Imke Marks, especialista en bienestar animal, sobre las cenas navideñas: “Hay que respetar los límites de cada animal, no forzar el contacto con los invitados y ofrecerles un refugio seguro”
Mascotas
Los cambios en los horarios, la llegada constante de visitas, los desplazamientos y el ruido alteran la sensación de seguridad de los peludos durante las fiestas
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Imke Marks, especialista en bienestar animal

Luces, risas y mesas llenas de comida pueden ser sinónimo de felicidad para muchas personas, pero no siempre para quienes viven la Navidad desde otra perspectiva. Para perros y gatos, estas fiestas rompen por completo su rutina, haciendo que queden expuestos a estímulos que pueden resultar difíciles de gestionar si no se respetan sus límites.
Los cambios en los horarios, la llegada constante de visitas, los desplazamientos y el ruido alteran la sensación de seguridad de los peludos. Las mascotas necesitan cierta previsibilidad para sentirse tranquilas, y cuando esa estabilidad desaparece, su equilibrio emocional puede resentirse de forma notable. Así lo desvela Imke Marks, especialista en bienestar animal.
Las reuniones navideñas, una fuente de estrés para los peludos

La fundadora de Mooiza, tienda de suplementos caninos y felinos, asegura que las reuniones familiares numerosas pueden convertirse en una fuente de estrés para las mascotas. El bullicio constante, la llegada de personas desconocidas y la falta de espacios tranquilos generan confusión e incomodidad. ¿El resultado? Muchos animales se esconden, vocalizan más de lo normal o muestran conductas destructivas.
Ante esta problemática, es clave respetar los límites de nuestros peludos: “Durante estas fechas es fundamental respetar el ritmo y los límites de cada animal. No forzar el contacto con los invitados y ofrecerles un refugio seguro, tranquilo y alejado del ruido —con su cama, agua y juguetes— les permite sentirse protegidos y recuperar la calma cuando lo necesitan” apunta Marks.
La experta en bienestar animal también destaca la importancia de cuidar el equilibrio emocional de las mascotas de forma integral. “Reforzar su bienestar tanto por fuera, a través de la aromaterapia, como por dentro, mediante una suplementación nutracéutica específica durante los días de mayor agitación, ayuda a regular los niveles de cortisol, la hormona del estrés, cuya elevación prolongada puede afectar al sistema nervioso”, explica.
La pirotecnia, el principal enemigo de las mascotas en Navidad
Si la situación es complicada de por sí, a todo esto se suma la pirotecnia, uno de los grandes enemigos del bienestar animal en estas fechas. Con un oído mucho más sensible que el humano, los petardos y fuegos artificiales se viven como amenazas imprevisibles. El miedo puede traducirse en temblores, jadeos, intentos de huida o episodios de pánico que afectan tanto a su salud emocional como física.
En definitiva, la Navidad no tiene por qué ser una experiencia negativa para perros y gatos si se adapta a sus necesidades. Ofrecer espacios seguros, anticiparse a los momentos de mayor estrés y observar sus señales de incomodidad son gestos sencillos que marcan la diferencia. Si hacemos a nuestras mascotas partícipes desde el cariño y el respeto, conseguiremos que ellas también disfruten de la Navidad.
