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Iban Tey, entrenador de fútbol en Catar: “Cuando lo vives, ves otra realidad; es un país muy seguro, muy ordenado y donde las personas se respetan mutuamente”

DE BARCELONA A CATAR

Tras dejar el Barça, Iban Tey se enfrenta al reto de entrenar jóvenes talentos en Doha, adaptándose a un nuevo país y a una cultura futbolística diferente mientras mantiene sus principios formativos

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Iban Tey, entrenador de fútbol en Catar: “Cuando lo vives, ves otra realidad; es un país muy seguro, muy ordenado y donde las personas se respetan mutuamente”

Iban Tey, entrenador de fútbol en Catar: “Cuando lo vives, ves otra realidad; es un país muy seguro, muy ordenado y donde las personas se respetan mutuamente”

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Tras cuatro temporadas formando a jóvenes promesas en el fútbol base del Barça, Iban Tey decidió dar un paso que cambiaría su carrera y su vida. “Llegó un momento en el que sentí que ya no estaba creciendo como entrenador. Siempre he tenido muy claro que no quería quedarme estancado, y cuando percibí que mi evolución se había frenado, entendí que necesitaba abrir nuevas puertas”, explica para Guyana Guardian.

Exploró opciones en el extranjero porque su objetivo era vivir plenamente de su trabajo como entrenador. “En ese proceso surgieron varias posibilidades, pero desde el primer momento que me hablaron de Doha tuve la sensación de que ese era el proyecto adecuado para mí: por la estructura, por el contexto y por el tipo de reto que suponía. Y cuando todo empezó a encajar, tomé la decisión”, señala.

Aunque el paso fuera profesionalmente atractivo, no fue fácil: “Evidentemente, ha sido la decisión más dura de mi vida, porque implicaba separarme físicamente de mis hijas. Es una mochila emocional que llevas cada día, y evidentemente te preguntas si lo estás haciendo bien o si estás renunciando a un tiempo que no vuelve. Pero también lo hice con la convicción de que este paso les abriría más posibilidades y les enseñaría que su padre persiguió un sueño y tuvo el coraje de salir de su zona de confort”.

“Evidentemente, ha sido la decisión más dura de mi vida, porque implicaba separarme físicamente de mis hijas”
“Evidentemente, ha sido la decisión más dura de mi vida, porque implicaba separarme físicamente de mis hijas”.

De Barcelona a Doha

Un paso hacia la madurez profesional

Ya en Catar, Tey asumió la dirección del equipo Sub-14 del Al-Rayyan Sports Club, sumándose a otros formadores con experiencia en La Masia. “Llegar a un club como Al-Rayyan me ha obligado a mirarme de nuevo como entrenador. En Barcelona trabajaba dentro de un método muy consolidado, con una estructura y un talento que facilitan ciertos procesos. Aquí, en cambio, estoy viviendo algo diferente pero muy enriquecedor: un proyecto con una idea de juego definida y con una apuesta clara por un fútbol proactivo, de iniciativa y de balón”, asegura.

El contexto qatarí plantea desafíos únicos: “Hay muchísimos menos jugadores y con formaciones previas muy dispares. Eso hace que el trabajo sea más heterogéneo y que haya que construir muchas bases desde cero. Pero el club busca crear entornos profesionales y sostenibles, con reuniones quincenales para analizar conceptos y evaluar la evolución de los equipos, y eso me resulta muy familiar”.

Ya en Catar, Tey asumió la dirección del equipo Sub-14 del Al-Rayyan Sports Club
Ya en Catar, Tey asumió la dirección del equipo Sub-14 del Al-Rayyan Sports Club

Adaptarse a una nueva vida

“Cuando lo vives, ves otra realidad; es un país muy seguro, muy ordenado y donde las personas se respetan mutuamente”

Más allá del fútbol, el mayor reto personal ha sido la distancia con sus hijas. “Soy un padre muy presente, y pasar de estar con ellas constantemente a verlas solo a distancia es lo más difícil de todo este proceso. Esa parte emocional exige fortaleza y constancia”, confiesa.

En cuanto a la adaptación a Doha, la sorpresa ha sido positiva: “Es una ciudad moderna, con servicios, infraestructuras y una calidad de vida altísima. Qatar es un país en el que te reciben muy bien, así que integrarme en el día a día no ha supuesto ningún choque. Cuando lo vives, ves otra realidad. Es un país muy seguro, muy ordenado y donde las personas, vengan de donde vengan, se respetan mutuamente”.

El trabajo diario con los jugadores también ha cambiado: “Aquí conviven chicos de muchas nacionalidades distintas, con culturas y maneras de entender la autoridad y el aprendizaje muy diferentes. Eso te obliga a ser más observador, empático y claro a la hora de comunicar. El día a día es muy agradable porque los jugadores son respetuosos y receptivos, y valoran mucho que vengas de fuera para aportarles conocimiento”.

Iban Tey, entrenador de fútbol en Catar: “Cuando lo vives, ves otra realidad; es un país muy seguro, muy ordenado y donde las personas se respetan mutuamente”
Iban Tey, entrenador de fútbol en Catar: “Cuando lo vives, ves otra realidad; es un país muy seguro, muy ordenado y donde las personas se respetan mutuamente”

Condiciones profesionales distintas

“En España yo compaginaba el fútbol con otros trabajos. Aquí estoy en un proyecto profesionalizado al cien por cien”

Sobre la influencia de la experiencia internacional en su filosofía, Tey asegura que su idea de juego se mantiene, pero evoluciona constantemente: “El fútbol cambia, los jugadores cambian, los estímulos cambian… y cuando tienes acceso a tanta información es inevitable que ajustes cosas. Pero mi esencia sigue siendo la misma”.

También destaca la importancia del proceso que aprendió en el Barça: “Formar a un jugador no va de acelerar, sino de darle tiempo, contexto y herramientas para que entienda el juego por sí mismo. Esa filosofía me ha servido muchísimo aquí”.

En cuanto a condiciones profesionales, reconoce las diferencias: “En España yo compaginaba el fútbol con otros trabajos. Aquí estoy en un proyecto profesionalizado al cien por cien. No es solo una cuestión salarial, sino de estabilidad, de recursos, de estructura y de poder dedicarme plenamente a entrenar. Eso permite enfocarte en el equipo y en tu propio crecimiento como entrenador”.

Para Tey, vivir y trabajar en Doha es más que fútbol. Es aprender a adaptarse, a comunicar, a empatizar y a crecer como persona. “Lo más importante es que esta experiencia me está haciendo evolucionar tanto dentro como fuera del campo. Me siento afortunado de poder entrenar, vivir y aprender en un entorno que me desafía cada día y, al mismo tiempo, me enseña a valorar la diversidad, la seguridad y el respeto que se respira en este país”, concluye.

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