Sol de la Torre, experta en respiración funcional: “Dormir con la boca abierta es un puñetazo brutal a tu sistema nervioso. Si quieres descansar bien, tienes que cerrar la boca”
Respiración
Aunque la respiración es un acto involuntario que muchas veces no controlamos, lo cierto es que es importante hacerlo porque tiene un efecto crucial sobre nuestro organismo

Sol de la Torre es experta en respiración funcional

Aunque no somos conscientes, la forma en la que respiramos puede tener un gran impacto en nuestra vida. Cada día, de promedio, respiramos entre 17.000 y 25.000 veces, por lo que es un acto que influye enormemente en nosotros, y hacerlo de forma incorrecta puede tener consecuencias sumamente negativas para nuestro organismo.
Teniendo en cuenta que, al menos, un tercio de esas inhalaciones y exhalaciones se producen durante la noche, cuando dormimos, de nada sirve tratar de respirar de forma correcta mientras estamos despiertos y que todo se descontrole cuando nos metemos en la cama.
La especialista en respiración funcional y formadora Sol de la Torre, más conocida en redes como Soltowanda, explica en el pódcast de Uri Sabat que aprender a respirar de forma correcta por la noche es imprescindible para nuestro descanso. Sol asegura que “si te levantas cansado, aunque hayas dormido muchas horas, probablemente sea porque estás respirando mal por la noche”.
Usar cinta adhesiva bucal por la noche es la mejor decisión que he tomado para mi descanso
La experta sugiere que, aunque creas que estás durmiendo bien porque tus horas de sueño y tu rutina sean las correctas, si te levantas agotado, muy probablemente sea a causa de una respiración nocturna disfuncional, especialmente si respiras por la boca: “¿Duermes muchas horas o crees que duermes muchas horas y cuando te levantas por la mañana estás reventado? Pues hay que mirarse cómo estamos respirando”, explica.

Sol asegura que, durante la noche, la respiración bucal tiene un efecto activador brutal sobre el sistema nervioso simpático, que es el que se activa automáticamente para ayudarte a sobrevivir cuando tu cuerpo percibe una amenaza o estrés. En cambio, la respiración nasal promueve la activación del sistema parasimpático, asociado con el descanso y la recuperación.
Por eso, en su caso, Sol explica que aunque durante el día tiene una respiración nasal entrenada, su boca tiende a abrirse por la noche. En consecuencia, usa cinta adhesiva bucal cada noche para evitarlo, lo que describe como “la mejor decisión que he tomado” para su descanso.
Roncar no es normal. Despertarse cansado tampoco. Y muchas veces es porque estamos respirando mal, y por la boca
La especialista afirma que otro de los indicadores de respiración disfuncional nocturna es roncar por la boca y asegura que desaparece al 100% si nos la tapamos. Aún y así, explica que también pueden darse casos en los que haya ronquidos por la nariz si la respiración nasal es deficiente, por lo que recomienda entrenarla durante el día para evitar esto.

Referencias. Son varias las investigaciones que respaldan las afirmaciones de la experta y aseguran que respirar por la boca puede mantenerte en estado de alerta incluso dormido. Un estudio publicado en Sleep and Biological Rhythms (Sugiura et al., 2020) encontró que el respirar por la boca incrementa los microdespertares nocturnos y la somnolencia diurna, afectando directamente la sensación de descanso. Además, investigaciones como las de The Journal of Clinical Sleep Medicine advierten que la respiración bucal se asocia a un mayor riesgo de apnea obstructiva del sueño, lo cual puede traducirse en fatiga crónica, problemas cognitivos y alteraciones del estado de ánimo.
Por el contrario, la respiración nasal lenta y controlada se ha relacionado con múltiples beneficios fisiológicos. Una revisión en Frontiers in Human Neuroscience (Zaccaro et al., 2018) concluyó que la respiración lenta, especialmente por la nariz, activa el sistema nervioso parasimpático, reduce la frecuencia cardíaca y disminuye los niveles de cortisol, favoreciendo estados de calma y relajación profunda. Estas evidencias refuerzan la tesis de que una respiración nasal funcional, incluso mientras dormimos, es esencial para un descanso verdaderamente reparador y para la salud general del sistema nervioso autónomo.