Bienestar

Justin Feinstein, neuropsicólogo, expone una condición que impide sentir miedo: “La capacidad para procesar otros tipos de emociones está prácticamente intacta”

Condición médica

Miedo y pánico

Miedo y pánico

Getty Images/iStockphoto

El bienestar físico y emocional debería estar en el primer lugar de nuestra lista de prioridades, pero a menudo no es tan sencillo como querríamos. El contexto económico, social y familiar puede poner nuestro cuerpo y, especialmente, nuestro cerebro a prueba, enfrentándonos a ingentes cantidades de estrés. Esto puede acabar transformándose en malestar, dolores de cabeza, fiebres y una montaña rusa de emociones difíciles de controlar.

Sin embargo, existen toda clase de personas en este planeta, incluso aquellas que no sufren tanto ante situaciones de estrés intenso, terror o pánico. Uno de los casos más recientes es el de Jordy Cernik, ciudadano británico al que le extirparon las glándulas suprarrenales para reducir la ansiedad que le causaba el síndrome de Cushing, una enfermedad poco común provocada por el exceso de cortisol, la hormona del estrés, en estos órganos. Aunque el tratamiento funcionó, pronto se dio cuenta de que actividades como el salto en paracaídas no le afectaban lo más mínimo.

Una ávida lectora alucina mientras lee una novela de terror en casa
Una ávida lectora alucina mientras lee una novela de terror en casaiStock

Justin Feinstein, neuropsicólogo clínico en el Colectivo de Investigación de Flotación en el Reino Unido, se enfrentó a una situación similar cuando investigó a SM, paciente que padecía la enfermedad de Urbach-Wiethe, también conocida como proteinosis lipoidea. Se trata de un raro trastorno genético, tanto que solo cuenta con 400 personas diagnosticadas. Mediante un artículo compartido por BBC Future, Feinstein relató cómo inició su investigación como estudiante de posgrado, y sometió a SM a toda clase de condiciones.

“Le mostramos todas las películas de terror que pudimos encontrar. La expusimos a amenazas reales como serpientes y arañas. Pero no solo mostró una marcada falta de miedo, sino que no pudo evitar acercarse a ellas. Tenía una curiosidad casi abrumadora por querer tocar e interactuar con las diferentes criaturas”, expuso. La enfermedad de Urbach-Wiethe se produce por una alteración del cromosoma 1 (ECM1), tal y como explicaba Jasmin Fox-Skelly, quien expuso la historia de Feinstein en la corporación televisiva británica.

Pánico
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Destrucción cerebral

“El ECM1 (siglas en inglés) es una de las muchas proteínas cruciales para el mantenimiento de la matriz extracelular, una red de soporte que mantiene las células y los tejidos en su lugar. Cuando se daña, el calcio y el colágeno comienzan a acumularse, causando la muerte celular. Una parte del cuerpo que parece ser particularmente vulnerable a este proceso es la amígdala, una región del cerebro con forma de almendra que desde hace tiempo se cree que desempeña un papel en el procesamiento del miedo”, puntualizó.

En el caso de SM, el miedo desapareció de su cerebro debido al daño de la enfermedad sobre su amígdala. “Lo notable es que es específico del miedo: su capacidad para procesar otros tipos de emociones está prácticamente intacta, ya sea felicidad, ira o tristeza. Ella tiende a acercarse a personas que debería evitar y se ha metido en bastantes problemas debido a su incapacidad para percibir a las personas en quien se puede confiar”, aportaba Feinstein.

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