, hoy el Gobierno le aporta 3.700 anuales. Cristalino, que dice mi sobrino. Más claro, agua. Y para todos”
Pues sí, es el momento de la responsabilidad y de priorizar los intereses de nuestra tierra y su gente por encima de los partidismos de opereta. En el Consejo de Política Fiscal y Financiera la Generalitat Valenciana debe respaldar la propuesta del Gobierno Central. Nadie entendería que se renunciara a esta oportunidad, nadie. Si el President Llorca pidió hace un mes 1.782 millones a Madrid, hoy el Gobierno le aporta 3.700 anuales. Cristalino, que dice mi sobrino. Más claro, agua. Y para todos.