Protagonistas

Bibiana Fernández (71 años), sobre la clave para un buen maquillaje: “Cuando sube la edad, hay que trabajarlo más y ser más sutil”

Eternidad y estilo

La veterana artista ha desvelado en entrevistas sus rutinas de cuidado personal, a la par que ha reflexionado sobre sus intervenciones estéticas tras medio siglo de éxito en las pantallas

Bibiana Fernández, en una imagen de archivo.

Bibiana Fernández, en una imagen de archivo.

Gtres

Casi cinco son las décadas que lleva en activo Bibiana Fernández. Desde que aquella joven nacida en Tánger decidiera conquistar Barcelona a mediados de los setenta, su magnetismo no ha hecho más que crecer. Debutó con fuerza en el cine de Vicente Aranda y, poco después, su presencia se volvió indispensable en el universo de Pedro Almodóvar. Fue vedette, cantante de éxito con aquel recordado Sálvame  y una de las modelos predilectas de nombres como Gaultier o David Delfín. Su trayectoria es el reflejo de una mujer que ha sabido transmutar el escándalo en respeto profesional y la provocación en una elegancia que hoy, a sus 71 años, sigue siendo referencia absoluta en la crónica social española.

Hoy, lejos de retirarse a los cuarteles de invierno, Bibiana mantiene una agenda envidiable. Colaboradora habitual en espacios como Vamos a ver, su vitalidad desafía cualquier cronómetro biológico. No solo sigue pisando las tablas del teatro con obras como La señora, sino que ha sabido adaptar su imagen a cada etapa vital sin perder su esencia. Su presencia en la esfera pública no es solo una cuestión de nostalgia; es la constatación de que se puede envejecer bajo el foco mediático manteniendo la relevancia y, sobre todo, una envidiable forma física y mental. El secreto de su lozanía, según ella misma explica, reside en una mezcla equilibrada de disciplina, genética y una honestidad brutal frente al espejo.

“La vida y los sueños”

La actriz ha detallado su manual de belleza basado en la sutileza y el uso de pelucas

En sus recientes intervenciones, como en el pódcast Sephora Beauty Talks con Ana Milán en 2021, la televisiva se ha mostrado tajante sobre lo que ella considera el motor de su aspecto: “Mi secreto es la vida, los sueños, ilusionarme con cosas, y después, todo lo que haga falta, el maquillaje, los potingues, los pinchazos, las operaciones estéticas…”. Para la actriz, el paso del tiempo exige una técnica distinta frente al tocador. Es aquí donde sentencia su máxima actual: “Cuando sube la edad, hay que trabajar más el maquillaje, y ser más sutil”. Esta filosofía la aplica abandonando los rojos intensos que marcaron su juventud por tonos neutros, apoyándose en el corrector y el iluminador para dar luz a puntos estratégicos como el entrecejo o los pómulos.

“No me castigo cuando no hago las cosas como hay que hacerlas”, destacó Bibiana en el pódcast 'Sephora Beauty Talks' en 2021.
“No me castigo cuando no hago las cosas como hay que hacerlas”, destacó Bibiana en el pódcast 'Sephora Beauty Talks' en 2021.YouTube

Más allá del rostro, Fernández no oculta el uso de herramientas que antes eran tabú. Confiesa utilizar pelucas y postizos para mantener una melena impecable, consciente de que con los años el cabello pierde densidad. “No me castigo cuando no hago las cosas como hay que hacerlas”, admite con naturalidad respecto a su disciplina de cuidados, aunque reconoce que acude con frecuencia a centros especializados para tratamientos de cabina. Su imagen, siempre sofisticada, se apoya en el uso de pestañas postizas y coloretes en crema, texturas que favorecen a las pieles maduras al aportar una hidratación visual que los polvos suelen apagar.

Su peso, otro de los pilares de su imagen, se ha mantenido estable durante décadas. Bibiana huye de los cambios bruscos de volumen para evitar la flacidez, combinando una dieta equilibrada con el ejercicio regular. Esta estabilidad le permite seguir luciendo diseños de alta costura, como el ajustado vestido de Victoria Beckham con el que celebró sus siete décadas. Para ella, la moda no entiende de fechas de nacimiento, y sigue apostando por escotes y colores vibrantes como el verde o el amarillo, demostrando que la seguridad en una misma es el mejor complemento posible.

“Metí la pata”

El arrepentimiento por el exceso de volumen y su visión del quirófano

No todo en su camino estético ha sido un acierto, y Bibiana lo reconoce sin ambages. Durante su participación en el programa Encuentros inesperados en 2022, la colaboradora echó la vista atrás para analizar sus pasos por el quirófano. Aunque se ha sometido a diversas intervenciones, como una reciente blefaroplastia para eliminar las bolsas de los ojos, asegura no vivir obsesionada con la perfección. De hecho, fue muy clara al señalar su mayor error: “Yo tenía una boca estupenda y, en la época en la que se puso de moda lo de inyectarse los labios, yo me lo inyecté”. La actriz lamentó no haber seguido el consejo médico de aquel entonces, admitiendo que “se me cayeron y luego nunca volvieron a ser los mismos”.

“Se me cayeron los labios y luego nunca volvieron a ser los mismos”, reveló en el programa 'Encuentros inesperados' sobre el retoque estético que no repetiría.
“Se me cayeron los labios y luego nunca volvieron a ser los mismos”, reveló en el programa 'Encuentros inesperados' sobre el retoque estético que no repetiría.Atresmedia

Esta sinceridad sobre sus retoques marca una distancia con otros perfiles públicos que ocultan sus procesos. Bibiana defiende la libertad de cada uno para mejorar su aspecto, pero advierte sobre los peligros de las modas pasajeras que alteran la fisonomía natural. En la misma charla, recordó que muchas de sus operaciones antiguas fueron mucho más económicas de lo que el público imagina, desmitificando el gasto ingente en belleza. Para la actriz, el paso por el hospital debe ser una herramienta para sentirse mejor, no una respuesta a una patología u obsesión por detener un reloj que, en su caso, parece correr a su favor.