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Dani García, constructor de viviendas, 30 años: “En España tardamos más en conseguir una licencia que en construir una casa”

Vivienda

Retrasos administrativos, falta de método y déficit de coordinación explican por qué levantar una vivienda se ha convertido en “un laberinto para muchas familias”

Para Dani García, uno de los grandes fallos del sistema constructivo en España es la improvisación

Para Dani García, uno de los grandes fallos del sistema constructivo en España es la improvisación

“Construir una casa puede ser un sueño… o un infierno que se alarga durante años”. Así resume Dani García, constructor de viviendas unifamiliares, una realidad que, según su experiencia, se repite con demasiada frecuencia en España. Desde dentro del sector, asegura que el problema de la vivienda no se explica únicamente por el precio o la oferta; también tiene que ver con la forma en que se gestionan y coordinan los proyectos, un proceso que deja a las familias en la incertidumbre desde el primer momento.

En sus palabras, levantar una vivienda se convierte a menudo en un camino “opaco, largo y difícil de entender para quienes lo afrontan por primera vez”. “El cliente entra en un proceso que no controla, con retrasos que no entiende y costes que se disparan sin explicación”, señala en una entrevista para Guyana Guardian. Y esa situación, añade, afecta tanto a familias como a los propios profesionales del sector.

El gran fallo del sistema constructivo en España es la improvisación

Dani García

Constructor de viviendas

Para Dani García Primo, uno de los grandes fallos del sistema constructivo en España es la improvisación. “La construcción tradicional sigue funcionando como hace décadas, sin procesos definidos ni planificación integral”, explica. Según relata, los proyectos avanzan muchas veces sin un método que ordene tiempos, costes y responsabilidades, generando caos incluso cuando hay buenos materiales y profesionales.

A esa falta de estructura se suma la descoordinación entre los distintos actores de la obra. Arquitectos, técnicos, gremios y administración trabajan con frecuencia de forma aislada, lo que provoca errores y retrasos que podrían haberse evitado. “Si mañana pudiera cambiar algo, sería más método, más transparencia y procesos claros y medibles”, subraya.

“Si mañana pudiera cambiar algo, sería más método, más transparencia y procesos claros y medibles”
“Si mañana pudiera cambiar algo, sería más método, más transparencia y procesos claros y medibles”

El problema, insiste, no es solo técnico: también es político, institucional y social. Informes recientes destacan que la lentitud y la inseguridad jurídica del sistema de licencias urbanísticas traslada riesgos innecesarios a promotores, constructores y arquitectos. “La vivienda no se resolverá solo construyendo más; necesitamos procesos sólidos y fiables”, añade.

La vivienda es la mayor inversión emocional y económica de una familia, y se trata como si fuera una obra menor

Dani García

Constructor de viviendas

Las consecuencias se viven sobre todo en los hogares. Dani recuerda lo que muchas familias le transmiten: “Nadie me explicaba nada”, “cada mes era una sorpresa”, “vivía con miedo a la siguiente llamada”. Esa incertidumbre genera ansiedad y sensación de pérdida de control. “Estamos hablando de la mayor inversión de la vida de una familia”, insiste.

El estrés no viene solo de los sobrecostes. “También proviene de no saber cuándo terminará la obra o cuánto acabará costando”, remarca. Según explica Dani, incluso cuando la construcción es técnicamente sencilla, los retrasos en permisos y licencias prolongan un proceso que debería resolverse en meses y que, en España, puede alargarse años.

“La vivienda es la mayor inversión emocional y económica de una familia, y se trata como si fuera una obra menor”
“La vivienda es la mayor inversión emocional y económica de una familia, y se trata como si fuera una obra menor”

Los datos lo confirman: en 2024, los plazos legales para obtener una licencia de obra en Cataluña eran de tres meses, pero en la práctica la espera media superaba los siete meses. Además, en algunos municipios como Sant Cugat del Vallès, Badalona o Cadaqués, los trámites podían alargarse hasta 18 o 19 meses. Incluso en Barcelona y su área metropolitana conseguir una licencia podía tardar hasta diez meses, según el Col·legi d’Arquitectes de Catalunya (COAC).

Aquí es donde Dani pone de relieve una de las grandes paradojas del sector: “Nosotros podemos construir una vivienda en cinco meses con todas las garantías, pero hay clientes que han esperado hasta tres años para una licencia. Ahí se ve claramente el problema estructural”. Para él, esta diferencia refleja cómo el tiempo que tarda la administración supera con creces la construcción de la propia vivienda.

De hecho, tal como señala Dani con cierta ironía, “en España tardamos más en conseguir una licencia que en construir una casa”, frase que se ha convertido en un reflejo de la frustración que viven los ciudadanos ante un proceso lleno de incertidumbre y retrasos.

Mientras la administración no funcione con agilidad, la construcción seguirá siendo un laberinto para las familias

Dani García

Constructor de viviendas

El Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE) ha señalado que los plazos para la concesión de licencias de obra en España suelen estar entre uno y dos años, mientras que países como Chipre, Polonia o Finlandia resuelven los trámites en semanas o pocos meses. “Es impensable que un proceso reglado tenga un plazo de entre 15 y 18 meses”, afirma Alfredo Sanz, presidente del CGATE.

En este sentido, en Barcelona, por ejemplo, el Ayuntamiento lanzó el Pla Barcelona Fàcil, con medidas como licencias por fases, unificación de sistemas de comunicación y una Oficina de Atención al Profesional, con el objetivo de reducir los tiempos de espera y agilizar trámites. “Mientras la administración no funcione con agilidad, la construcción seguirá siendo un laberinto para las familias”, advierte García.

“Mientras la administración no funcione con agilidad, la construcción seguirá siendo un laberinto para las familias”
“Mientras la administración no funcione con agilidad, la construcción seguirá siendo un laberinto para las familias”

Mientras el cliente diseña su casa, sabe exactamente cuánto le va a costar

Dani García

Constructor de viviendas

Frente a este modelo, el también experto en reformas defiende que es posible construir de otra manera. La clave, según relata, está en integrar diseño y obra desde el inicio, coordinar a todos los oficios bajo una misma planificación y medir cada fase del proceso. “Mientras el cliente diseña su casa, sabe exactamente cuánto le va a costar”, apunta. Esa información cambia por completo la experiencia y reduce errores, conflictos y sobrecostes. Este modelo, asegura, beneficia tanto al cliente como al propio sector: “Permite trabajar con orden y dignifica el oficio”.

La posibilidad de llevar este enfoque a mayor escala llega con la alianza con Yaiza Canosa, empresaria de referencia en emprendimiento. “Unimos la experiencia real en obra de varias generaciones con excelencia en procesos y control”, explica García Primo.

Dani también recoge un legado de décadas: su padre, Luis Miguel García Larrea, fue jefe de obra durante más de 30 años, y asegura que su enfoque actual (planificación, método y acompañamiento al cliente) nace de esa experiencia familiar.

“La construcción ha trabajado bien durante años, pero en silencio. Hoy el cliente necesita ver, entender y confiar”, añade. La visibilidad, asegura, “no es postureo: es transparencia”. Una exposición pública que, reconoce, exige responsabilidad pero que considera coherente con la forma de trabajar y con lo que piden las familias.

Para Dani García, el problema de la vivienda no se resolverá solo con más obras ni con discursos: “Se resolverá con acción, sentido común y modelos que funcionen de verdad”. Desde su experiencia, “construir bien debería ser la norma y no la excepción”, una forma de trabajar que beneficie tanto a las familias como al sector y que devuelva confianza y seguridad a uno de los proyectos más importantes de la vida de una persona.

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