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El perfil de un caballo blanco que lleva tres mil años cautivando a Inglaterra

Mundo insólito

Situado sobre el pavimento de las carreteras comarcales que atraviesan el condado inglés de Oxfordshire, emite un aviso ignorado.

Vista aérea del caballo blanco de Uffington

Vista aérea del caballo blanco de Uffington

Dave Price / Creative Commons (CC BY-SA 2.0)

A menos que se busque con intención, resulta fácil ignorar el Caballo de Uffington, ya que se encuentra rodeado por el pavimento de las rutas regionales que atraviesan el condado británico de Oxfordshire. En realidad, escasos turistas se desplazan por ese entorno campestre de la nación salvo que busquen hallar un misterioso petroglifo que transmite su indescifrable mensaje desde hace tres milenios como mínimo.

Esta pieza creativa se basa en una imagen sobre un montículo. Básicamente, se han trazado surcos en la parte superior y verde de una elevación para dejar a la vista el sustrato escondido. Por consiguiente, el blanco de la tiza genera un fuerte contraste con el follaje, perfilando la silueta de un ser vivo. Son trazos sutiles y de gran estilización. 

Resultaría natural pensar que es la creación de un autor contemporáneo, pues posee prácticamente la apariencia de una imagen corporativa. Su testa consiste en una forma rectangular con una extensión que simula los pabellones auditivos y una lengua partida –detalle que motiva a algunos a dudar de su identidad equina– además de una región cervical y un tronco sumamente extendidos, cuatro extremidades simplificadas y un rabo de gran longitud, lo cual fomenta nuevamente diversas explicaciones alternativas.

De acuerdo con los investigadores, consiste en un diseño de la edad de bronce. Diversos análisis efectuados en la roca han establecido que ha estado a la intemperie por cerca de tres mil años. ¿Se trataba de un símbolo asociado a la veneración de los animales? 

El descubrimiento de piezas monetarias con equinos grabados y la proximidad de representaciones parecidas en la zona —si bien menos estéticas— sugieren una hipótesis bastante trivial: consistiría en informar a los viajeros sobre la existencia de un sitio próximo para la venta y/o el trueque de monturas. Un cartel promocional de la edad de bronce. No obstante, dicho “rótulo” resulta ser el de mayor antigüedad en Inglaterra, poseyendo una gran relevancia científica, histórica y emocional para los pobladores de la isla.

Las precipitaciones y la humedad persistente de la zona ensombrecen la piedra caliza con mucha celeridad, de modo que hasta el siglo XIX resultaba común que los residentes locales se congregaran con frecuencia para asearla y lograr que recuperara su brillante tonalidad blanca. En la actualidad, los responsables de English Heritage se encargan de dicha tarea, ya que el grabado rupestre cuenta con protección oficial.

The Ridgeway, el camino más antiguo de Inglaterra
The Ridgeway, el camino más antiguo de InglaterraGetty Images

Respalda la teoría de que no era un sitio místico o sagrado, sino vinculado a la compraventa de caballos, el hecho de que la ubicación integre The Ridgeway, la ruta de mayor antigüedad en Inglaterra. Esta vía milenaria posee una gran relevancia histórica. Su origen es espontáneo, derivado de la estructura pétrea, lo cual facilita el paso por ella sin requerir labores de conservación. 

En la actualidad, de manera habitual, se encuentra tapado por el manto otoñal de los árboles de los alrededores. Cuenta con una longitud de 140 kilómetros, y es impactante imaginar que fue recorrido por romanos y vikingos y, previamente, por los pobladores de la edad de bronce, los posibles autores del caballo de Uffington. Por otra parte, cerca del petroglifo se localiza una fortaleza en ruinas que en el pasado fue un castro.

Aquella persona que observa con detalle el trazo de la criatura percibe más bien a un dragón. Específicamente al que san Jorge habría derrotado –patrón de Inglaterra–, aunque tal idea situaría su origen en la edad media. No obstante, el petroglifo posee una antigüedad superior por al menos dos mil años.

Es posible contemplar el caballo de Uffington en cualquier momento de la jornada, no obstante, bajo la iluminación vertical del mediodía la piedra de creta blanca alcanza su máximo resplandor.

Cómo llegar

Para contemplar el petroglifo resulta necesario cruzar Uffington, el diminuto pueblo del cual toma su apelativo. Sin embargo, el núcleo urbano de mayor relevancia es Oxford, que se encuentra a apenas 38 kilómetros al noreste. El viaje demora unos 45 minutos en vehículo para alcanzar el destino a través de las rutas A34 o A420.