Los 35 de Javier Calvo, por dentro: así fue su fiesta de cumpleaños en Madrid, rodeado de caras conocidas y con un brindis de excepción
A lo grande
Una atmósfera decimonónica en el corazón de la capital acogió el aniversario del creador murciano en una velada donde la música, la complicidad con sus allegados y el lujo sutil marcaron el inicio de su nueva etapa vital

Javier Calvo, durante su fiesta de cumpleaños en el Hotel Santo Mauro.

No todos los días se celebra una fecha tan señalada como el 35 cumpleaños. Javier Calvo, el recordado Fer de Física o química y hoy consagrado como uno de los directores más influyentes del panorama nacional tras el éxito de ficciones como Paquita Salas, Veneno o La mesías, alcanzó esta cifra el pasado 21 de enero. Sin embargo, no fue hasta el viernes 6 de febrero cuando el cineasta decidió reunir a su círculo íntimo en una celebración que destiló el sello estético que le caracteriza: una mezcla de vanguardia, nostalgia y teatralidad.
El escenario elegido fue el Hotel Santo Mauro, un antiguo palacete madrileño cuyas molduras y lámparas de araña envolvieron a los cerca de cincuenta invitados en una atmósfera sofisticada. Entre los asistentes se encontraba Javier Ambrossi, quien fuera su pareja durante años hasta su reciente separación. Su presencia confirmó la excelente relación que mantienen tras su ruptura, demostrando que el vínculo personal y profesional entre “los Javis” permanece intacto a pesar de las decisiones sentimentales tomadas hace meses.

Rodeado de los suyos
Una fiesta íntima con invitados de excepción y rituales compartidos
La velada se desarrolló bajo el signo de la exclusividad y la cultura. Entre los rostros más conocidos destacaron actrices como Anna Castillo, Belén Cuesta, Macarena García, Lola Rodríguez y Ana Rujas, junto a otros perfiles creativos como Brays Efe, Samantha Hudson, el actor Miguel Bernardeau o la galerista Topacio Fresh. El evento funcionó como un punto de encuentro para la “familia elegida” de Calvo, un grupo cohesionado que ha crecido al unísono con su trayectoria profesional desde los tiempos del Teatro Lara.
La música actuó como hilo conductor de la noche, con momentos de alta carga simbólica. Uno de los puntos álgidos se produjo cuando el actor Carlos González realizó una interpretación inspirada en Rocío Jurado, provocando el aplauso unánime. No faltó la nostalgia con un reencuentro del elenco original de La llamada; Calvo, Ambrossi, García y Cuesta entonaron juntos el tema central del filme compuesto por Leiva, recordando los inicios de una aventura que comenzó comprando camas por eBay y terminó conquistando la taquilla nacional.

La sofisticación de la noche fue de la mano de Grey Goose, la única firma presente en la cita. Los invitados disfrutaron de cócteles diseñados para la ocasión, como el Altius Jasmin o el Le Gran Fizz. Uno de los rituales más seguidos fue el denominado Goose Bumps, una experiencia que consistió en servir chupitos helados de vodka Grey Goose Altius acompañados de un delicado toque de caviar, elevando el tono gastronómico de la celebración en las mesas de plata del palacete.
Al lado de Ambrossi
El gesto más viral de la noche y un brindis por el futuro
El instante más esperado ocurrió con la llegada de la tarta de cumpleaños. En un gesto de naturalidad absoluta que captó Anna Castillo en sus redes sociales, fue Javier Ambrossi quien se encargó de llevar el pastel con las velas encendidas hasta el homenajeado. Tras apagarlas bajo el coro del “cumpleaños feliz”, ambos compartieron un momento de complicidad que disipó cualquier sombra sobre su actual situación personal, reafirmando lo expresado por Ambrossi recientemente: que Calvo sigue siendo su mejor amigo.

Para cerrar la velada, Calvo quiso agradecer el cariño de los suyos con unas palabras cargadas de optimismo sobre el horizonte que se abre a partir de estos 35 años. “Estoy feliz de celebrar mi cumpleaños rodeado de gente que quiero, en un entorno muy especial, que ha convertido una noche íntima en una experiencia increíble de la mano de Grey Goose”, afirmó el director. Con este brindis, el también juez de formatos como Mask Singer: Adivina quién canta o Drag Race España clausuró una noche de celebración privada que sirvió de preludio a un año donde la creación y la madurez personal irán, como siempre, de la mano.