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Draft 2:* ¿Y si de la Sag

Arquitectos opinan

El fallecimiento de Gaudí no paralizó la edificación del templo: analizamos junto a un experto si las obras de hoy representan una prolongación leal de su herencia o meramente una réplica.

La Sagrada Familia

La Sagrada Familia

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Los cien años del fallecimiento de Gaudí inician una etapa inédita en la trayectoria de la Sagrada Familia e intensifican una controversia tan prolongada como la construcción del mismo santuario: ¿es posible todavía identificar a Antoni Gaudí en el proyecto? Durante décadas, diversos especialistas han manifestado opiniones muy variadas. De estos, el arquitecto nipón Hiroya Tanaka, quien ha dedicado 44 años al análisis de la creación del genio catalán, lo sintetiza de manera contundente: “Es muy sencillo: si lo consideramos una obra de Gaudí, terminó el mismo día de su muerte”.

Para bastantes personas, proseguir la edificación utilizando suministros actuales y esquemas de arquitectura que no se fijaron con exactitud en el diseño primigenio constituye únicamente un modo de continuar el templo, mas no de expandir, rigurosamente, la creación de Gaudí.

Es verdad que el hormigón o el acero dentro del armazón quizás no luzca totalmente en armonía con la idea inicial.

Xavier Rodríguez, arquitecto

“Es cierto que el uso del hormigón o del acero en la estructura puede no parecer del todo acorde con el concepto original, pero son soluciones funcionales y necesarias para garantizar el buen funcionamiento y la viabilidad de la construcción”, señala Xavier Rodríguez Hurtado, arquitecto experto en el surgimiento y la transformación de construcciones elevadas en Barcelona.

La Sagrada Familia representa, en definitiva, una creación colectiva desarrollada durante un periodo sumamente extenso. A partir del fallecimiento de Gaudí, media docena de arquitectos diferentes se han encargado de liderar los trabajos, encarando cada cual los desafíos específicos de su tiempo mediante tecnologías recientes y distintos métodos de edificación. El profesional Xavier Rodríguez Hurtado, perteneciente a la firma JLBD 2005 Arquitectura, examina junto a Guyana Guardian el progreso del proyecto tras la ausencia del maestro catalán. 

Exterior de la catedral de la Sagrada Familia en Barcelona, Catalunya (España).
Exterior de la catedral de la Sagrada Familia en Barcelona, Catalunya (España).David Zorrakino - Europa Press / Europa Press

Desde su perspectiva de arquitecto, ¿en qué punto considera que se halla la frontera entre honrar el legado de Gaudí y adoptar resoluciones vinculadas a la realidad contemporánea?

Considero que la frontera no resulta sencilla de establecer, si bien podría hallarse entre el respeto a los cimientos iniciales de la propuesta de Gaudí y la reinterpretación exclusiva de lo que no fue debidamente detallado por el arquitecto. 

En última instancia, las determinaciones actuales adoptadas obedecen a la integración de los avances tecnológicos del siglo XXI, aunque siempre se fundamentan en la coherencia intrínseca de la obra original. No se han incorporado estilos extraños ni se ha pretendido distanciarse de los rasgos que Gaudí estableció con precisión, tales como las estructuras geométricas intrincadas, las siluetas biológicas y el influjo inmediato del entorno natural.

Antoni Gaudí mismo comprendía perfectamente que no llegaría a contemplar su conclusión, razón por la cual legó un ejemplo edificatorio nítido de sus propósitos, entendiendo que diversos arquitectos deberían adoptar determinaciones basadas en ese patrimonio, actuando con lealtad a su esencia pero en sintonía con su respectivo periodo histórico.

El mismo Antoni Gaudí comprendía perfectamente que no lograría verla finalizada.

Xavier Rodríguez, arquitecto

¿En qué momentos ha dicho “esto no lo haría Gaudí”?

Si bien no coincido totalmente con la visión de que lo ejecutado tras el deceso de Gaudí represente una traición a su legado, es verdad que habría sido una alternativa fascinante que solo la fachada del Nacimiento hubiera llegado a nuestros tiempos, convirtiendo el resto del espacio en una amplia área pública o un parque metropolitano. Tal escenario habría creado una estampa de enorme impacto, casi como una creación artística independiente, una escultura monumental brotando en el centro de la metrópoli.

No obstante, tal determinación tendría que haberse adoptado hace aproximadamente 80 años. En aquel entonces se eligió proseguir con la edificación y, desde ese punto, no consiste tanto en evaluar si lo realizado posteriormente resulta acertado o erróneo, sino en comprender que representa la creación que debía surgir: un diseño arquitectónico que se ha transformado con el paso de los años, al igual que múltiples catedrales europeas erigidas durante centurias.

Proyecto inédito de la Sagrada Família, seguramente realizado después de 1910
Proyecto inédito de la Sagrada Família, seguramente realizado después de 1910Terceros

¿Resulta coherente, bajo una perspectiva arquitectónica, demoler construcciones en la actualidad con el fin de satisfacer un concepto formulado en 1915?

Representa una de las controversias más espinosas en torno a la conclusión del templo. Al arrancar la edificación, el área circundante se hallaba casi desierta. En esa época no se daban disputas urbanas: los suelos adyacentes eran del templo, lo cual posibilitó intervenciones de gran magnitud, como la avenida Gaudí que enlaza la Sagrada Familia con el Hospital de Sant Pau. Pese a ello, la metrópoli se ha desarrollado y el contexto urbano presente resulta muy diverso.

Gaudí no se limitó a proyectar la construcción, sino que consideró además el entorno urbano circundante. Muestra de ello es la plaza en forma de estrella propuesta en 1916 o el imponente tramo de escaleras para entrar por la fachada de la Gloria.

Vista panorámica a la ciudad de Barcelona y la catedral de la Sagrada Familia al amanecer
Vista panorámica de la ciudad de Barcelona y la basílica de la Sagrada Familia al amanecer.Getty Images/iStockphoto

Desde mi perspectiva, tal planteamiento puede comprenderse hoy como una base teórica y no como un plan viable, una manera de orientar la discusión urbanística y estética acerca del templo. La salida tendría que hallar una ponderación entre conservar la esencia primordial del diseño y limitar lo más posible la repercusión en la trama urbana vigente.

Tendría que minimizarse lo más posible la repercusión en la trama urbana existente.

Xavier Rodríguez, arquitecto

Asimismo, la ordenación del Área Metropolitana de Barcelona ya prevé una modificación parcial de las manzanas involucradas entre Mallorca y Aragó, lo que consolida la posibilidad de la demolición parcial, aun sin poseer fuerza normativa.

Tras haberse instalado la cuarta extremidad de la cruz en la torre de Jesús, ¿opina que armoniza con el estilo gaudiniano?

A través de los escritos fundacionales se constata que Gaudí pretendía que la torre de Jesús destacara como la pieza más elevada y trascendente de la construcción, manifestando tanto devoción como modestia. Del mismo modo, persiste el propósito de que reluzca con la luz diurna y se encienda al anochecer, ejerciendo así su labor de guía espiritual para la metrópoli. 

Independientemente de si la cruz posee una configuración orgánica o geométrica, constituye una pieza de coronación que requiere ser interpretada desde una perspectiva urbana. Finaliza el perfil de la iglesia y lo transforma en un punto de referencia inédito dentro del panorama de Barcelona.

La grúa elevando el brazo hasta lo alto de la torre
La grúa elevando el brazo hasta lo alto de la torreSagrada Família

¿Se corre el riesgo de que las innovaciones del siglo XXI “simplifique” la estética de Gaudí?

Los avances tecnológicos contemporáneos no restan ni disminuyen la profundidad de la visión intelectual de Gaudí, sino que posibilitan un entendimiento superior de la misma. Recursos tales como el diseño digital o la impresión 3D agilizan el desarrollo de elementos y formas geométricas sumamente intrincadas con un nivel de exactitud que resultaba inalcanzable anteriormente.

En realidad, el mismo Gaudí ya ideó sus propios instrumentos de experimentación, tales como los modelos de cuerdas y pesas, con el fin de analizar y comprender sistemas estructurales difíciles. Los avances tecnológicos de hoy simplemente prosiguen ese idéntico enfoque de ensayo, buscando finalizar el templo con la mayor precisión que se pueda alcanzar.

¿Qué se entiende por “terminar” la Sagrada Familia?

Lo que se estima concluir durante el presente ejercicio es la estructura principal del templo, sin abarcar el proyecto completo. Todavía restarán componentes significativos por ejecutar, en particular la fachada de la Gloria junto con diversos sectores complementarios.

No obstante, el término de las torres principales hará posible captar por vez primera la noción integral de la construcción. Anteriormente, esa imagen de conjunto solo se encontraba en los bocetos y prototipos de Gaudí. Desde ahora, la metrópoli conseguirá notar directamente el significado místico y la elevación que el arquitecto buscó transmitir.

Debido a ello, en lugar de referirse a una conclusión, este acontecimiento señala el punto donde la basílica resulta totalmente comprensible. Bajo esa perspectiva, la Sagrada Familia no se “termina”, sino que se “revela”.

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