Moda

Wearables, IA y prendas de segunda mano: El futuro del sector de la moda se examina en el Palau de la Música.

Industria

Representantes de Mango, Asos y McKinsey ofrecen una perspectiva clara a la industria en el marco de la 14a edición de la Barcelona Fashion Summit.

Javier Vello, empresario a cargo de EY Studio+ en España, durante su ponencia en la Barcelona Fashion Summit sobre las oportunidades de la moda española

Javier Vello, ejecutivo al frente de EY Studio+ en España, durante su ponencia en la Barcelona Fashion Summit sobre el porvenir de la moda española.

Cortesía de la organización

El porvenir del sector textil, la inteligencia artificial y las dudas en el panorama geopolítico; las posibilidades comerciales y las tendencias de consumo emergentes han sido analizados este jueves en Barcelona, concretamente en el Palau de la Música Catalana, mediante los testimonios locales y globales de mayor relevancia dentro del ámbito de la moda.

La urbe ha vuelto a posicionarse como el núcleo del comercio minorista a través de un encuentro coordinado por Modaes y promovido por la 080 Barcelona Fashion, cuyo objetivo es trascender las cifras y las fórmulas de triunfo simplistas. Ya que si un mensaje ha transmitido esta 14ª edición de Barcelona Fashion Summit es que el porvenir del sector textil requiere obligatoriamente recuperar la pasión por el hábito de vestirnos. 

De esta forma lo ha manifestado Toni Ruiz, CEO de Mango, en uno de los primeros discursos de la sesión. “Esto va de magia, de soñar y de inspirar; de estar cerca del cliente, el resto (de departamentos) debemos ponernos al servicio de este concepto. Hay que hacer más moda y menos ropa, más colecciones y menos prendas”, asevera. El público, callado, atiende con esmero. No sorprende, ya que los resultados de la compañía sostienen su planteamiento: “Hemos abierto una tienda nueva en el mundo cada día laborable de este 2025. Ha sido un año histórico”, admite. Su firma constituye un modelo nítido de la evolución experimentada y venidera en el ámbito de las corporaciones más relevantes.

Es necesario crear mayor tendencia y menos vestimenta, más propuestas conceptuales y menos piezas individuales.

Toni Ruiz

Según ha ratificado Gema d’Auria, directora del área de moda y lujo internacional en McKinsey & Company, el sector del lujo atraviesa un proceso de reajuste mientras las firmas de gama media aumentan su atractivo mediante tácticas de ascenso de categoría. ¿O es que no se ha advertido la transformación de imagen y el encarecimiento de Zara, Massimo Dutti y Mango, o el éxito al alza de Cos y otras compañías de “lujo asequible”? 

La intensificación de la rivalidad entre las firmas de bajo coste ha forzado a esas marcas de nivel intermedio a reaccionar. D’Auria, quien también ha encabezado el Informe The State of Fashion 2026, elaborado junto a The Business of Fashion Insights, ha señalado que el 98% de las ganancias financieras del sector proviene de las 20 compañías líderes de la industria, incluyendo a Inditex, LVMH, Hermès y H&M. 

Las 10 corrientes principales del consumo 

1. Turbulencia tarifaria. Subirán los precios o se moverá la producción
​2. Nueva fuerza laboral. Un tercio del tiempo de trabajo del empleado será automatizado con IA
​3. La experiencia de compra con IA. El cliente confía en ella. 
4. La joyería brilla. Esta área se desarrollará puesto que el comprador lo percibe como un impulsor de la identidad.
​5. Wearables. El mercado de las gafas inteligentes se expandirá exponencialmente.
​6. Era del autocuidado. El consumidor quiere gastar en algo que le haga mejorar. 
​7. Eficiencia. La IA ayudará a mejorar la productividad.
8. Reventa. El sector de artículos usados se expandirá de dos a tres veces por encima del mercado de productos nuevos.
9. El juego de la elevación. El segmento medio perfecciona su oferta y estética, incrementando sus tarifas para desmarcarse del lowcost.
​10. Recalibración del lujo. Este sector iniciará su reconstrucción y crecimiento poco a poco.

Asimismo, este informe pone de manifiesto que las tendencias de moda para 2026 se centrarán en estos ejes: la IA se incorporará a la experiencia de compra y los llamados ‘wearables’ –como las gafas de esquí inteligentes de Oakley– serán populares no por su utilidad, sino como una declaración de estilo. Más allá del enfoque en la exclusividad y el reajuste del lujo, destacarán dos sectores de negocio: la joyería y la reventa, estimándose que esta última crezca entre dos y tres veces más que el mercado de productos nuevos. El motivo, según indica d’Auria, no es su precio más bajo, sino que el consumidor busca artículos únicos y disfrutar de la ‘emoción de la búsqueda’.

Bajo esta perspectiva, el consumidor medita con mayor rigor dónde emplear su capital y la forma en que sus compras reflejan su personalidad. Así se inicia un periodo distinto, el del bienestar propio, donde un bolso ya no representa el prestigio, sino que lo es “aquello que nos hace convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos”, ha manifestado. Luego de examinar al comprador, el evento ha redirigido la mirada hacia el directivo con aportaciones como la de Javier Vello, que encabeza EY Studio+ en España. “Hemos de volver a entender la tienda como un espacio de encuentro así como volver a generar esa emoción por la moda”, ha rematado acerca de las perspectivas para la moda española.

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