Bienestar

Kim Boyd, experta en dietética, en relación con las razones para alterar el peso corporal: “Términos como ‘fuerza de voluntad’ y ‘autocontrol’ no son adecuados”

Complicado

Verduras propias de la dieta mediterránea

Verduras propias de la dieta mediterránea

JUNTA / Europa Press

“La presión por alcanzar la ‘mejor versión’ de nosotros mismos se intensifica, impulsada por las redes sociales y los estándares estéticos. Esta obsesión por la delgadez lleva a muchas personas a convertirse en dietantes crónicos, quienes saltan de dieta en dieta, atrapados en un ciclo de restricciones y excesos. Los dietantes crónicos padecen una condición conocida como permarexia, donde el miedo a ganar peso domina su vida”, señalaba la experta en nutrición Azahara Nieto en su bitácora, emitiendo una advertencia para quienes viven obsesionados con el régimen alimenticio.

En el transcurso de los últimos tiempos, las plataformas digitales se han visto inundadas por comunicadores, figuras públicas y supuestos expertos que fomentan regímenes alimenticios o métodos milagrosos para adelgazar de forma acelerada. No obstante, frecuentemente tales propuestas se fundamentan en información equivocada, integran campañas publicitarias o intentos por ganar visibilidad, o apelan principalmente a los deseos del individuo interesado. Un tema acerca del cual opinó Kim Boyd, responsable médica de WeightWatchers, dentro de una nota difundida por BBC Mundo.

Dieta mediterránea
Dieta mediterránea

La cadena pública británica informaba de un reciente estudio publicado en The Lancet, con participación de investigadores del Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos. En él, “ocho de cada diez personas afirmaron que la obesidad podría prevenirse por completo solo con cambios en el estilo de vida”. Una sentencia con la que Bini Suresh, dietista londinense con 20 años de experiencia, no estaba nada de acuerdo. “Con frecuencia veo pacientes muy motivados, con conocimientos y que se esfuerzan constantemente, pero aun así luchan con el peso”, explicaba.

“Términos como 'fuerza de voluntad' y 'autocontrol' no son adecuados. Durante décadas se le ha dicho a la gente que comer menos y moverse más ayuda a perder peso... Pero la obesidad es mucho más compleja”, agregaba Boyd, puntualizando que existen diversos factores por los cuales alguien puede padecer obesidad. Algunos de estos, de hecho, aún escapan a nuestro conocimiento, pero lo más evidente es la falta de equidad en las circunstancias. Sadaf Farooqi, endocrinóloga, analizaba la influencia genética en tales situaciones.

Alimentos de ejemplo para una posible dieta
Alimentos de ejemplo para una posible dietaGetty Images

Cuestión de genética

“El aumento de peso está significativamente influenciado por los genes, y estos genes son relevantes para todos. Se han encontrado variantes o cambios en estos genes en personas con obesidad, lo que significa que sienten más hambre y menos saciedad después de comer (…) Otros genes afectan al metabolismo: la rapidez con la que quemamos energía. Eso significa que algunas personas ganarán más peso y almacenarán grasa al comer la misma cantidad de comida que otras, o quemarán menos calorías al hacer ejercicio”, indagaba.

Asimismo, el cirujano Andrew Jenkinson señaló cuál podría ser el “peso ideal”, valorando aspectos como las fluctuaciones de peso de ciertos regímenes: “Este está determinado por la genética, pero también por otros factores, como el entorno alimentario, el entorno de estrés y el entorno de sueño. Por ejemplo, si pesas 100 kilos y tu cerebro quiere que peses 100 kilos y haces una dieta baja en calorías y pierdes 10 kilos, la reacción de tu cuerpo a eso es la misma que si te estuvieras muriendo de hambre”.