Comunidad Valenciana

Guía del mercado para milenials

¿Te asusta ir al mercado porque no sabes cómo comprar ni qué pedir? Tranquilo, con mi método “Mercado para Milenials” encontrarás las claves para superar tus miedos y dudas.

Parada del mercado de Sant Josep (La Boqueria) Barcelona
Parada del mercado de Sant Josep (La Boqueria) BarcelonaPaco Alonso

1.- No confundas nunca mercado con supermercado. ¡Que no te engañen con el prefijo “Súper ”! Si vas a comprar alimentos, no significa más y mejor, sino todo lo contrario.

2.- En el mercado todavía eres tú el que selecciona el producto y la cantidad, no viene en lotes plastificados con un peso que no te interesa. Por eso es importante saber elegir.

3.- En los mercados antiguamente había algo de picaresca y te podían engañar en el peso, pero hoy en día esa trampa es patrimonio de la gran distribución y se llama reduflación. No es la única herramienta que tienen para tomarnos el pelo, por ejemplo: el neuromarketing, merchandising, marketing sensorial, el diseño del recorrido, todo encaminado a que gastes más y comas peor.

¿Te asusta ir al mercado porque no sabes cómo comprar ni qué pedir? Tranquilo, con mi método “Mercado para Milenials” encontrarás las claves para superar tus miedos y dudas”

4.- ¿Qué es coger turno o pedir la vez? Ni más ni menos que establecer el orden de servicio para ser atendido. Existen diferentes modalidades, la más extendida es la numérica con el papelito que todos conocen. Luego una más compleja, la verbal, consiste en situarse discretamente alejado del mostrador y preguntar: ¿El último o la última?. Alguien responderá: Yo, servidor o servidora. ¡Pero cuidado! También te pueden decir: “Va una señora que ha ido al pescado y ahora viene”. Dejo para una próxima entrega hablar del nivel avanzado, de cómo colarse y regatear.

5.- ¿Recuerdas cuando te enseñaron en el cole el sistema métrico decimal? Seguro que sí, pero nunca lo has usado ¡Pues ha llegado el momento! Un kilo o medio kilo (500gr.) Son cantidades para una familia. Si vives solo o en pareja deberás manejarte con el “cuarto” (250 gr.) O la “media cuarta” (125 gr.). Si además eres de letras, usa la opción anglosajona: pedir lo que necesitas por lonchas, trozos o piezas de fruta. Advertencia: si eres valenciano nunca lo hagas con naranjas, mandarinas y alcachofas. Se reirán de ti. En los mercados también puede aparece como unidad la “garba” para cebollas, espinacas, acelgas, rábanos, ajos tiernos, es un manojo. La ristra, que se usa con los ajos secos y las ñoras es un formato trenzado o cosido en vías de extinción.

6.- Un “pollo” de mercado nada tiene que ver con lo que ha aparecido alguna vez en el plató del Chiringuito, tampoco es lo del cubo de KFC. En las pollerías no venden gofres, venden huevos, carne de conejo y aves de corral (pollo, pavo, pato, codornices…) y otros productos semi elaborados como filetes de pechuga, pinchos y hamburguesas. Este puesto de venta hay que ponerlo en “favoritos”.

7.- ¿Qué es “El arreglo”? Como su nombre indica, el arreglo solventa una comida de forma casi automática y evita memorizar una serie de productos a veces extensa y compleja, como por ejemplo, “Arreglo de putxero” en la verdulería: Apio, puerro, nabo blanco, napicol, zanahoria, chirivía, col rizada. “Arreglo de putxero” en carnicería: huesos de ternera blancos, rodilla, caña con tuétano, ternera melosa, pilota, garreta, corvet, espinazo, tocino, y los embutidos locales (blanquet, morcilla de cebolla, poltrota). También está el popular “arreglo d'arròs al forn” que lleva: costilla de cerdo troceada, panceta, papada, oreja, manitas y los embutidos locales: morcilla de cebolla, de carne, longaniza y blanquet.

“Arreglo de paella” en la verdulería: Garrofó, roget, ferradura y tavella. El arreglo es un pack personalizado con los elementos necesarios para elaborar un plato de cocina tradicional. El supermercado lo intenta con bandejas, mucho plástico y poca calidad.

8.- Tener un carnicero de cabecera es un lujo asiático patrimonio de los mercados municipales. Al amigo carnicero le puedes pedir el filete del tamaño y grosor que desees, con la ventaja del envasado al vacío que ahora prácticamente todos lo tienen disponible. Si te apasiona la carne, puedes abundar en el conocimiento anatómico de la res, en sus cortes especiales y en la evolución del sabor en las carnes maduradas. Si eres un sencillo consumidor de a pie, has de saber que los filetes de cadera son tiernos y económicos; el entrecotte, lomo alto y bajo, solomillo son las partes nobles, por lo tanto más caras. Del cerdo puedes obtener filetes de lomo, el llamado de la punta o de dos colores, mucho más tierno y jugoso, también puedes pedir escalopes de magro, generalmente son de la pieza de jamón en fresco, o troceado para adobar y hacer pinchos. Del cordero sus chuletas de palo, pierna y riñonada; el cuello y la garreta para guisar; la pierna y la paletilla entera para hacer al horno. No es tan complicado, pero si cortocircuitas, en todas las carnicerías hay hamburguesas de mejor calidad que en los supermercados. Los vendedores del mercado siempre te facilitarán las cosas.

9.- Los colores del mercado. A diferencia de los corporativos de la gran distribución con los productos encajonados en plástico verde o en lineales, los mercados municipales son platós de cine decorados con gusto para que los productos resulten apetecibles. Cada estación tiene un color predominante. En otoño el mercado adquiere tonalidades anaranjadas por los níscalos, calabazas, mandarinas; en invierno se torna verde con la entrada de alcachofas, habas; en primavera-verano se apodera del intenso rojizo de cerezas, fresas, ciruelos, sandías, o el verde y amarillo de melones, uvas de mesa… Consume fruta y verdura de temporada, es cuando más vitaminas y nutrientes poseen.

10.- Al mercado has de ir bien calzado y con carro propio dotado de compartimento isotermo, lleva bolsas de tela, papel y tuppers para evitar el plástico. El carro es necesario para llegar lejos y desplazar el peso de la compra, con una mano, sin apenas esfuerzo. Por empujar un carrito no pareces más mayor, sino sabio y venerable, por lo tanto, infundes más respeto. Es el equivalente al palillo en la boca cuando estás sentado en un bar jugando al dominó. Por eso los turistas se apartan, saben que el del carrito es más importante que ellos, porque su objetivo es de primera necesidad, obtener alimentos para la prole, mientras que ellos son unos simples funámbulos extasiados bajo la cúpula del Mercado. En las horas críticas con máximo aforo, a partir de las 11:00, el carro se hace todavía más imprescindible para abrirse paso. Muy pronto, Rolser, sacará a la venta el modelo “Mesala” equipado con cuchillas en las ruedas y seguro a terceros. He participado en su diseño.

Cualquier boomer recuerda aquel día en que su madre o abuela le envió por primera vez solo al mercado y se quedó las vueltas. Una experiencia impagable.