¿Quién competirá con Compromís por su lugar?
Análisis
Podemos y Sumar, sin rumbo definido

El síndic del PSPV-PSOE, José Muñoz (d), conversa con los diputados de Compromís, con el síndic de Compromís, Joan Baldoví e Isaura Navarro

Pendientes de los movimientos de las izquierdas a nivel estatal, con maniobras como la de Gabriel Rufián para generar un proyecto común de cara a las elecciones generales, y a poco más de 15 meses para las próximas elecciones autonómicas, hay una pregunta que aún no tiene respuesta: ¿Quién puede liderar en la Comunidad Valenciana el espacio a la izquierda del PSPV que no sea Compromís? Se trata de esa masa de votantes que en 2015 fueron claves para la victoria del Botànic (Podemos obtuvo el 11,23% de los votos y 13 diputados) pero que el 28-M se desfondaron (Unidas Podemos obtuvo solo el 3,62% de los votos y se quedó fuera del Parlament) a causa, en gran parte, de la fractura que se produjo en ese espacio a nivel nacional entre el proyecto de Sumar de Yolanda Díaz y Podemos. Un hecho que desmovilizó a gran parte de estos votantes.
Desde las pasadas elecciones autonómicas apenas se tiene noticia, en el ámbito autonómico, de Podemos, Sumar o Esquerra Unida; todo sucede en el ámbito Estatal. No hay, a día de hoy, referentes de estas tres formaciones identificables para catapultar una oferta electoral en clave valenciana en un momento en el que las derechas, la tradicional y la extrema, están ampliando su espacio en las periferias, como ha sucedido en Extremadura y Aragón. Con un dato: en las aragonesas la atomización de las izquierdas ha pasado una grave factura, mientras que en las elecciones extremeñas la concentración del voto ha permitido aumentar votos y escaños a la alianza entre Podemos, Izquierda Unida y Alianza Verde.
Sumar, Podemos y Esquerra
Pero que no existan esos referentes en la Comunidad Valenciana no significa que ese espacio no exista, y que sus votos puedan ser claves en unos comicios autonómicos en los que, según los sondeos publicados, la victoria entre bloques de derecha o izquierda puede estar muy ajustada en un territorio donde el efecto dana puede alterar el resultado final de las elecciones.
Compromís aspira a aglutinar a parte de este espacio, aunque a día de hoy se desconoce la fórmula. Puede ser estableciendo algún tipo de alianza preelectoral, como ha sucedido en el pasado; integrando a referentes de estas formaciones o directamente definiendo un relato político capaz de integrar también a esos votantes. La posibilidad de que Mónica Oltra pudiera reaparecer y vincularse al proyecto de Compromís junto a Joan Baldoví, aunque sea solo en el ámbito local de València, es una baza que en la formación valencianista se observa idónea para acercar esos votantes ahora huérfanos de referencias valencianas, más allá de las opciones ante unas generales. Todas las encuestas subrayan que una parte importante del votante joven ofrece su voto a Vox, pero no es menos cierto que la polarización también provoca que muchos jóvenes busquen opciones a la izquierda del PSOE para combatir el ascenso de la derecha extrema.
Ese votante existe, además de votantes que, como ha sucedido en Aragón o Extremadura, no quieren votar al PSOE. El caso aragonés, además, ha confirmado que una formación arraigada en el territorio y de corte regionalista como CHA ha mejorado notablemente los resultados. En 2015, Podemos obtuvo en la Comunidad Valenciana casi 280.000 votos, cifra que cayó a los 88.000 en 2023. Los estudios confirmaron que la mayoría de esos votantes optaron por la abstención. Y el bloque de derechas ganó al de izquierdas por unos 44.000 votos. Que Compromís, formación que sale reforzada en las encuestas, pueda atraer a esos votantes puede ser una de las claves de las próximas elecciones autonómicas.

