“No pierdas tiempo en lo que no funciona”: la rutina de noche de una experta en dermocosmética para mujeres de más de 40 años
Belleza
Ana Santamarina, experta en productos, explica cómo cuidar el rostro cuando los signos de la edad son más visibles, ofreciendo pautas esenciales de tratamiento para la piel.

La experta en dermocosmética y formulación, Ana Santamarina

Una falla común que muchas mujeres presentan en su régimen de belleza, particularmente al tratar pieles maduras, es repetir el mismo proceso tanto al despertar como al terminar la jornada. La atención diurna tiene que incorporar antioxidantes y elementos humectantes que preserven la hidratación, impulsen la generación de colágeno y resguarden el rostro de daños externos como la radiación del sol y la polución. El uso de filtro solar constituye una etapa vital que debe cumplirse diariamente a lo largo de todo el año.
Por la noche, esta rutina debe focalizarse en el tratamiento de la piel y utilizar activos que den respuesta a sus necesidades, puesto que cuando dormimos es el momento en el que la piel activa su proceso de reparación. En este cuidado no deben faltar los retinoides y los ácidos exfoliantes para ayudar a regenerar bien la piel y que luzca luminosa, hidratada y sin imperfecciones.

La especialista en formulación y dermocosmética, Ana Santamarina, señala que al superar los 40 años los individuos tienen que enfocar su cuidado diario en ingredientes efectivos que resulten respetuosos con su cutis. La meta principal consiste en respaldar los mecanismos biológicos de renovación cutánea. “No pierdas tiempo en lo que no funciona”, afirma con contundencia.
Según la creadora de Santamarina Cosmetics, el proceso de exfoliación resulta fundamental. Recomienda el uso de un cosmético suave con polihidroxiácidos (PHA), específicamente gluconolactona al 10%, un componente que facilita la retirada de células muertas sin dañar la protección dérmica. “Me interesa exfoliar, pero sin irritar”, señala la experta, quien agrega que dicho elemento posee propiedades hidratantes y antioxidantes.

Diversas especialistas recalcan constantemente la importancia de integrar la exfoliación en el cuidado diario, ya que resulta fundamental para aportar luminosidad al cutis, disminuir las imperfecciones y lograr una textura suavizada, además de combatir las líneas de expresión o atenuar la pigmentación. Este procedimiento adquiere una relevancia superior al superar los 40, un periodo en el cual las huellas del paso del tiempo se vuelven más evidentes.
Posterior a la exfoliación, resulta fundamental atender el perímetro ocular y labial mediante cosméticos nutritivos que fusionen retinal microencapsulado, niacinamida y sustancias emolientes. “No solo buscamos tratar arrugas finas, sino mantener la elasticidad y el confort”, afirma Santamarina.
Queremos piel elástica y confortable, más allá de las arrugas finas
Este artículo se trata de un suero tensor que contribuye a fomentar la generación de colágeno y optimiza la flexibilidad y solidez cutánea. En este contexto aparece el retinol, el ingrediente antienvejecimiento fundamental que debe emplearse con cuidado, particularmente si se es novato. Este derivado de la vitamina A tiene que ponerse siempre sobre el cutis seco y al comienzo se sugiere intercalar su uso —una dosis media-alta (0,5%) es ideal— para lograr que la dermis se habitúe gradualmente. Sus aportes para el cutis son diversos: activa la regeneración de células, disminuye pliegues, marcas de expresión y decoloraciones, mitiga el acné y perfecciona la superficie y el matiz de la piel. “No te olvides de que el cuello y el escote también envejecen y deben formar parte de la rutina”, tenlo en cuenta.

La fase final consiste en una crema nutritiva que colabore en el fortalecimiento de la barrera protectora con lípidos fisiológicos como ceramidas, colesterol, niacinamida y ácidos grasos. “En épocas de frío, este paso es clave para que la piel amanezca confortable y equilibrada”, termina la especialista.

