Zulima Pérez: “Para que funcione la comisión mixta tiene que haber lealtad y con Mazón no la había”
Entrevista
La comisionada del Gobierno para la reconstrucción tras la dana de Valencia defiende el trabajo del Ejecutivo, de quien dice ha mantenido “colaboración” desde el principio con las otras administraciones

Zulima Pérez, comisionada especial para la reconstrucción de la dana del Gobierno, el pasado jueves en València.

Fajada en la negociación -fue directora general de Coordinación del Diálogo Social en el último gobierno del president Ximo Puig-, Zulima Pérez (Alcoi, 1980) se sienta con buena predisposición a la mesa de la recién estrenada comisión mixta de la dana. Un espacio de diálogo permanente entre Generalitat Valenciana y Gobierno, en la que también estarán Diputación y ayuntamientos afectados, que se activó hace poco más de una semana trece meses después de la tragedia de Valencia. Pérez defiende el trabajo del Ejecutivo durante estos meses, asegura que “no ha dejado desamparado a nadie” y presume de colaborar con todos los ayuntamientos en la ingente tarea de la reconstrucción que, advierte, no será fácil.
Hablamos una semana después de que se haya activado la comisión mixta de la dana. Por fin después de casi catorce meses. ¿Por qué ha tardado tanto en activarse?
Desde el primer momento ha existido cooperación y colaboración entre las diferentes administraciones y la comisión mixta es un instrumento más de esta colaboración que existe desde el principio. Cuando se constituyó el Cecopi, y después de la emergencia, se incorporaron allí diferentes ministros, y ya se produjo una primera coordinación donde hubo representación del Estado al máximo nivel. En un segundo momento se crearon cinco comisiones para hacer la primera parte de coordinación en la reconstrucción, como pasó con la reparación de los puentes, que de algunos asumió la reparación la Generalitat y de otros, de mayor complejidad técnica, lo hizo el Ministerio de Transportes. Las administraciones no van cada una por su parte: hay competencias de una y de otra, y hay competencias en las cuales tienen que actuar las dos administraciones. Donde han existido este tipo de competencias se ha colaborado, desde el primer nivel más político hasta el último nivel más técnico.
Sin embargo, la Generalitat Valenciana ha insistido mucho en estos meses en que no se activaba.
Para que funcione la comisión mixta, la cuestión fundamental es que exista lealtad institucional y por parte del gobierno de la Generalitat no ha existido durante la etapa del presidente Mazón, y yo espero que ahora sí que exista. Durante todo este tiempo hemos estado viendo cómo se ha instrumentalizado la reconstrucción como medida de salvamento para el presidente de la Generalitat, que supeditó su continuidad al estado de la reconstrucción y que además lanzó muchísimos bulos. Que un gobierno esté mintiendo sobre las ayudas que da otro gobierno, mintiendo sobre cómo está funcionando y como está avanzando la reconstrucción es peligroso y, sobre todo, hace daño a las personas que han sufrido la riada.
Hemos estado viendo cómo se ha instrumentalizado la reconstrucción como medida de salvamento para el presidente de la Generalitat”
¿Y qué espera de ella? No hace mucho dijo que si una comisión es para una foto “no sirve para nada y no es necesaria”.
Espero que sirva, sobre todo, para bajar el nivel de ruido y que se pueda visualizar el trabajo que estamos haciendo las administraciones. Además, durante todo este tiempo ha habido una colaboración y cooperación continua con los ayuntamientos. Apoyar a los alcaldes y alcaldesas en la reconstrucción lo hemos estado haciendo desde el principio y los acompañaremos en la reconstrucción hasta el final, porque son los que están día a día sujetando el mayor peso. Hemos financiado el 100% desde infraestructuras municipales con 1.745 millones de euros, y al 100% la reparación del alcantarillado. Los ayuntamientos han tenido un grado de devastación tan grande que hay que estar a su lado, no solo para financiar, sino para pensar, para ayudar y acompañar.

Para muchos valencianos cuesta creer que dos administraciones clave para la reconstrucción no se hayan sentado antes a trabajar. ¿La población percibirá ahora esta colaboración?
Hay unas competencias que son del Estado, y que ejercerá, otras que son de los ayuntamientos y otras que son de la Generalitat. En el marco y en el ámbito de nuestras competencias, donde estén esos lugares de colaboración, de unión, se puede actuar conjuntamente. Como ha estado haciéndose hasta el momento. Por ejemplo, en el ámbito sanitario, que es competencia autonómica, hemos puesto en marcha las Unidades de Salud Mental en Emergencias en cada uno de los municipios, para poder hacer esa atención a las víctimas. Y ese trabajo debe permitir que cuando los grupos de atención se retiren, pueda existir una atención comunitaria que pueda hacer seguimiento e ir más allá. Lo pongo de ejemplo porque muchas veces no ponemos en valor las cosas que están haciéndose de manera colaborativa y ponemos en valor únicamente el ruido.
Muchas veces no ponemos en valor las cosas que están haciéndose de manera colaborativa y ponemos en valor únicamente el ruido”
¿No se ha contado lo que se hacía conjuntamente?
Se estaba repitiendo todos los días lo mismo.
Han explicado que el modelo de la comisión mixta será el de la Palma. ¿Cómo se articulará y en que afectará en el día a día? ¿Habrá más reuniones, visitas conjuntas...?
La estructura es la misma que la de la Palma, pero, evidentemente, hay tareas que asumió esta comisión en el gobierno de la Palma al principio que en nuestro caso ya asumieron tanto el Cecopi como las comisiones de las que estoy hablando. Las comisiones mixtas determinan las grandes líneas políticas de por donde se tiene que seguir, no son específicamente ejecutivas. Después, hay otros niveles que son más ejecutivos. En la composición hemos querido que estuvieran todos los ayuntamientos implicados y está compuesta por miembros del Gobierno, por el presidente de la Generalitat, por el ministro de Política Territorial y después por una representación tanto del Gobierno central como de la Generalitat, también por el presidente de la Diputación y todos los municipios.
¿Y esa interlocución con los municipios, por ejemplo, que son más de 70, como será en el día a día?
A ver, hace año y medio que hablamos con los municipios. Yo he visitado casi todos los municipios, y todavía me quedan algunos, pero los que no he visitado, a los alcaldes los he visto todos los días. Todas las semanas o casi todas las semanas tenemos reuniones con los alcaldes y alcaldesas de los municipios afectados y son reuniones donde están todos. Hay un intercambio de buenas prácticas, y creo que es importante, y se ve, que los problemas no son problemas específicos, sino que son problemas colectivos, con situaciones muy parecidas. Hace poco hemos sacado un nuevo real decreto ley que viene a ayudar en la gestión del dinero que tienen los ayuntamientos. Por lo tanto, creo que es un aprendizaje, una ventaja continua por un lado y por otro, y para nosotros ha sido muy enriquecedor. Y aunque todo el mundo dice que una comisión mixta con tanta gente espera que no funcione, pues mire, no, porque los problemas de un municipio son más o menos comunes.
Aunque todo el mundo dice que una comisión mixta con tanta gente espera que no funcione, pues mire, no, porque los problemas de un municipio son más o menos comunes”

Pero sabe de la desafección de los ciudadanos y del descrédito que muchas personas sienten hacia las instituciones. ¿Cree que este malestar puede acabar beneficiando a fuerzas populistas?
Absolutamente. Uno de los problemas fundamentales de una polarización tan grande es que gana la extrema derecha, y lo hace en soluciones fáciles a problemas que son complejos. Tenemos que aprender y enseñar a conocer el Estado autonómico y conocer que hay competencias que son de uno, otras competencias que son del municipio, competencias que son autonómicas, competencias que son del Estado y otras competencias que son de los dos, sobre todo, para poder pedir responsabilidades a las personas que tienen que hacer o ejecutar. Es importante asumir las propias competencias y responsabilidades. Nosotros de todas las cosas que estamos haciendo en la reconstrucción, y de las que vayamos haciendo, asumiremos la responsabilidad absoluta. Lo que no puede ser es no asumir responsabilidades en la gestión propia y echar siempre las culpas al otro porque el “y tú más” es lo que genera desafección.
El comisionado del Consell dijo el otro día en la Cadena SER que a finales de 2026 se vería “un gran cambio” en la zona dana. ¿Tiene usted esa sensación? ¿Se atreve a poner fecha al gran cambio de la zona afectada?
No es que haya un antes y un después. En la reconstrucción ha habido un primer momento de obras de emergencia, las más imprescindibles para funcionar, puentes, carreteras, también obras en los ríos. Después hay un segundo período, que es lo que estamos haciendo ahora en los municipios y que es el replantearse la ciudad desde el punto de vista de cómo queremos hacerlo o qué necesitamos hacer para que la ciudad sea más resiliente frente a las riadas. Y aquí están también las obras del alcantarillado, los colectores... Obras que necesitan levantar medio pueblo. Ahora empieza este segundo paso, se han presentado las memorias, se están haciendo los proyectos y de aquí a muy poco tiempo, las licitaciones, y estarán las obras en marcha. No será fácil.
Echar siempre las culpas al otro porque el “y tú más” es lo que genera desafección”
Hay quien no tiene aún ascensor. Es un tema preocupante.
Absolutamente. Cuando el presidente Sánchez se reunió en las víctimas, una de las demandas de las víctimas fue esta y hacemos seguimiento. Y es muy preocupante porque había muchísimos —o hay todavía en muchos edificios- en las que las personas mayores, personas con discapacidad, con movilidad reducida, no pueden bajar a la calle. Y hablamos tanto con la asociación de ascensores estatal como con la valenciana y con Femeval y había dos problemas distintos. Uno, el de la falta de personal técnico. Y lo que se hizo desde el Gobierno fue liberar horas para que las inspecciones de ascensores, las que se hacen habitualmente, esperaran. Incluso hubo un momento en que se planteó también que pudieran venir trabajadores de fuera y al final el sector consideró que no había la tecnificación suficiente. Y a esto se le suma la cuestión de materiales, porque cada ascensor es diferente y tiene una construcción personalizada. Por eso pedimos que nos dijeran dónde estaban las fincas con más problemas, para priorizarlas y de los 330 ascensores que nos señalaron en su momento, como prioritarios había 225 o 250, que están ya en reparación o en vías de reparación.

En general, ¿qué cambios prioriza el Gobierno en las infraestructuras de la zona dana?
Hay actualmente 17 actuaciones de emergencia que están en marcha y que tienen un presupuesto de 220 millones de euros para obras de emergencia, retiro de escombros, renaturalización de muchas zonas, reforestación, adecuación de márgenes y de cauces. Además, están haciéndose también una serie de obras que hacen más resiliente el río y su caudal, que ayudan para que no se desborde de la manera que lo hizo, dando protección a los municipios. Por ejemplo, en Riba-roja el polígono se inundó, y lo que se está haciendo en un alzamiento de motas para que el agua circule hacia el otro lado, desplazándose hacia la huerta, que funciona como una zona de laminado. Son actuaciones que se han estudiado con la Confederación Hidrográfica, para estudiar cómo se comporta el río y son muchas actuaciones. Y después está el Plan de resiliencia hídrica, de la Confederación Hidrográfica del Júcar, que está dotado en 550 millones, que son obras de mayor envergadura y que algunas ya están licitadas y otras están en vías de licitación. Aquí una de las que están más avanzadas está es la del desvío de la Saleta en Aldaia, que implicará una obra subterránea para que el agua no impacte en el municipio. Lo que se ha hecho es revisar obras estudiadas ya, y mejorarlas para ir más rápido.
Lo que se ha hecho es revisar obras estudiadas ya, y mejorarlas para ir más rápido”
Saben que a la población le preocupa mucho cada vez que llueve.
Sí, y estamos presentando los proyectos a los vecinos para que sepan cuáles son las actuaciones que se van a hacer en su territorio. Es fundamental la participación en esos niveles. Las obras de emergencia se acabarán en junio del 2026, todas las obras que están haciéndose, y hay actuaciones en casi todos los sitios. Pero creo que la gente no es consciente de todas las actuaciones que ya se han hecho, además de las grandes actuaciones que después permitirán, por ejemplo, los desvíos u obras que son un poco más importantes, que todavía darán mucha más resiliencia a las obras.
Pero la gente quiere también ver resultados pronto.
Entiendo esa sensación y creo que es inevitable. Pero esto no tiene precedentes. Hay 9.000 millones del Gobierno jecutados ya.

Algunas de las críticas del gobierno valenciano provienen de la lentitud en el pago de las indemnizaciones del Consorcio, por ejemplo, que están al 98,3%. ¿Cuando se prevé completarlas?
Una cosa muy buena que tiene el Estado español es el Consorcio de Compensación de Seguros, que es una caja fija para las personas aseguradas. En contra de lo que se ha dicho, no es dinero privado de las aseguradoras, es dinero de las personas que tienen un seguro, por tanto, es dinero público, porque es del Estado. Y que la indemnización del Consorcio vaya más rápida o menos rápida, ya le digo yo que depende de la gestión del Estado. Faltan sobre todo los expedientes más complejos y los que entraron hace poco tiempo. En cuanto a los expedientes de las empresas más grandes, estos normalmente tienen, dentro del seguro, el lucro cesante y para poder valorar tiene que pasar un año. Pero ha habido una cosa también muy innovadora en la gestión de esta catástrofe que han sido los anticipos, por eso cuando Mazón decía que no llegaban las ayudas, yo pensaba que a mi nadie se me había quejado. Sí que puede ser que no hubieran resuelto aún, pero enseguida hemos preguntado para ver dónde estaba el problema. No hemos dejado desamparadas a las personas.
Cuando Mazón decía que no llegaban las ayudas, yo pensaba que a mi nadie se me había quejado. No hemos dejado desamparadas a las personas”
Esta semana por ejemplo los agricultores se han quejado por la falta de concreción sobre cómo queda el dominio hidráulico en las parcelas afectadas.
Lo sabemos, y el Gobierno está estudiando todas las variables jurídicas para ver qué se puede hacer porque desde el Ministerio de Agricultura hemos indemnizado aquellas parcelas que estaban cultivadas y ahora está estudiándose qué hacer o qué soluciones jurídicas nos dan para ver qué pasa en las otras parcelas que han sido absorbidas por el dominio público hidráulico debido a la crecida del río. Se ha hecho mucho trabajo, hemos reparado, con Tragsa, más de 2.000 kilómetros de caminos rurales. El campo es una grandísima parte de nuestra realidad, de la realidad valenciana.

¿Habría que plantearse un segundo “Plan Sur” para afrontar este tipo de catástrofes?
Cuando hablan de “Plan Sur”, no sé cuáles son las obras ni las actuaciones que van a hacer. El plan para la recuperación de la resiliencia hídrica, el de la Confederación, ya contempla muchísimas obras que en teoría forman parte de ese plan del que ellos hablan. El trabajo de la Confederación Hidrográfica del Júcar, en el que también ha participado la Generalitat Valenciana, en el que han participado las universidades, el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX) y que ha tenido una participación muy grande, ha estado en exposición pública y ya contempla esas soluciones que se piden. Quiero recordar que todas las alegaciones que hizo el Ayuntamiento de València en el plan de la Confederación se le tuvieron en cuenta y se incluyeron. Se ha hecho un plan realista, basado en la ciencia y en los estudios, y participado, porque se ha abierto a exposición pública y se ha debatido en muchísimos foros con colectivos y administraciones.
Y, por último, habla de la ciencia. El Gobierno creó el comité de expertos, del que era coordinadora, ¿continúa trabajando? ¿Hay nuevo coordinador?
No, todavía no se ha nombrado a nadie. El comité de expertos es un modelo de comité que no está hecho para que hagan un informe que luego se queda en la nada. Lo que necesitábamos era que nuestras decisiones estuvieran basadas en la ciencia y sobre todo al principio. El comité de expertos se forma para que puedan acompañar al comisionado en sus decisiones y que estas puedan estar lo mejor basadas en criterios científicos y corroboradas y es lo que hemos hecho.