De la judía asiática al árbol chileno: los ingredientes desconocidos que limpian, regeneran y protegen la piel sensible
Belleza
Las expertas en dermocosmética afirman que la mayoría de las legumbres tienen una “elevadísima acción saponificante” para cuidar las pieles que se irritan con facilidad

La rutina de cuidado debe adaptarse a casa tipo de piel

Limpiarse la piel correctamente con un jabón específico es el primer paso para lucir un cutis luminoso, hidratado y sin imperfecciones. No obstante, para las pieles sensibles, con rosácea o reactivas, este paso puede ser un auténtico suplicio porque depende del activo puede enrojecerlas y dañar la barrera cutánea.
“La mayoría de los limpiadores funcionan con tensioactivos que producen esa espuma que ayuda a retirar la suciedad de manera eficaz. Lo que ocurre es que esos tensioactivos en pieles sensibles o debilitadas tienden a incrementar esa sensación de molestia. Para ello, recomendamos siempre limpiadores sin tensioactivos fuertes, capaces de hacer espuma a partir de otras fuentes naturales mucho más gentiles con la piel”, apunta la cosmetóloga y creadora de Byoode, Raquel González.

Las expertas en dermocosmética exponen que en los limpiadores faciales estos tensioactivos son las sustancias que hacen que el agua arrastra la grasa y la suciedad acumulada. “Los más comunes durante años han sido los sulfatos y los jabones tradicionales, que limpian en profundidad, pero también eliminan parte de las grasas naturales que protegen la piel, debilitando su función barrera”, explica la directora dermocosmética de Perricone MD, Mireia Fernández.
Durante años se han usado los sulfatos y los jabones tradicionales que limpian en profundidad, pero también eliminan parte de las grasas naturales que protegen la piel”
Cuando estos cosméticos cuentan con tensioactivos lo que hacen en una piel sensible es debilitar la barrera, alterar el pH y favorecer la aparición de picor y enrojecimiento. Pero cada vez son más las marcas que apuestan por eliminar estos componentes agresivos y usar unos mucho más suaves que limpian la piel sin debilitarla. “Funcionan diferente a los detergentes tradicionales y respetan mejor la barrera cutánea”, señala la directora dermocosmética de Dermalogica, Irene Serrano.

Estas formulaciones de extraen de las legumbres, sí, las que comemos habitualmente. “Tienen una elevadísima acción saponificante. De hecho, cuando aclaramos un tarro de legumbres en conserva con agua, solemos ver que sale espuma. Eso ocurre porque tienen formas tensioactivas naturales capaces de limpiar sin agredir el tejido cutáneo”, apunta la directora dermocosmética de Medik8, Estefanía Nieto.
Una de las legumbres que tiene muchos beneficios para la piel son las judías adzuki, una legumbre típica en Asia Oriental. La cosmetóloga Raquel González comenta que tienen efecto calmante y suavemente exfoliante y también son antioxidantes. “Ayudan a que las pieles más sensibles se limpien en profundidad, se regeneren y se protejan sin alterarse”, indica.

Otro ingrediente que puede limpiar y proteger la piel es la quillaja, un árbol endémico y presente sobre todo en Chile. “Rica en saponinas, la corteza de quillaja limpia eficaz y suavemente. Sus moléculas vegetales consiguen crear espuma al mezclarse con agua, permitiendo retirar la suciedad sin alterar el pH de la piel”, apunta Irene Serrano, que añade que permite limpiar bien la piel sin comprometer su hidratación.

