Carminho, el fado contemporáneo que enamoró a Rosalía: “El fado responde a sus tiempos, está vivo”
Protagonistas
Ha mamado el fado desde la cuna y se ha convertido en la música portuguesa más internacional con sus colaboraciones con Rosalía y el oscarizado Yorgos Lánthimos
En su nuevo disco abraza la tradición y todas las mujeres que hay en su interior con un canto a la memoria y al amor

El fado está en su sangre

Cómo no morir de amor en un fado. Cómo poder cantar la resistencia de una voz que ha sobrevivido a la belleza de la tristeza más honda y, aun así, sonar a la posibilidad de algo más. En ese espacio intermedio resuenan las preguntas que Carminho, nacida en la cuna del fado portugués, Lisboa, sigue haciéndose sobre la posición que ocupa en la escena musical a sus 41 años. Una que, reconoce, se ensancha con cada voz femenina que integra en la suya propia. La historia que cuenta Carminho no es una en singular.
Es la del plural femenino que encuentra su armonía en el acto de embarrarse en el origen y permitirse la alegría de experimentar sin pedir permiso. Su canto es tan ineludible que ha cautivado al director de cine Yorgos Lánthimos, a Rosalía, a Laurie Anderson, a las alfombras de los Grammy y los Óscar, a Taylor Swift o a Emma Stone.

Tras una larga carrera consagrada al estudio y la perfección del fado, ahora se siente más preparada que nunca para abrir nuevos espacios por los que la voz humana, la más pura, pueda reverberar con peso.
¿Recuerda la primera vez que cantó o escuchó un fado?
Ya desde muy pequeña mi madre me cantaba el fado, por eso no sé cuándo empecé a cantarlo. Supongo que desde que empecé a hablar mi propio idioma, el portugués. El fado es un lenguaje enraizado en mis músculos, mis tejidos, pero a su vez quiero poder tener carta blanca para poder proponer algo nuevo y mío, no solo heredado. Un verso que hable de mi corazón, mis pensamientos y las influencias de mi generación, que refleje todas las contaminaciones naturales de la música y el tiempo en el que vivo.

¿Es de lo que habla su último disco?
Eu vou morrer de amor ou resistir es un trabajo de pensamiento sobre el fado, sobre el género: sus estructuras, sus líricas, sus temas, e instrumentos.También va de preguntarme qué lugar ocupo en el género que tanto me ha representado, a la par que un ejercicio de memoria y de asumir lo que implica...
¿Y qué implica?
Ser honesta y fiel a ti misma. Aportar algo más que lo nuevo. No me gusta la palabra nuevo. No existe un fado nuevo, existe uno vivo que se adapta a sus tiempos. El fado no es el discurso en sí mismo, es la herramienta y el vehículo del discurso.

¿Cuál es su discurso?
Nace de mis experiencias mezcladas con el legado de todos los artistas que vinieron antes, así como de mi devoción por el ser humano. Mi discurso no es una tentativa de fusión o de cambio del fado, hay una gran alegría experimental dentro del lenguaje. No quiero ser una visitante del género. Quiero...
Encarnarlo...
Exacto.Y embarrarme de él. Una vez dentro presento una cierta ambigüedad y escapismo del fatalismo del fado. Me interesa poder cantar la posibilidad de resistencia. Mirar a la luz y ver más allá de la belleza de la tristeza propia del fado.
Con cada pregunta surge una nueva búsqueda y le he perdido el miedo a la incerteza’’
¿Se considera optimista?
Optimista es una palabra del foro popular. Te ayuda como un vaso de agua. Ahora me autopercibo como serena. Me gusta buscar otros modos de contar los sentidos, otras cosas que no sean yo.
Ahí aparecen los fantasmas...
Exacto. Este disco está lleno de voces femeninas. Mujeres fuera de mí, dentro de mí, que me habitan y se contradicen. Que quieren salir y cantar más alto y que me dicen que cada vez tengo menos certezas y más preguntas. Y eso es fantástico. Con cada pregunta surge una nueva búsqueda y le he perdido el miedo a la incerteza.
¿Considera que la creación es un acto femenino?
Por naturaleza, aunque pueda ir en contra de nuestra voluntad, las mujeres estamos diseñadas para crear. Y creo que cada vez más se valorará ese acto creativo femenino como valioso, en la diversidad como la idea de ultrabelleza.

¿En ese futuro contempla a Rosalía? ¿Cómo fue colaborar con ella?
Claro. Es increíble colaborar con una artista tan profunda, generosa como ella. Le deseo realmente lo más luminoso. Conversamos mucho, largo y tendido, sobre el fado, y compartimos muchos puntos vista. Su voz es una ventana al mundo y es un honor que pueda cantar en portugués en un fado tan bien interpretado.
En otra ventana, una parte del mundo la descubrió, esa escena que protagonizó en la película Pobres Criaturas con la que el personaje de Emma Stone descubre la belleza...¿Cómo se siente respecto a la Carminho que cantaba O Quarto?
Evolucionada. Ya sospechaba el porvenir. Me siento muy íntimamente ligada. Creo que he compuesto una trilogía sobre la búsqueda. Espero tener la certeza de que cuando mire atrás me considere tímida si se puede. Siempre espero arriesgar más todavía
¿En qué encuentra belleza?
En la naturaleza, en lo divino, en aquello que brota de la grieta entre los tiempos. Pero es díficil saber verla. Espero poder encontrarla siempre en la cuerda floja.
My favourite things
Una mujer que le inspire
Laurie Anderson. Hay una entrevista en la que afirma “un artista no siempre ha de ser una expresión de sí mismo”, y estoy muy de acuerdo
Una pieza de ropa especial
Más que una, te diré toda mi colección de camisetas con cantantes femeninas en ellas, Madonna, Kate Bush, Björk, Sade...
Qué lee últimamente
Una selección de libros comprados en Perú sobre mujeres encuadernadoras determinantes en la difusión de ciertas obras literarias. También la historia de Wendy Carlos, Susan Sontag, Didion.