Del cubito de hielo a las clínicas de vanguardia: el frío como terapia
Belleza
Las bajas temperaturas pueden ser un aliado de la salud y la belleza. Lo sabe nuestra intuición, y lo sabe la ciencia

La crioterapia consiste en exponer el cuerpo a temperaturas extremadamente bajas durante un periodo muy corto en un entorno controlado
Hay una antigua memoria vinculada al frío: el recuerdo del aire helado rozando la cara durante un descenso gozoso sobre los esquís; el de los paseos matutinos por la orilla del mar, las olas rompiendo en las piernas con su estallido vital; o el del agua fría lavando y despertando la cara por la mañana temprano.
Las culturas nórdicas lo incorporaron a sus rituales de purificación; los romanos alternaban baños calientes y fríos como parte de su rutina de salud; los médicos de la antigüedad lo usaban para calmar inflamaciones. No hablaban de colágeno ni de sistema nervioso autónomo, pero observaban resultados. Hoy, siglos después, esa intuición ha sido afinada, medida y encapsulada en protocolos precisos. El frío ya no es solo una experiencia natural sino una herramienta sofisticada. Ha pasado de los paseos por la sierra nevada a las clínicas y cabinas de centros de belleza.

'Frioterapia' de choque
La clave del uso moderno del frío está en comprender que actúa mediante impactos breves y controlados. Así nos lo aseguran desde SHA Wellness Clinic, donde forma parte de un método integral (SHA 360º) que combina terapias naturales, nutrición y medicina preventiva para apoyar la longevidad. “La exposición breve al frío extremo en un entorno controlado activa respuestas fisiológicas beneficiosas —especialmente circulatorias, musculares y neuroendocrinas— dentro de nuestro enfoque holístico de bienestar”, nos dice Ángela Álvarez, directora clínica de SHA Spain.
La crioterapia se traduce en alivio del dolor muscular, regeneración, estimulación de la circulación sanguínea
El cuerpo humano está diseñado para adaptarse. Cuando se enfrenta a un estímulo intenso pero limitado en el tiempo, activa mecanismos de defensa y reparación que permanecen dormidos en condiciones de confort constante. La crioterapia lo expone a temperaturas extremadamente bajas durante un periodo muy corto en un entorno controlado. El organismo reacciona con una vasoconstricción (que tiene el objetivo de proteger los órganos vitales) y, al finalizar la sesión, se produce una vasodilatación compensatoria: esto provoca que la sangre fluya con más fuerza, llevando oxígeno y nutrientes a los tejidos y facilitando la eliminación de toxinas y residuos metabólicos.
La crioterapia se traduce en alivio del dolor muscular, regeneración, estimulación de la circulación sanguínea, reducción de la inflamación, optimización del rendimiento físico y mental y liberación de endorfinas.

En la clínica se recurre también al Cold Plunge o inmersión en agua fría. Uno de los recursos de salud y belleza más ancestrales, que incluso deportistas como Cristiano Ronaldo han reconocido usar casi a diario para mejorar su rendimiento deportivo. Cuando el cuerpo se somete a esta experiencia, el corazón y la respiración se aceleran y la mente busca escapar. Pero, una vez superado el primer impacto, todo se reorganiza. El sistema nervioso aprende a no entrar en pánico. En SHA se realiza bajo supervisión profesional.
Ángela Álvarez asegura que “estos baños refuerzan la respuesta inmunitaria y mejoran la recuperación muscular”, además de activar el metabolismo y quemar grasa. También el estrés y las experiencias traumáticas pueden convertirse en objeto de terapia con el frío. Uno de los enfoques más innovadores de SHA trata precisamente de eso: bajo el nombre de Transformative Breathing con baño de hielo, la persona paciente aprende a controlar la respiración con la doctora Cinthya Molina, para después llevar la técnica a un baño de hielo. La respiración consciente se convierte en la herramienta que permite al cuerpo adaptarse al frío sin entrar en un estado de estrés descontrolado.
También el estrés y las experiencias traumáticas pueden convertirse en objeto de terapia con el frío
Los beneficios son múltiples: mejora la gestión de la ansiedad, ayuda a la regulación emocional y aumenta la capacidad de adaptación física y mental. Todo con regalos estéticos añadidos: armonía corporal y relajación facial.
De modo que sí, el frío, ese punzante enemigo al que combatimos de mil formas, es también un aliado. Y, sobre todo, un maestro que el ser humano ya había intuido mucho antes de que existieran la ciencia y las pistas de esquí.
'Snow Creams'
La piel requiere cuidados especiales cuando las temperaturas son muy bajas. El frío y el sol, - por separado y aún más juntos - son como un ejército dedicado a dañar all mano hirolipídico y generar deshidratación y fotoenvejecimiento acelerados. La solución está en la cosmética.
Filorga

El contorno de ojos es otra de las zonas más vulnerables al frío. Global-Repair Advanced Eyes (99,90 euros) de Filorga devuelve el confort de inmediato mientras trata las arrugas.
CH Beauty

La manteca de karité es uno de los mejores ingredientes oclusivos (necesario para defender la barrera cutánea9 y nutritivos. La base Nude Couture Triple Moisture Serum Foundation (65 euros), de Carolina Herrera Beauty, embellece mientras protege.
Skin&Co

Calmar, nutrir y proteger la barrera cutánea, son objetivos fundamentales ante el frío. Truffle Therapy Pure Oil (37 euros), de Skin & Co.
Skinceuticals

Los péptidos porque estimulan el colágeno y la niacinamida porque reduce el enrojecimiento y mejora la función barrera: una alta concentración en estos ingredientes es clave para defenderse del frío. P-Tiox (150 euros), de Skinceuticals además tiene un “efecto toxina botulínica”.
Chanel

Los labios son especialmente vulnerables al frío por tener menos glándulas sebáceas. Sublimage L´Extrait Huile Lèvres (295 euros) de Chanel, activa sus mecanismos de reparación.
La Colline

El sol es especialmente peligroso cuando se refleja en la nieve. Clarology Le Métaprotecteur SPF50 PA++++ (295 euros), de La Colline aporta una triple protección de alto nivel con una textura ligera y no grasa.