Mascotas

Alfredo Molina, veterinario: “En la vida compartida con una mascota, se tejen lazos que no desaparecen con la muerte. Deja una huella demasiado profunda para que todo termine como una despedida”

No es un adiós

El sentimiento compartido de muchos usuarios es que mientras exista memoria y afecto, los animales que ya no están continúan acompañando de alguna manera en la vida diaria

¿Por qué es tan difícil superar la pérdida de una mascota?

Los gestos cotidianos mantienen viva la relación con las mascotas tras su pérdida

Los gestos cotidianos mantienen viva la relación con las mascotas tras su pérdida

Un recuerdo puede aparecer en cualquier gesto cotidiano, desde cómo acaricias a otro animal hasta el modo en que colocas el cuenco de agua. Esa permanencia intangible, que se mantiene incluso cuando la mascota ya no está, es la base de muchas de las reflexiones sobre el vínculo entre personas y animales. La idea de que la relación no se apaga con la muerte, sino que continúa de distintas formas, sostiene la esperanza de quienes buscan consuelo tras la pérdida.

Ese mismo pensamiento lo compartió el veterinario Alfredo Molina en su perfil de Instagram, al explicar que “en la vida compartida con una mascota, se tejen lazos que no desaparecen con la muerte”. Con sus palabras quiso subrayar que cada experiencia vivida tiene un impacto que perdura y que no se reduce a un simple final.

Esperanza de reencuentro

La memoria de los animales acompaña en nuevas experiencias y ofrece calma

En ese mismo mensaje, Molina explicó que “su alma permanece con nosotros cuando seguimos dando amor a otros animales y cuando recordamos todo lo que nos enseñaron”. Esa permanencia se presenta como una continuidad, como si lo que queda de ese vínculo se reactivara al cuidar de nuevas mascotas o al revivir las experiencias pasadas.

Más adelante subrayó que “sentir o pensar que volverás a encontrarte con él no es aferrarse a una ilusión vacía, es una manera de honrar ese amor”. Desde esa perspectiva, la esperanza de un reencuentro se convierte en un bálsamo que no elimina la tristeza, pero sí aporta calma.

El veterinario también apuntó que “si lo recuerdas con amor, él nunca seguirá del todo”. Esa frase resume la idea de que la memoria y los sentimientos compartidos hacen que la pérdida no sea absoluta, y que de algún modo permanezca en la vida de quienes lo quisieron.

El relato finaliza con una última afirmación de Molina: “Y si hay un camino después de esta vida, ten seguro que estará ahí esperándote”. Una imagen que, más allá de las creencias, transmite la sensación de que los lazos creados con los animales pueden llegar a sentirse como eternos.