Lifestyle

Heliski: adrenalina y nieve virgen en una experiencia ‘freeride’ de lujo

En la nieve

El hotel el Eurostars La Pleta, en Baqueira Beret, además de alojamiento y gastronomía cinco estrellas, facilita todo tipo actividades relacionadas con los deportes invernales

El heliski permite practicar el esquí en parajes remotos de difícil acceso al que solo se puede llegar en helicóptero 

El heliski permite practicar el esquí en parajes remotos de difícil acceso al que solo se puede llegar en helicóptero 

©pyrenees heliski

Sin lugar a dudas, el esquí es el deporte rey del invierno. Y la verdad es que estos días la nieve no se ha hecho esperar. Ha nevado, y mucho, en las cotas altas de las montañas. La calidad de la nieve polvo es excelente, de esa que cruje bajo los esquís y hace que apetezca salir a deslizarse incluso entre semana.

Ahora bien, si a eso le sumamos la emoción de esquiar fuera de pista, la cosa cambia. Hablamos de libertad total, de pendientes largas y empinadas cubiertas de nieve virgen, de lugares tan remotos que solo se puede llegar en helicóptero. Ahí es cuando la experiencia se convierte en algo realmente especial, netonces hablamos de una experiencia freeride premium. Eso sí, solo para esquiadores con buen nivel y siempre de la mano de profesionales que garanticen la seguridad necesaria frente a avalanchas y posibles accidentes.

Hablamos de libertad total, de pendientes largas y empinadas cubiertas de nieve virgen en lugares remotos 

La Val d’Aran es, en este sentido, un destino que lo tiene todo. Entre sus grandes atractivos destaca Baqueira Beret, una de las mejores estaciones de esquí del país. Más de 160 kilómetros de pistas, instalaciones modernas y una orientación privilegiada que permite conservar la nieve durante más tiempo. No es casualidad que sea uno de los destinos invernales más deseados. Además, el valle está lleno de buenos restaurantes, bares y hoteles de lujo que atraen tanto a esquiadores habituales como a rostros conocidos.

Desde el telesilla de Esquirós, situado a 1.700 metros de altitud, los esquiadores acceden a la zona central de Beret. Muy cerca, a apenas cinco minutos, se encuentra el Eurostars La Pleta, un hotel cinco estrellas que presume, y con razón, de algunas de las mejores vistas a los paisajes nevados de Baqueira. El hotel también cuida mucho la experiencia gastronómica. Ofrece cuatro espacios bien diferenciados: Del Gel al Foc, con cocina catalana e internacional, La Petita Borda para un ambiente más informal, el restaurante japonés La Pleta Sushi Restaurant y La Racletterie, donde los quesos suizos fundidos son los auténticos protagonistas. 

Las habitaciones del Eurostar La Pleta tienen vistas a las montañas nevadas
Las habitaciones del Eurostar La Pleta tienen vistas a las montañas nevadasJose Camacho

Y después de un día intenso en la nieve, nada como su spa, con piscina climatizada y tratamientos pensados para relajar el cuerpo y prepararlo para el día siguiente.

Para quienes buscan algo fuera de lo común, el Eurostars La Pleta propone vivir la experiencia del heliski. Con un heli pick-up junto al propio hotel, los huéspedes pueden llegar en helicóptero desde Barcelona, Toulouse o Tarbes y, en cuestión de minutos por carretera, estar instalados y listos en el hotel. Desde este mismo punto parten las jornadas de heliski organizadas junto a Pyrenees Heliski, con más de 400 km2 de terreno virgen, entre los 3.000 y los 1.200 metros de altitud, accesible únicamente en helicóptero. Los descensos ofrecen desniveles de entre 500 y 800 metros, en un terreno alpino variado. 

Nieve virgen y mucha adrenalina
Nieve virgen y mucha adrenalina©pyrenees heliski

Los vuelos se realizan en helicópteros Ecureuil B3+ de la compañía española Eliance, con capacidad para cinco personas, cuatro riders y un guía. Y es que los guías son locales, conocen cada rincón del terreno y cuentan con la certificación UIAGM, garantía de experiencia y seguridad.

Al final, todo se resume en dejarse llevar. Subir al helicóptero, agarrar los esquís y escuchar al guía señalar el camino. En cuanto se tocan las palas, la sensación es difícil de explicar. El cuerpo se tensa, la adrenalina sube y cada giro se convierte en un pequeño desafío. Hay que ver el terreno, esquivar obstáculos, atravesar zonas boscosas y, al mismo tiempo, levantar la vista para disfrutar de una naturaleza imponente. Una actividad intensa pero profundamente agradable.

Lidia Bernaus Jové

Lidia Bernaus Jové

Redactora

Ver más artículos

Redactora en el 'Magazine', especializada en viajes y estilo de vida