Vilafranca - Penedès

“Unos pocos metros más y el tren se hubiera precipitado hasta la piscina de nuestra casa”

Crisis ferroviaria

La bodega Torelló se convirtió en un improvisado hospital de campaña tras el accidente ferroviario de Gelida

Última hora de Rodalies, la suspensión de la circulación de trenes y el accidente del tren en Gelida

Los hermanos Toni y Paco de la Rosa Torelló hoy en la entrada de una masía familiar que se convirtió en hospital de campaña 

Los hermanos Toni y Paco de la Rosa Torelló hoy en la entrada de una masía familiar que se convirtió en hospital de campaña 

Andreu Esteban

A sus 83 años la presidenta de la bodega Torelló, Ernestina Torelló Llopart, no había vivido nunca una tragedia tan de cerca como la del accidente ferroviario que se registró la noche de ayer justo encima de sus cavas. Hacía muchos años que no había motivo alguno en Torelló para brindar con sus espumosos Corpinnat.

Poco después de las 9 de la noche se dispararon las alarmas de la finca puesto que los efectivos de Bombers forzaron las tres rejas de entrada para acceder a la zona cero del grave accidente. Ernestina no sabía qué había ocurrido. Alarmada, llamó a sus hijos Paco y Toni de la Rosa Torelló, que se desplazaron corriendo a las cavas desde una ciudad de Barcelona donde residen. Paco y Toni son representantes de la 22ª generación de la familia propietaria de Torelló Viticultors. 

Los hermanos Torelló en su masía familiar, en uno de los puntos donde se atendió a los heridos 
Los hermanos Torelló en su masía familiar, en uno de los puntos donde se atendió a los heridos Andreu Esteban

El comedor y la entrada de su masía familiar de origen medieval, Can Martí de Baix de Gelida, se convirtieron en un improvisado hospital de campaña. La familia propietaria de la bodega abrió su casa para que pudieran ser atendidos el medio centenar de pasajeros del tren, también a los que quedaron ilesos. Toni de la Rosa recordaba esta mañana que “hasta las 5 de la madrugada nuestra casa se ha convertido en un ir y venir de ambulancias, camilleros y bomberos”. Ernestina sólo ha podido dormir un par de horas, y sus hijos no han llegado a pegar ojo.

En este hospital de campaña se realizó anoche el cribaje de los heridos, priorizando aquellos que sufrían lesiones de mayor gravedad. Toni recuerda a algunos heridos “tumbados en el suelo sin moverse con tres médicos encima”. También les impactó ver a muchos pasajeros del tren accidentado con collarines cervicales o con tratamientos de apoyo por vía endovenosa (goteros). “Había gente muy jodida”, remarca Toni. De hecho, además de un fallecido, hubo cinco heridos graves y otros seis de menos graves.

Imagen de esta mañana del tren accidentado en Gelida 
Imagen de esta mañana del tren accidentado en Gelida Andreu Esteban

La familia Torelló ofreció a los afectados toda su solidaridad y apoyo. Les proporcionaran agua, calefacción, cojines, mantas, el baño…. Y algo de consuelo. Toni de la Rosa se dirigió a una madre con su hija de corta edad, ambas ilesas, para hacerles ver la suerte que tenían de haber podido salir indemnes del accidente del tren de Rodalies de la R4. A los heridos se les numeró en las manos con un rotulador. 

Paco de la Rosa se muestra muy satisfecho de haber podido contribuir a ayudar mientras explica que los responsables del servicio de emergencias médicas les aseguraban que no en todos los casos “la gente abre sus casas para ayudar”. Desde el cuerpo de Bombers ya les han dicho que les presenten las facturas de los desperfectos ocasionados en su finca.

“Hasta las 5 de la madrugada nuestra casa se ha convertido en un ir y venir de ambulancias, camilleros y bomberos”

Toni de la Rosa Torelló

Toni de la Rosa Torelló

Codirector de Torelló

Paco también destaca la “eficacia y rapidez” de los efectivos que participaron en el operativo, destacando especialmente el liderazgo del jefe de la Regió d'Emergències Metropolitana Sud de Bombers, un Joan Rovira que se mantuvo al pie del cañón, sin dormir, durante toda la noche y la madrugada. A las 8.30 horas de la mañana atendía a los medios de comunicación en esta bodega.

Entrada a la masía medieval de Can Martí de Baix de Gelida 
Entrada a la masía medieval de Can Martí de Baix de Gelida Andreu Esteban

También esta mañana, Ernestina y sus hijos, entre entrevista y entrevista, han señalado que “unos pocos metros más y el tren se hubiera precipitado hasta la piscina de nuestra casa”. En más de una ocasión habían llegado a pensar que su finca y bodega, al estar entre la autopista AP-7 y las vías del tren, en la antigua Vía Augusta romana, era “un lugar conflictivo”.  Sin embargo, Ernestina Torelló reconocía hoy que el accidente de la R4 ha sido una fatalidad “imprevisible”. 

Ahora esperarán unos días hasta poder recuperar la normalidad y su actividad enoturística, ya que se restringe el acceso a su propiedad. Justo el año pasado celebraron el 75 aniversario de su primera cosecha destinada a la elaboración de vinos espumosos, y también festejaron el 630 aniversario desde que se dedican a la viticultura.

Ramón Francàs Martorell

Ramón Francàs Martorell

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