Hoteles de invierno: seis refugios cálidos para resguardarse y disfrutar del frío
Experiencias
Establecimientos icónicos, modernos, clásicos renovados diseminados por el Viejo Continente

El Megève todavía conserva el legado de la familia Rothschild

Los amantes de la nieve aman el invierno, la estación que les permite practicar el esquí, un deporte íntimamente ligado a la naturaleza. Pero, más allá de descender por las laderas de una montaña, esta estación ofrece postales completamente distintas al verano, pero no por ello menos hermosas.
El Viejo Continente cuenta con extraordinarios hoteles en los que resguardarse del frío y disfrutar de un sinfín de experiencias; establecimientos que en época hibernal tienen su auténtica razón de ser. Algunos de ellos sobresalen por su arquitectura, otros por el après sk i, y otros por su historia o por su ubicación. En estaciones de esquí, en localidades exclusivas o en parajes naturales excepcionales, te presentamos algunos de los mejores hoteles de lujo para este invierno.
Un icono renovado en el corazón de los Dolomitas
Ancora Cortina, Italia

Celebra los dos siglos de historia -abrió sus puertas por primera vez en 1826- por todo lo alto coincidiendo con los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina, tras una meticulosa restauración de la mano de Renzo Rosso. El establecimiento, íntimamente conectado con su entorno, conserva el particular carácter hospitalario que lo ha hecho célebre.
La luz, la calidez natural de la madera, con muebles hechos a medida, las texturas, las chimeneas y la piedra aportan una elegancia sin estridencias. Dispone de 38 habitaciones y suites abiertas a los Dolomitas; un comedor con terraza que sirve platos típicos de la zona; un spa; un gimnasio y el Brave Club, un rincón sin teléfonos en el que saborear un cóctel, entre montones de fotografías y de libros de arte, entre otros atractivos.
Un homenaje a la cultura sami
Inai Haven, Finlandia

Es un santuario formado por dos villas - Lyra y Luna-, situado a orillas del lago Ukonjärvi, en la región de Inari, pensado para quienes buscan disfrutar del invierno extremo, la privacidad y el bienestar más auténtico. Sus propietarios, originarios del norte de Finlandia, han querido rendir homenaje a la cultura sami y al poder transformador de la luz ártica a través de una arquitectura en la que la madera natural, el vidrio y las líneas minimalistas son los protagonistas.
El proyecto lo firman Kati Anglé y Tapani Takkunen, referentes en arquitectura nórdica en madera, y en su interiorismo dominan los tonos pino y ceniza y las texturas naturales. Entre las dos villas, admite hasta 14 huéspedes -seis y ocho, respectivamente-, con saunas privadas, jacuzzis exteriores, terrazas sobre el lago y vinoteca y una gastronomía típicamente local. El establecimiento, miembro de la exclusiva comunidad de The Aficionados, organiza exclusivas experiencias árticas personalizadas y se completa con traslados privados desde el aeropuerto de Ivalo.
Un refugio alpino en Lech
Hotel Arlberg, Austria

Enclavado en el corazón de la estación de Lech, en el estado de Vorarlberg, y rodeado de extraordinarios paisajes, este chalet alpino de los años cincuenta, también miembro de The Aficionados, fusiona tradición local y modernidad. Dispone de 51 habitaciones distribuidas entre la Residencia original y el Jagdhof, con suites de diseño dotados de tejidos que crean una atmósfera de lujo acogedor.
Maderas antiguas recuperadas, sillones de cuero desgastado y muebles de Wittmann se combinan con mantas de piel sintética sobre sofás de felpa profunda, en unos interiores salpicados de astas y frescos típicos de la zona. Al lado de la cama, pequeños detalles como libros de poesía romántica completan una experiencia que no pasa por alto la gastronomía del chef Patrick Tober. Aquí, cada detalle está diseñado para conectar a los huéspedes con la tranquilidad de los Alpes -también su spa-, proporcionando un refugio ideal para recargar energías.
Herencia Rothschild
Four Seasons Megève, Francia

El único establecimiento a pie de pista de Mont d'Arbois es un refugio acogedor de lujo que, un siglo después, todavía conserva el legado de la familia Rothschild. Y es que, a día de hoy, este rincón sigue siendo más tranquilo y exclusivo que la mayoría de destinos de esquí de renombre.
El Four Seasons Megève -una colaboración entre la familia y la prestigiosa hotelera- ocupa un moderno chalet de estilo francés y tradición alpina de 55 habitaciones con una decoración refinada y dotadas de terrazas y balcones con vistas. Atesora, además, el spa más grande de la región; el restaurante con estrella La Dame de Pic - Le 1920, dirigido por la chef Anne-Sophie Pic o una bodega de 14.000 botellas.
Un palacio en la nieve
Gstaad Palace, Suiza

El nombre de este emblemático establecimiento situado en una de las zonas de esquí más exclusivas del planeta habla por sí solo, con sus torres que se elevan majestuosas sobre una colina dominando Gstaad como si de un vigía se tratara. Alojarse en este palacio que abrió al público en 1913, hoy miembro de Leading Hotels of the World, es una experiencia repleta de glamur en Suiza.
Y es que en él se han alojado aristócratas y artistas como Liz Taylor y Richard Burton, Frank Sinatra o Michael Jackson. El hotel ha sido reformado en los últimos años, pero todavía conserva un cierto aire retro que se combina con una elegancia actual y acogedora únicas. El restaurante Le Grand y La Grande Terrasse lucen tan elegantes como siempre, junto a su extenso spa de última generación con hammam y una enorme pared de granito.
Refugio de bienestar
Grand Plaza Hotel & Wellness, Andorra

Este moderno establecimiento escondido en el corazón de Andorra la Vella salpicado de esculturas y obras de arte es un refugio de bienestar; un oasis tras una jornada en la nieve. El Diamond Spa, renovado en verano, ofrece circuitos de hidroterapia, hammam y saunas, fuente de hielo y duchas de contraste, entre otras propuestas.
La cadena dispone de otros centros wellness: en la misma capital y en Canillo.

