El marrón café desbanca al negro en las máscaras de pestañas, el cosmético infalible
Belleza
Siete fórmulas virales que transforman la mirada y cuidan las pestañas

Las pestañas tienen un efecto casi mágico en la percepción de la belleza.
Las pestañas, esos pelos que rodean el ojo, tienen un efecto casi mágico en la percepción de la belleza. Nos gustan largas, pobladas, oscuras. Creemos que es un signo de feminidad (vaya usted a saber por qué) aunque también las valoramos en los rostros masculinos.
A la búsqueda de ese algo que aportan (llámese protagonismo de la mirada, parpadeo femenino, incluso creación de irrealidad), existen pestañas postizas, tratamientos en cabina que las tiñen y las rizan, sérums que promueven su crecimiento día tras día… Y existe lo más fácil, vendido y viralizado en redes: la máscara. Esa herramienta de maquillaje que las transforma en uno o dos pases de cepillo y que ha evolucionado mucho en los últimos años.

Un defecto y un poder
Los problemas de las máscaras siempre han sido dos: si no es waterproof se corre al contacto con el agua, el sudor, el tacto… Y si lo es, la limpieza se complica y pone en peligro la salud de las pestañas.
El primero, el de las no resistentes al agua, en el fondo nos gusta: es probable que el estilo smokey de ojos ahumados haya partido precisamente de esos borrones que deja la máscara y que, no sabemos por qué, resultan a veces tan estéticos.
Y existe lo más fácil, vendido y viralizado en redes: la máscara
Para el segundo problema hemos recurrido al consejo de una maquilladora y creadora de contenido, Alba de la Cruz (@albadlcruz): “ Lo mejor es hacer lo que yo llamo la “triple limpieza”: desmaquillante bifásico en ojos y labios, aceite o bálsamo desmaquillante y limpiador en gel”. Puede aprovecharse este momento para algo que tal vez no hagas nunca, mimar tus pestañas, sobre todo si usas productos que contengan ingredientes que las cuidan. “Me gusta poner el ejemplo del desmaquillante de Yves Rocher porque cumple con esa doble función. Una vez retirado lo más gordo del maquillaje, puedes pasar al bálsamo o al aceite sin miedo, sin tener que frotar en exceso las pestañas, ya que la mayor parte del trabajo ya está hecha”.

¿Negro o café?
Hasta hace muy poco el color dominante de las máscaras era el negro. Ni los azules, los rojos o los violetas han podido nunca desbancarlo. Sin embargo, últimamente, sí hay otro color que ha puesto en riesgo su dominio: el marrón café. La lucha está en las redes. Mikayla Nogueira (@mikaylajmakeup) es una de las que más ha encendido la conversación. Sus comparativas entre máscaras en los dos tonos tienen millones de reproducciones. Otras como @imeldaoleta, @cindyrivasmakeup o @luucontrs han alimentado el tema.
Alba de la Cruz lo explica así: “El interés por la máscara marrón viene de la moda de los looks minimalistas y limpios. Como maquilladora profesional, cada vez veo a más novias interesadas en un maquillaje mucho más natural, clásico y atemporal para el día de su boda. La máscara marrón acompaña a esta idea”. La creadora de contenidos la valora, pero también afirma que “el tono marrón puede quedar flojo en determinados maquillajes”.

Según ella para acertar y ante la duda lo más fácil es recurrir a la negra ya que funciona con todos los looks. “Pero en casos de pieles muy claras y pelo muy rubio el marrón puede tener el mismo efecto que una máscara negra sin endurecer la mirada”. Lo que sí recomienda es tener en cuenta que “ hay muchos tipos de marrones”. Para ojos verdes y azules, “es mejor no optar por un marrón chocolate, sino por uno más rojizo”.
Ya no son lo que eran… (sino mucho mejores)
Hace más de una década que las máscaras empezaron a no ser una simple cobertura de color. Alba de la Cruz nos dice que hoy día a una máscara hay que pedirle “curvatura, que ayude a definir, que simule volumen… pero, además, que cuide de nuestras pestañas, que las trate. Ahora las personas buscan buenos resultados y duración, sin comprometer la salud de la pestaña natural”.
Como apunta la creadora de contenido las máscaras más vanguardistas deben cumplir con muchos más objetivos que aquel de crear un efecto de alargado. Una máscara actual debe:
- Incorporar ingredientes hidratantes o fortalecedores que cuiden la salud de las pestañas con el uso continuado. En 2026 una máscara que se precie debe estar formulada con ingredientes que la conviertan en producto híbrido entre el maquillaje y el tratamiento.
El aplicador de la máscara se ha convertido en la herramienta definitiva
- Reemplazar al rizador con el cepillo aplicador. Esta parte de la máscara de pestañas se ha convertido en los últimos años en protagonista de muchos lanzamientos. Un cepillo que curva evita el uso de una herramienta que, mal utilizada, puede ser perjudicial para las pestañas, el rizador, y revaloriza la compra de la máscara. Cepillos curvos, espirales, flexibles, con microcerdas que prometen alcanzar incluso las pestañas más cortas… el aplicador de la máscara se ha convertido en la herramienta definitiva.
- Presentarse en un envase atractivo, fotogénico y sostenible. Incluso formar parte del universo de las ediciones limitadas. Porque como ocurre con tantos otros productos del universo make-up, cada vez nos importa más el objeto, que tal vez guardemos en una colección de diseños exclusivos.
Las siete mejores (de entre las recién nacidas)
Hemos hecho una selección de nuestras favoritas. Atención porque estas siete han venido para alegrar la vida o al menos la mirada.
Mascara Noir Allure. Exclusive Creation (50 euros), de Chanel

El Estudio de Creación de Maquillaje de Chanel, y Ammy Drammeh, (de Comètes Collective), han creado la nueva colección de la firma, Rouge Noir, para hacer homenaje al marrón más Chanel. La máscara de pestañas Noir Allure revela ese nuevo tono mucho menos dramático que el negro, pero que resalta la profundidad de la mirada. El estuche retoma el icónico color en una edición limitada.
Lash Idole Curl Goddess (40 euros), de Lancôme

Con un cepillo inspirado en el cepillo redondo para el pelo, la máscara Lash Idôle Curl Goddess peina las pestañas para proporcionar la máxima curvatura y volumen. Y se presenta en un envase de color rosa dorado muy pero que muy Lancôme.
Lash Latex (45 euros) de YSL

Alarga, eleva y mantiene el efecto lifting de las pestañas durante 24 horas. Además define con el cepillo de alta precisión: sus 496 microcerdas capturan las pestañas más cortas. Esta máscara inspirada en un látex de alta costura, es también tratamiento. Su fórmula incorpora, entre otros ingredientes, ácido hialurónico.
Eyephoria XXXL (32 euros), de Rabanne

Presenta una fórmula ligera y modulable que se aplica con un cepillo de elastómero, flexible y adaptable, que atrapa todo tipo de pestañas. Es especialmente deslizante, fácil de aplicar sin dejar manchas. Y se presenta en un estuche animal-print, ideal.
Lash Sensational Body (12,95 euros), de Maybelline

Su promesa básica es la de que “no volverás a usar el rizador”. Esta máscara ha sido diseñada para trabajar específicamente la curvatura y el volumen. Su exclusivo cepillo Body Curve riza, define y separa cada pestaña. Su fórmula resiste manchas y sudor, como se demostró en la San Silvestre de Madrid.
Threads Of Time Lift Up Instant Volume (14,99 euros), de Kiko Milano

Riza y separa cada pestaña, aumenta el volumen y tiene una fórmula enriquecida con aceite de ricino, cera de salvado de arroz, pantenol y aceite de argán. Su cepillo de fibra en forma de reloj de arena distribuye uniformemente la máscara.
Clean Lash Lengthening Mascara (29 euros), de Merit

Alarga, colorea y eleva las pestañas sin manchar. El pantenol y un complejo nutritivo de frutas las nutren. Merit, la marca de belleza estadounidense llega al mercado español el 10 de febrero de 2026.
2000 Calorie. Long Lash Era (7,56 euros), de Max Factor

Alarga sin manchar, de la forma más ligera y natural. Mientras aporta ingredientes fortalecedores e hidratantes como la acacia, la cera de abejas, la cera de arroz y la parafina. Se presenta en negro y en el marrón oscuro que está más en tendencia.