Viajes

Perderse por Tavira, el Algarve que acaricia España

Escapada

A tan solo 25 kilómetros de Huelva, encontramos una de las ciudades más fascinantes del sur de Portugal

Tavira, una de las ciudades más hermosas del Algarve

Tavira, una de las ciudades más hermosas del Algarve

Getty Images/iStockphoto

Dejas atrás la frontera y la carretera se pierde a través de suaves colinas tapizadas de pinos. El Atlántico te llama, realizas un desvío, Huelva no queda lejos y te sumerges sin querer en una ciudad de Tavira cuya blancura expande la luz del Algarve.

Cuna de íberos, romanos, árabes y cristianos, Tavira fue en su momento una de las ciudades más importantes del sur de Portugal gracias a la pesca, si bien el declive de la actividad y el terremoto de 1755 la sumieron en un letargo durante décadas.

Tavira fue en su momento una de las ciudades más importantes del sur de Portugal gracias a la pesca

Hoy, gracias al turismo y la pesca del atún, la ciudad portuguesa proyecta una nueva vida que invita a descubrir sus puentes y callejuelas guiados por el aroma de la cataplana de marisco. 

Tavira: toda la luz del Algarve


El puente Romano -aunque fue construido en el siglo XII, en época árabe- se extiende entre dos orillas conteniendo el río Gilao. Sentarse aquí para adquirir los colores fundidos con el horizonte supone una de esas postales eternas de Tavira.

La iglesia de Santiago, entre casas encaladas de Tavira
La iglesia de Santiago, entre casas encaladas de TaviraFlavio Vallenari

Y caminas sobre los siete arcos, te pierdes entre fachadas de azulejos y callejuelas de buganvilla hasta alcanzar la Praça da República, el corazón de la ciudad donde destaca su anfiteatro, lugar de eventos y citas culturales. Un corazón urbano donde el bullicio es el latido y tomar un café acompañado de un pastel de Belém nos confirma de forma definitiva que, a pesar de la cercanía con España, estamos en Portugal.

Desde aquí, podemos alcanzar el cercano Jardim Público de Tavira, el más antiguo de la ciudad e ideal para fundirse con ese ambiente costumbrista entre vecinos a la fresca, comprando golosinas en el quiosco o paseando por los comercios del mercado de Ribeira, situado a pocos metros. Un conjunto de tiendas de productos de proximidad donde buscar algunas delicatessen de la zona.

Otra opción para continuar la jornada se encuentra en sus dos museos: el palacio da Galería alberga el museo Municipal, donde se exponen diversos recorridos por la historia de Tavira. Por otra parte, el museo Islámico es perfecto para conocer la historia musulmana de la ciudad.

Tras la visita, podemos abrazar la blancura de la Igreja de Santa Maria do Castelo, cuya arquitectura recuerda a la misma de la Costa de la Luz española a través de paredes encaladas y detalles ocres. Una iglesia construida durante la Reconquista portuguesa sobre una antigua mezquita y que, tras el terremoto de 1755, fue reconstruida de nuevo.

Las buganvillas salpican las calles de Tavira
Las buganvillas salpican las calles de TaviraGetty Images

Durante el paseo, puede que también vengan a ti los aromas de la gastronomía local: ahí tenemos la cataplana, el recipiente de herencia árabe que hoy contiene tantos guisos de pescado y marisco, de carne y verduras. Los platos de caracoles y, especialmente, productos del mar como el atún, el pulpo, las anchoas, el calamar o, claro, el típico bacalhau à Brás, todo un icono de Portugal que combina este pescado con patatas paja y huevo.

Y si hablamos de postres, no puedes irte sin probar un típico Dom Rodrigo, un dulce tradicional del Algarve a base de yemas de huevo, azúcar, almendras molidas y canela nacido en los conventos portugueses del siglo XVIII.

Tavira tiene una larga tradición en la pesca de atún
Tavira tiene una larga tradición en la pesca de atúnsopotnicki

Tras finalizar con una copa de Amarguinha, digestivo algarvío a base de almendras amargas, nada mejor que culminar la visita con el ascenso al castillo de Tavira, posiblemente el mayor emblema de la ciudad. Construido en el siglo XI en lo alto de una colina, el castillo sufrió diversas remodelaciones en los siglos posteriores y, aunque hoy apenas se sostienen unas pocas murallas y la torre, el lugar supone todo un oasis de tranquilidad en el corazón de la ciudad. Solo entonces, mientras contemplas la panorámica entre las almenas, se dibujan otras muchas opciones.

Desde Tavira puedes acceder a la isla homónima, ubicada en plena Ría de Formosa, el famoso sistema de lagunas que susurra en forma de marismas y canales a lo largo de gran parte de la costa del Algarve, con sus azules y marrones expandidos hasta el horizonte. O buscar la caseta de vigilancia que se deja abrazar por el Atlántico al subir la marea en Fuseta (14 kilómetros), o caminar entre las antiguas viviendas de pescadores en el cercano pueblecito de Cacela Velha (11 kilómetros), de vuelta a la frontera a través de tantos lugares donde el mar y la luz mantienen un diálogo eterno.  

Delicatessen

Três Palmeiras

Tavira está colmado de restaurantes cálidos donde degustar su gastronomía. Y entre ellos, destaca Três Palmeiras, ubicado en la playa de Rocha y perfecto para disfrutar de un menú variado a base de ensalada, bebida y pescado, mucho pescado a la brasa, ya que es ilimitado y a muy buen precio. Un restaurante honesto donde el parrillero aguarda en la puerta y se sirve la misma comida para todo el mundo en función del producto del día.