La 'aldea hobbit' de Burgos que tiene casi tantos habitantes como bodegas y que es un emblema de la Ribera del Duero
Lugares con encanto
Este pequeño pueblo de Burgos es conocido principalmente por su gran número de bodegas subterráneas

Las bodegas subterráneas de Moradillo de Roa son uno de los secretos mejor guardados de la Ribera de Duero

No hace falta salir de España para descubrir lugares con encanto. A lo largo de la geografía española, podemos encontrar rincones y lugares que parecen sacados de un cuento. O incluso, de una novela de fantasía del mismísimo J.R.R. Tolkien. Desde bosques encondidos hasta pueblos abandonados, cada región del país esconde sitios capaces de hacer volar la imaginación de pequeños y grandes.
Esto es lo que sucede con Moradillo de Roa, un pequeño pueblo escondido en el corazón de la Ribera del Duero, que parece una pequeña réplica de Hobbiton, la villa ficticia de la Tierra Media ubicada en el norte de Nueva Zelanda, que se utilizó como set de rodaje para las películas de El Señor de los Anillos.
A tan solo una hora de Burgos, se encuentra Moradillo de Roa, conocido como la 'aldea hobbit'. Este pueblo no solo es popular por sus curiosas construcciones, que recuerdan a las películas de Peter Jackson, sino también por su ubicación: se encuentra en una zona con una profunda tradición vitícola, ya que además cuenta con su propia Denominación de Origen.
De hecho, una de las curiosidades más sorprendentes de Moradillo de Roa es que el número de bodegas subterráneas, posicionadas en hasta cuatro niveles, es casi el mismo que el de vecinos: 157 bodegas y 7 lagares cueva frente a los 190 habitantes. Y precisamente la ubicación de sus bodegas es otro de sus mayores encantos. Están excavadas en un cerro, llamado El Cotarro de 18.000 metros cuadrados, coronado por la iglesia de San Pedro, lo que convierte su vista panorámica es una de las estampas más peculiares y bonitas de la región de Burgos.

Casi todas las familias de la zona se han dedicado o aún se dedican de forma profesional al vino. Pero a pesar de que es parte de su historia, muchas de estas bodegas quedaron en desuso con el paso de los años. Por ello, en diciembre de 2015, el Ayuntamiento decidió recuperar y preservar el patrimonio. En 2019, dieron un nuevo paso: abrir al público público general para atraer a todos los amantes de la naturaleza y del enoturismo.
Llegar a la 'aldea hobbit' es muy sencillo. Lo único que hay que hacer es tomar la autovía A-1 dirección Burgos, y antes de llegar a Aranda de Duero, desviarse por la salida 143 hacia Moradillo de Roa y continuar por la carretera BU-202. Su ubicación, a tan solo dos horas de Madrid, lo convierten en un destino perfecto para visitar un fin de semana.
