Bienestar

Marta León, experta en microbiota, sobre cómo cuidarla a partir de los 40: “Si la vitamina D está mal, la menopausia no será la mejor”

Salud

La alimentación cumple con un papel importante a la hora de lidiar con los síntomas de la menopausia 

Cómo podemos envejecer mejor: vitaminas que debemos añadir a la dieta si has pasado de los 50

Marta León, experta en microbiota, explica cómo afecta la vitamina D durante la menopausia.

Marta León, experta en microbiota, explica cómo afecta la vitamina D durante la menopausia.

@alograndepodcast

Entre los 45 y los 55 aproximadamente suele comenzar la transición hacia la menopausia, aunque esto puede variar dependiendo de diferentes factores, como la genética, determinados tratamientos médicos o hábitos perjudiciales como fumar. Entre las señales más habituales se encuentran los sofocos, los cambios de humor, los problemas de sueño, el cansancio y los dolores en articulaciones y músculos. No obstante, la dieta cuenta con un papel relevante a la hora de reducir esto, ya que hay alimentos que pueden ayudar a prevenir los síntomas de la menopausia. Y esto tiene que ver con sus propiedades nutricionales, siendo la vitamina D una de las grandes aliadas.

“Uno de los nutrientes que tenemos que tener asegurado es la vitamina D, si está mal, es muy probable que mi menopausia no sea la mejor para lo que tenía la naturaleza pensado para mí”, explica la experta en microbiota Marta León, a través de su intervención en el podcast ‘A lo grande’. Esta mal llamada vitamina, ya que, en realidad, es una hormona, cuenta con efectos antiinflamatorios muy beneficiosos durante la menopausia, especialmente para aliviar ese malestar de las articulaciones y los músculos que resultan tan habituales. Por ello, incluir en la dieta alimentos ricos en vitamina D debe ser una prioridad. La experta también recomienda obtenerla por medio de una exposición, eso sí, siempre responsable, a la luz solar, una de las fuentes principales.

¿Cómo afecta la vitamina D a la menopausia?

“La vitamina D es uno de los primeros nutrientes que nos van a ayudar a tener una buena menopausia y una buena vejez”, señala Marta León. Y esto se debe en buena medida a la condición de los huesos y cómo la vitamina D afecta en su bienestar, ya que cumple con un papel clave a la hora de ayudar al organismo a absorber el calcio y el fósforo que fortalecen las estructuras óseas.

“Un déficit severo de vitamina D está vinculado con (…) osteomalacia (reblandecimiento de los huesos) en adultos; mientras que las deficiencias no severas, aumentan el riesgo de osteoporosis”, aclara el doctor Camilo Silva Froján. Y esto adquiere una especial importancia durante la menopausia, ya que la caída de los niveles de estrógenos que trae consigo afecta a la masa y la densidad ósea. Por este motivo, Marta León recomienda empezar a cuidar la salud de los huesos desde los cuarenta años, manteniendo los niveles de vitamina D en un intervalo adecuado y saludable.

En el caso de emprender una suplementación de vitamina D se aconseja hacerlo siempre de la mano de un profesional médico, porque tan negativo puede ser una insuficiencia como un exceso de vitamina D. “La suplementación con vitamina D debe estar pautada por tu médico para evitar una intoxicación o hipercalcemia”, advierte Alberto Sanagustín, médico de familia.

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