Dani Rovira reconoce que su can Lobo le asiste para no perder el contacto con la realidad frente a sus ganas de apartarse del público.
Confidente y compañero
El artista ensalza a su leal colega debido a las importantes enseñanzas que le ha brindado a lo largo de su tiempo compartido.

Dani Rovira y Lobo están hechos el uno para el otro.

¿Cuentas con la fortuna de compartir tu existencia con un can? En caso de que así sea, es muy posible que te haya brindado diversos aprendizajes en tu cotidianidad. Aparte de demostrarte lo que significa el amor absoluto, la ternura total y el estar presente, su conducta es capaz de fomentar en ti destrezas y virtudes que considerabas olvidadas.
Dani Rovira lo ha experimentado directamente junto a su can, Lobo. De este modo lo ha manifestado durante una de las Pet Talks del espacio de YouTube Barkibu, sitio al que han acudido los dos para relatar su rutina cotidiana.

Lobo llegó a la vida de Rovira por casualidad, después de que el actor se ofreciese a ayudar a una protectora de Monda, una localidad cercana a Marbella (Málaga), y acoger al can durante un tiempo para subir publicaciones en redes sociales; de ese modo conseguiría atención y una posible familia para Lobo.
Nunca imaginó que Lobo conquistaría su cariño y un sitio en su vivienda: Lobo ya es un miembro de su familia y la dicha es total. Asimismo, está asimilando toda clase de lecciones. “Me enseña mucho”, afirma. “Es como que, de repente, le importas a alguien”.
“Nos llevamos muy bien, somos dos compañeros de piso bastante guays”, asegura el actor, que además ya encuentra hasta un parecido entre ambos. “Lobo busca a la gente, yo huyo de ella, soy un poco gato ya. Tenemos un carácter muy libre, muy pasota y somos bastante independientes los dos”, se describe.
Dani Rovira asegura que tanto Lobo como sus anteriores perros le han enseñado algo muy importante: a tocar tierra. Dentro de su profesión, en la que el éxito te puede volver loco, ser realista y vivir en el presente es algo muy importante.
“Te puedes volver imbécil. Para mí, el poder terminar, volver a por él, ir al parque y dar un paseo… Eso solo te hace mucho tocar suelo”, afirma. El artista se muestra convencido: “Es la mejor compañía, el ser vivo que mejor se adapta a todos los momentos de mi vida. No te dirá una frase o una palabra correcta. Simplemente está, te acompaña”.
Dani Rovira define al perro como un apoyo que enriquece sin abrumar
Cada enseñanza que Dani Rovira ha extraído de Lobo no es algo que solo él haya experimentado, sino que resuena en cualquier individuo que adore a los animales, debido a que estos compañeros nos otorgan valiosos aprendizajes que superan la rutina de vivir juntos. Esta unión, entre otros beneficios, impulsa la solidaridad y la destreza para conectar sentimentalmente con el resto de personas de forma más abierta y sin tantos prejuicios.

Diversas investigaciones científicas han registrado múltiples ventajas derivadas del vínculo con los animales de compañía. Por ejemplo, el contacto con ellos —ya sea a través de gestos sencillos como acariciarlos— es capaz de disminuir el cortisol (vinculado al estrés) y potenciar la secreción de oxitocina, promoviendo así un estado de calma y salud mental. Asimismo, convivir con perros tiende a vincularse con un incremento del ejercicio físico —gracias a las caminatas y juegos cotidianos—, lo que contribuye a bajar las probabilidades de sufrir patologías cardíacas y fallecimientos prematuros, impulsado por este mayor dinamismo corporal.
Los perros también nos enseñan habilidades sociales y afectivas valiosas, que mejoran la salud emocional, mayor sociabilidad y una menor sensación de soledad. Además, se puede reducir el aislamiento social y mejorar las habilidades comunicativas gracias a los paseos y salidas.