A sus 51 años, Bear Grylls de
En plena forma
El experto británico en supervivencia extrema revela en un nuevo vídeo

Bear Grylls, militar británico famoso por sus programas de supervivencia extrema

Beber agua a través de los excrementos de un camello en medio del Sáhara, comer toda clase de insectos o conseguir sobrevivir y escapar de una isla desierta o de un bosque remoto de Alaska sin brújula ni mapa son algunas de las gestas que Bear Grylls hizo virales en una época en la que todavía no existían las redes sociales. Fue a través de Man vs Wild —El último superviviente—, un programa emitido entre 2006 y 2011, que convirtió la supervivencia en un fenómeno global.
Tras servir en las fuerzas especiales británicas (SAS) en los años noventa, Grylls sufrió un grave accidente de paracaidismo durante un salto en África que le rompió varias vértebras de la espalda. Contra todo pronóstico, apenas dos años después logró convertirse en uno de los británicos más jóvenes en coronar el Everest, una hazaña que le dio gran visibilidad mediática y abrió la puerta a expediciones, libros de aventura y, poco después, a su salto a la televisión. Fue entonces cuando Discovery Channel lo fichó para impulsar un formato de aventura distinto. De ahí nació Man vs Wild.

A pesar de que surgieron ciertas críticas relacionadas con la autenticidad de algunas de las escenas y situaciones vividas por Grylls en el programa, el espacio se consolidó como un fenómeno histórico de la televisión, con siete temporadas, 77 episodios y emisión en más de 180 países.
Desde entonces, Grylls ha construido una carrera mediática que combina televisión, expediciones y proyectos empresariales. Ha presentado programas como Running Wild with Bear Grylls, donde personalidades de todo el mundo se enfrentan a retos de supervivencia, y ha publicado numerosos libros sobre aventura, liderazgo y vida al aire libre. A sus 51 años sigue siendo una de las figuras más reconocibles del universo outdoor y mantiene una intensa actividad divulgativa en redes sociales y en su canal de YouTube.
Envejeciendo en plena forma
Precisamente en uno de sus últimos vídeos publicados en esta plataforma, el aventurero británico ha abierto las puertas de uno de sus refugios en las montañas suizas, donde está realizando una especie de “pretemporada” para mostrar cómo entrena y qué rutinas sigue para mantenerse en forma con el paso del tiempo.
En el vídeo, Grylls enseña el pequeño gimnasio exterior que ha instalado junto a su casa de montaña. A pesar de la nieve y el frío, asegura que la disciplina es parte fundamental de su filosofía de entrenamiento. ''Cuando hay nieve y estamos a cinco grados bajo cero seguimos entrenando fuera; la barra está congelada, pero eso te mantiene firme y te recuerda que la disciplina no depende del clima'', afirma mientras realiza dominadas al aire libre.
Sobra decir que entrenar en condiciones naturales adversas forma parte de la identidad de Grylls. Acostumbrado durante años a expediciones extremas, defiende que el ejercicio no necesita instalaciones sofisticadas. Al contrario: la simplicidad y la constancia son, según él, las claves para mantenerse activo con el paso del tiempo.

“Cada semana me cuelgo 100 segundos de una barra; me hago mayor, pero con ejercicios simples me basta para mantenerme en forma”
El error más común al entrenar
Otro de los mensajes que lanza en el vídeo tiene que ver con la intensidad del entrenamiento y con algunas modas poco recomendables en el deporte. Grylls reconoce que durante años pensó que el secreto era entrenar siempre al máximo, pero con el tiempo cambió su perspectiva. ''Mucha gente entrena demasiado y acaba lesionándose; el verdadero secreto es la constancia y saber variar la intensidad'', sostiene. Según explica, su programa actual alterna semanas más suaves con otras más exigentes, estrategia que le permite evitar lesiones y mantener la continuidad en el entrenamiento.
El ritual final: agua helada
El entrenamiento suele terminar con una práctica que cada vez es más popular entre deportistas y aficionados al bienestar: los baños de agua fría. Esta práctica acumula cierto respaldo científico en estudios como el publicado en la revista Arthroscopy, Sports Medicine, and Rehabilitation, que señala que la inmersión en agua fría puede contribuir a reducir el dolor muscular tardío y favorecer la recuperación tras esfuerzos intensos. Es habitual entre futbolistas, ciclistas, jugadores de baloncesto y, en general, deportistas sometidos a cargas de trabajo continuadas. En el refugio suizo, Grylls dispone de una pequeña bañera exterior donde rompe el hielo antes de sumergirse.

'El primer minuto en agua helada es durísimo, pero después llega una calma increíble; es una forma muy poderosa de entrenar la mente
A sus 51 años, Grylls insiste en que su objetivo no es competir con nadie ni batir récords, sino mantenerse activo y preparado para seguir explorando el mundo. Y, según demuestra en sus vídeos, su fórmula no tiene ningún secreto: conciencia, disciplina y constancia basadas en ejercicios básicos realizados con regularidad.

