Bienestar

Matilde Gómez, ginecóloga: “Que subamos dos o tres kilos durante la menopausia es una cosa normal; el metabolismo se va ralentizando y hay que ajustar la actividad y la alimentación”

Salud

La doctora defiende que hay que “transmitir con serenidad” todo lo que sucede durante la menopausia, “una etapa que durante mucho tiempo ha estado oculta”

La doctora y divulgadora Matilde Gómez analiza en 'Mujeres sin regla' cómo afecta la menopausia a las mujeres adultas 

La doctora y divulgadora Matilde Gómez analiza en 'Mujeres sin regla' cómo afecta la menopausia a las mujeres adultas 

En los últimos años, la menopausia ha dejado de ser un tema susurrado en consultas médicas o conversaciones privadas para ocupar, por fin, un espacio central en el debate público sobre la salud y el bienestar femenino. Esta etapa natural marca el final de la vida productiva y es un proceso, en algunas ocasiones complejo, que viene acompañado de cambios hormonales que se pueden traducir en sofocos, alteraciones del sueño, cambios de humor, sequedad vaginal o aumento de peso.

“La menopausia es solo un día en el calendario, que es cuando hemos tenido nuestra última regla. A partir de ahí empieza la posmenopausia”, comienza explicando la ginecóloga, experta en menopausia y salud femenina y divulgadora, Matilde Gómez Frieiro, en una entrevista para Guyana Guardian. La experta, autora del libro Mujeres sin reglas, detalla que a partir de los 35 años se puede pasar por la perimenopausia “o la transición a la menopausia”. 

La doctora señala que la edad fisiológica para que se vaya la regla está entre los 45 y los 55 años; “como el diagnóstico siempre es a posteriori, se calcula que toda mujer mayor de 35 años puede sospechar que está en perimenopausia”. Los síntomas comunes de la perimenopausia son los cambios en los ciclos. “Normalmente se acortan y puedes notar un síndrome premenstrual más marcado y muchas mujeres empiezan a notarlo porque empiezan a buscar el embarazo y no lo consiguen”, apunta.

Los síntomas más comunes

Sofocos, cambios de humor, dolores articulares y sequedad vaginal

¿Cuáles son los síntomas de menopausia más frecuentes?

Sofocos, cambios de humor, dolores articulares y sequedad vaginal son los más comunes. Muchas mujeres también explican que empiezan a no dormir bien o que les duelen las articulaciones. Todos estos síntomas tienen una base, que se trata de la disminución o el desequilibrio entre los estrógenos y la progesterona. 

En el caso de la menopausia, es la pérdida de estrógenos, pero en la perimenopausia se debe a un desequilibrio entre la producción de estrógenos y de la progesterona, que son las dos hormonas que influyen más en las mujeres. 

¿Hay factores que pueden adelantar o retrasar la llegada de la menopausia?

Se sabe que, si eres fumadora, se pueden adelantar los síntomas, ya que el estilo de vida es muy importante. Normalmente, hay mucho componente genético porque ya naces con un determinado número de folículos que vas gastando a lo largo de tu vida; si genéticamente vienes con esa predisposición, puede influir. En cambio, si se padece una patología, se puede dar una menopausia prematura. 

Cuando tenemos confianza, sabemos lo que tenemos y lo que pasa en nuestro cuerpo, dejamos de luchar con él y lo utilizamos a nuestro favor.

Matilde Gómez

Ginecóloga

¿Por qué son tan habituales los sofocos en esta etapa?

En el hipotálamo tenemos un centro termorregulador que nos regula la temperatura, y al perder los estrógenos, se pierde esta parte que regula la temperatura. Tú entiendes que si te pones a correr, haces ejercicio o estás en la playa al sol, sudas. Pero no ves normal estar quieta y empezar a sudar o notar calor. Nuestro cuerpo está diseñado para que, grado arriba, grado abajo, cuando notamos ese cambio en el ambiente, nos autorregulemos. Pero en esta etapa, la mujer está quieta hablando con alguien y de repente es como si estuviera echando una carrera. Además, se retroalimenta porque te pones nerviosa porque no entiendes lo que pasa y tienes más sofocos. 

¿Es normal experimentar cambios de peso en esta etapa?

Sí, pero no solo nos pasa a las mujeres, sino también a los hombres, pero nosotras le damos mucha importancia porque siempre se nos ha condicionado mucho por el físico. Que subamos dos o tres kilos es una cosa normal. No quiero que se asocie la menopausia con el envejecimiento, sino que es parte de la vida y significa que avanzamos. El cuerpo no es el mismo a los 20, que a los 30, ni que a los 50, evidentemente. Y con el tiempo el metabolismo se va envejeciendo y ralentizando y hay que ajustar tanto la actividad física como la alimentación. Dejamos de tener grasa en las caderas y se nos acumula en la cintura. Pero, a nivel de salud, mientras nuestra cintura no pase de 88 centímetros, no tenemos que agobiarnos.

Siempre hablando de un envejecimiento saludable, de una menopausia saludable, y quiero transmitirles seguridad a las mujeres de que somos más que un cuerpo con unas determinadas medidas. Cuando tenemos confianza, sabemos lo que tenemos y lo que pasa en nuestro cuerpo, dejamos de luchar con él y lo utilizamos a nuestro favor. Recomiendo hacer ejercicio no para estar delgada, sino para estar fuerte. 

Matilde Gómez, ginecóloga y experta en menopausia (Cedida)
Matilde Gómez, ginecóloga y experta en menopausia (Cedida)

Algunas mujeres se despiertan no solo sudando, sino también con taquicardias

Matilde Gómez

Ginecóloga

¿Cómo puede afectar la menopausia al sueño?

Sobre todo afectan los sofocos porque, si dan por la noche, te vas a despertar varias veces y no vas a descansar bien; encima, no entiendes qué te pasa y te vas a despertar angustiada. Además, algunas mujeres se despiertan no solo sudando, sino también con taquicardias porque son síntomas vasomotores. Si no has descansado bien, al día siguiente no razonas bien, tomas peores decisiones, picas entre horas, te enfadas con tu pareja y notas que no te aguantas ni a ti misma y es todo un círculo. La ventaja que le veo a la menopausia es que aprendes a decir que no. Quiero advertir a las que vienen nuevas que no piensen en la menopausia como algo horrible, sino que es una etapa en la que aprendes a priorizar y a decir que no. 

¿Es un proceso que viven igual para todas las mujeres o varía mucho entre pacientes?

Hay tantas menopausias como mujeres, no podemos compararnos. No podemos fijarnos en Instagram en la que se levanta, se va a entrenar y se toma el batido porque eso no es lo que veo todos los días en la consulta. Además, a las mujeres normales les genera mucha angustia porque parece que tienen que lograr unos objetivos tremendos. 

Son cambios normales a los que nuestro cuerpo se va adaptando y cada proceso es diferente. Y hay que transmitir con serenidad lo que pasa en esta etapa, que durante mucho tiempo ha estado oculta. Las mujeres no lo hablaban ni entre amigas porque existe la idea de que es de viejas. Hay muchas que no dicen que tienen sofocos para que sus amigas no crean que ya está menopáusica y es una vieja. Quiero quitar esta idea de la cabeza; lo que tenemos que transmitir es que la menopausia es fisiológica, no todas las mujeres la viven igual y, si la vives mal, pide ayuda. Afortunadamente, cada vez somos más los ginecólogos preocupados por esta etapa de la vida.

Hay que transmitir con serenidad lo que pasa en esta etapa, que durante mucho tiempo ha estado oculta

Matilde Gómez

Ginecóloga

¿De qué manera puede afectar la menopausia al deseo sexual?

El deseo sexual es muy personal y complejo. No conozco a ninguna menopáusica que tenga nueva pareja que tenga problemas de deseo. Cuando llegas a la menopausia, es muy probable que lleves con tu pareja 20 o 30 años y el deseo no desaparece, se transforma. A veces se valora más la intimidad y la complicidad con tu pareja que el mero acto sexual y que hay otras formas de practicar.

La mujer pierde la testosterona desde los 30 años, y en la menopausia tenemos más nivel que se produce en el ovario. Esto puede influir, pero no es fundamental. Ahora se vende que la testosterona te va a dar vitalidad, energía y va a ser la solución al deseo sexual. Y no es así. 

¿A partir de los 40, es necesario usar métodos anticonceptivos?

La fertilidad disminuye mucho, pero un susto te lo puedes llevar. Y como no sabemos a quién le va a pasar, hay que utilizar métodos anticonceptivos siempre. Hay muchos que se adaptan a cada pareja. Si no tienes pareja estable, por supuesto, preservativo. Los métodos anticonceptivos también son tratamientos médicos, que, aparte de evitar un embarazo, pueden evitar anemias, te protegen contra el cáncer de ovario, te protegen contra el cáncer de endometrio y te pueden mejorar la calidad de vida. Es una conversación que hay que mantener entre médico y paciente. 

¿Qué soluciones existen para la sequedad vaginal o el dolor en las relaciones?

Crema hidratante y el uso de lubricantes durante las relaciones sexuales. Que no os dé miedo usar lubricantes, sobre todo a partir de los 35 años. Si estás ya en la menopausia, pueden servir los estrógenos vaginales, que son seguros. Si estas opciones no son suficientes, hay que analizar si hay algún vínculo con una enfermedad, pero siempre es necesario valorarlo con un profesional. Es importante que la gente no se automedique porque igual estás aplicando un tratamiento que no sirve para el problema. 

Hay tantas menopausias como mujeres y no podemos compararnos

Matilde Gómez

Ginecóloga

¿Qué mitos sobre la menopausia intenta desmontar en su consulta y a través de redes sociales?

Que la menopausia no es lo mismo que vejez y tiene sus ventajas porque nos transformamos. Igual que el deseo que no desaparece, sino que se transforma. Parece que tienes que tener deseo sí o sí. Si eres una mujer de 55 años que te acabas de divorciar y no quieres más relaciones y no tienes deseo, no quiere decir que estés enferma.

También es importante cuidar la salud vaginal. Otro mito es que si no tienes relaciones sexuales, no es necesario cuidarla y no. La vagina no solo es para las relaciones sexuales; es donde se apoya la vejiga. Y por eso en la menopausia muchas mujeres se quejan de pérdidas de orina o de aumento de infecciones de orina. Es necesario cuidar la salud vaginal y la mental y buscar nuestro puesto en la sociedad porque las mujeres tenemos mucho que decir, y con la menopausia no nos volvemos invisibles.