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La estrambótica frontera entre Suecia y Finlandia en la pequeña isla de Märket

Mundo insólito

Un minúsculo islote del Báltico se convierte en uno de los enclaves más singulares del norte de Europa

La isla de Märket conecta el mar de Botnia con el Báltico

La isla de Märket conecta el mar de Botnia con el Báltico

M.Torres

Un kilómetro de perímetro; punto más elevado sobre el nivel del mar, dos metros; superficie total, 0,033 kilómetros cuadrados. Estos son los modestísimos datos que definen fríamente a la isla de Märket, ni siquiera una manchita en los atlas. Solo aparece en los mapas detallados del golfo de Botnia, un profundo entrante al norte del mar Báltico. Y, sin embargo, ese territorio en el que solo las aves y las focas se afincan de manera permanente acarrea más trabajo de lo que podría parecer a los estados de Finlandia y Suecia, que comparten su soberanía.

Märket tiene una forma vagamente elíptica, y de punta a punta hay 200 metros. Una persona caminando a paso normal la recorre en tres minutos. Inapreciable a la vista, es posible que en ese corto paseo cruce la divisoria entre los dos países más de una vez. Mírese un mapa con detenimiento y se verá que la delimitación estatal hace un total de nueve quiebros antes de perderse por las frías aguas bálticas. Es una herencia del pasado de los países nórdicos. Cada 25 años geógrafos finlandeses y suecos revisan la línea.

La “culpa” del embrollo fronterizo la tiene el rebote isostático. Es un fenómeno natural que hace aflorar las rocas por encima del nivel del mar en función de movimientos gravitacionales de la Tierra. Es algo que ha pasado desde siempre, pero que hasta 1809 no constituyó un conflicto. El caso es que en esa época Finlandia formaba parte del imperio ruso, que acordó con los suecos que la línea fronteriza pasara por el centro de Märket. Setenta y seis años más tarde se levantó un faro que continúa en funcionamiento, automatizado desde 1977, año en que los fareros dejaron de ser sus únicos habitantes humanos.

Finlandia se independizó de Rusia en 1917, y durante buena parte del siglo XX nadie prestó mayor atención a Märket

Finlandia se independizó de Rusia en 1917, y durante buena parte del siglo XX nadie prestó mayor atención a Märket, hasta que en 1981 mediciones cartográficas precisas hicieron caer en la cuenta de que el faro se hallaba del lado sueco, cuando desde siempre se había considerado que pertenecía al vecino. La única solución factible era mover la divisoria. Pero ello no era tan sencillo como “apartar” unos metros la raya en los mapas, pues de ella derivaban unos suculentos derechos de pesca. Quien se quedara con más perímetro de costa resultaría beneficiado económicamente.

Como Märket no es una isla perfectamente elíptica, sino que tiene numerosos entrantes y salientes, la única manera de partir la isla por la mitad era que la divisoria hiciera quiebros por el interior. Así, la raya del mapa se adentra solo unos metros en tierra, tuerce a la izquierda, luego a la derecha, nuevamente a la derecha, en diagonal otra vez hacia el lado diestro, luego hacia la izquierda tres veces y finalmente en una ocasión más a la derecha para abandonar el territorio por el lado sur. Así se consigue que el faro y sus edificaciones auxiliares anexas queden del lado finlandés y ambos países gocen exactamente de los mismos metros cuadrados. ¿Solucionado? No del todo.

Líneas imaginarias que dividen isla de Märket
Líneas imaginarias que dividen isla de Märketswedenforbeginners/Instagram

Pequeña y sin elevaciones destacables, Märket está muy sujeta a que los rudos temporales bálticos modifiquen el perfil costero. De ahí que el acuerdo entre los dos países sea medir la isla periódicamente y que cada 25 años la frontera se adecúe a las “dimensiones reales” de tan peculiar pedazo de roca.

A todo este ajetreo burocrático permanecen ajenas las aves que estacionan en Märket, que han provocado que la isla esté protegida. También focas grises y anilladas, comunes en ese mar, suelen tomarse largos descansos e incluso parir en las rocosas playas. Ignorando, por supuesto, de qué lado están.

Cómo llegar

Märket está más cerca de Suecia que de Finlandia, a unas veinte millas de Grisslehamn. Solo se puede acceder a ella con embarcación propia y, antes de poner pie en tierra, hay que contar con un permiso para no coincidir con la época de nidificación en que los pájaros son sensibles a las molestias.

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