Isabel Raya, nutricionista: “Dormir poco no solo cansa, también enferma y favorece el almacenamiento de grasa”
Salud
Aunque a veces no lo tenemos tan en cuenta, el descanso es imprescindible para nuestro organismo y no hacerlo bien puede conllevar consecuencias sumamente negativas

La nutricionista Isabel Raya utiliza sus redes sociales para divulgar consejos sobre salud

Se suele decir que uno de los pilares fundamentales para sentirnos con energía durante el día y llevar una vida plena es el descanso, aunque muchas veces no le damos la prioridad que merece. Cuando optamos por llevar una vida saludable, solemos centrarnos en tener una buena dieta y hacer deporte cuando todo esto se convierte en secundario si por las noches no descansamos bien.
Según los estudios, España es uno de los países europeos en los que peor se descansa. De hecho, en España se duerme un promedio de 7:13 horas, una cifra que sitúa a nuestro país como el segundo que menos duerme en Europa Occidental. Tan solo somos superados por Italia, donde duermen un promedio de 7:09 horas. Dormimos poco y mal.

¿Y por qué sucede esto? Pues bien, aunque son varios los motivos, los principales son tanto el uso de las pantallas antes de ir a dormir como diferentes factores relacionados con el estrés y la ansiedad. Además, como culturalmente en España se suele cenar extremadamente tarde comparado con el resto de Europa, esto también favorece que la hora de ir a dormir sea aún más tardía. Por ello, los expertos advierten de los peligros que esto conlleva.
“La falta de sueño puede hacer que tu metabolismo funcione peor y favorecer el almacenamiento de grasa”
La bióloga y nutricionista Isabel Raya, que utiliza sus redes sociales para divulgar contenido sobre nutrición y ayudar a las personas a llevar un estilo de vida más saludable, explica que “dormir poco no solo cansa, también enferma”.
“La falta de sueño puede hacer que tu metabolismo funcione peor y favorecer el almacenamiento de grasa”, explica Raya. Principalmente por 3 razones:
En primer lugar, dormir poco aumenta el hambre y los antojos. La falta de sueño eleva el cortisol (hormona del estrés) y la grelina (hormona del hambre), mientras reduce la leptina (hormona de la saciedad). ¿El resultado? Más antojos, más hambre y más dificultad para regular lo que comes.
Además, descontrola tu azúcar en sangre. Dormir poco reduce la sensibilidad a la insulina, lo que provoca picos de glucosa y favorece su almacenamiento como grasa en lugar de usarla como energía. Con el tiempo, esto altera tu metabolismo y dificulta la quema de grasa.
Por último, tu metabolismo se vuelve menos eficiente. Mientras duermes, el cuerpo libera hormonas del crecimiento, clave para la reparación celular, la regeneración muscular y la quema de grasa. Si no descansas bien, estos procesos se ven afectados y tu metabolismo pierde eficiencia.

¿Cómo podemos dormir mejor para evitar así todo esto?
Aunque no existe una fórmula mágica que nos ayude a conseguir dormir toda la noche del tirón, sí que hay ciertos aspectos que podemos mejorar para tener un sueño más duradero. Por ejemplo, es importante mejorar la higiene del sueño, es decir, tener horarios regulares y evitar siestas de más de 20-30 minutos.
Además, también puede ayudar crear un ambiente adecuado antes de ir a dormir, con oscuridad total, silencio y una buena temperatura dentro del habitáculo. Por último, aunque realizar deporte durante el día o tomar ciertos suplementos como la melatonina, también puede ayudar, algo que deberíamos evitar sí o sí es la pantalla del móvil, el ordenador o la tablet al menos una hora antes de acostarnos. Con estos consejos, notaremos que nuestro sueño mejora y que es más profundo y duradero.