Sònia Sáez sostiene que no ajustar la alimentación del animal a su grado de ejercicio físico constituye un fallo fundamental que deriva en obesidad.
Cuidados
El sobrepeso provoca una presión extra sobre las articulaciones, sobre todo en la cadera, las rodillas y la espalda, lo que puede desencadenar artrosis, artritis, displasia de cadera o limitaciones en el movimiento.

Mascotas

Durante el último tiempo, el exceso de peso y la obesidad se han transformado en una afección sanitaria habitual entre canes y felinos. Más allá de representar un simple tema de apariencia, los kilos de más repercuten de forma directa en el movimiento, las articulaciones, el sistema metabólico y el bienestar general de los ejemplares, acortando de este modo su longevidad. Según señala Sònia Sáez, veterinaria, el sedentarismo, la ingesta calórica desmedida, la entrega frecuente de golosinas y la carencia de hábitos definidos constituyen elementos determinantes que propician la subida de peso en los animales de compañía. A estos motivos se añade un factor esencial que frecuentemente se ignora: el contexto afectivo.
La tensión, el tedio o la inquietud igualmente se “digieren” y logran expresarse en el organismo de la mascota mediante afecciones gástricas, variaciones en la conducta y alteraciones del metabolismo. Detectar precozmente los síntomas iniciales de obesidad, comprender las equivocaciones que tenemos al nutrir a nuestros compañeros y saber brindar afecto sin emplear constantemente el alimento, resultan acciones fundamentales para proteger su bienestar. De acuerdo con la veterinaria, las mínimas acciones cotidianas— distantes de regímenes extremos— logran generar un impacto significativo y colaborar para que perros y gatos conserven una masa corporal adecuada, una rutina dinámica y una mejor estabilidad física y anímica.
¿De qué forma puede un responsable notar los síntomas iniciales de exceso de peso en su perro o gato antes de que se transforme en obesidad?
El sedentarismo y el consumo desmedido de calorías frente al gasto energético constituyen causas fundamentales del exceso de peso en los animales domésticos. Este estado resulta muy frecuente hoy en día, puesto que los seres de compañía se han adaptado a la rutina de sus dueños y a gozar de una existencia tranquila y relajada. Con el fin de detectar si un animal presenta indicios de obesidad, es necesario examinar su anatomía; si su silueta y contornos habituales han desaparecido, significa que existe un excedente de tejido adiposo en el abdomen y el talle. Asimismo, en ejemplares con sobrepeso, resulta complicado sentir y contabilizar las costillas al tacto por la capa de grasa. Finalmente, resulta clave vigilar su comportamiento. Un animal con kilos de más se cansará con rapidez e incluso podría presentar problemas respiratorios.
Iniciar la travesía para lograr que un animal pierda peso y alcance su volumen corporal óptimo puede resultar abrumador, pero mediante una nutrición equilibrada, realizando actividades que eleven su vitalidad y supervisando su masa, es posible evitar la obesidad.

¿Cuáles son los fallos habituales que cometemos al dar de comer a nuestros animales sin percibir que incentivan el incremento de masa corporal?
Una falla habitual es no adecuar las raciones alimenticias al ejercicio y metabolismo del animal. Las dosis sugeridas en los empaques se basan en promedios, por lo cual es necesario ajustarlas a las demandas propias de cada mascota. Además, suministrarles “sobras” de comida para personas, en especial si es calórica o grasa, favorece notablemente el exceso de peso y acarrea trastornos digestivos.
Aparte de esto, es fundamental considerar que debemos suministrar dietas integrales a nuestras mascotas, que son las que les brindan los elementos nutricionales requeridos. Los productos adicionales, como snacks o premios, resultan de utilidad, pero es preciso incluirlos en el cómputo calórico de cada jornada para impedir el exceso de peso. Resulta esencial entender el apetito de nuestro perro o gato y restringir la disponibilidad permanente de alimento, dado que suelen ingerir de más, o emplear comederos específicos para prevenir un incremento de masa corporal progresivo y perjudicial.
Las raciones sugeridas en el etiquetado de los productos se fundamentan en un promedio, de modo que resulta necesario ajustarlas a los requerimientos particulares de nuestro animal
¿Cuáles hábitos cotidianos sencillos (sin recurrir a regímenes extremos) verdaderamente transforman el bienestar de un animal de compañía en cuestión de meses?
El secreto reside en la constancia. Supervisar las porciones y evitar el acceso libre al alimento resulta muy útil para regular el consumo de calorías, además de aumentar la actividad física de forma gradual. Un can que efectúa paseos breves, dinámicas de búsqueda o prácticas de estimulación cognitiva se considera un ejemplar activo. Asimismo, resulta fundamental brindar recompensas sanas. En vez de proporcionar chucherías muy calóricas, es posible elegir aperitivos ligeros, siendo vital conservar un hábito constante. La programación de la alimentación y del deporte influye de manera beneficiosa en el funcionamiento metabólico.
¿De qué manera es posible incentivar a un can de edad avanzada o a un felino sedentario a incrementar su actividad física, sin que se perciba como una imposición?
El impulso varía según el carácter de cada mascota, aunque usualmente resulta fundamental que la actividad física resulte amena y satisfactoria. Tratándose de canes de edad avanzada, las dinámicas de poca intensidad, tales como localizar la bola en áreas reducidas o caminatas breves pero constantes, suelen funcionar bien. Emplear objetos lúdicos interactivos o variar los trayectos habituales de las salidas puede lograr que el ejercicio resulte más estimulante. En el caso de felinos sedentarios, los elementos que despiertan su naturaleza cazadora, como varitas con plumas o estructuras para trepar, representan alternativas bastante llamativas. Resulta esencial evitar la presión excesiva y brindarles siempre un refuerzo positivo (un mimo o un premio nutritivo) al finalizar la rutina.
La carga nerviosa también se asimila: ¿qué señales físicas presenta un animal que experimenta tensión, apatía o ansiedad?
La tensión emocional impacta a los animales domésticos de formas sumamente evidentes. En los perros, por citar un caso, esto puede traducirse en variaciones del hambre (ya sea ingiriendo más o menos alimento), cuadros de diarrea o malestares gástricos, e incluso acciones perjudiciales como destrozar cosas o dermatitis por lamido en partes como las extremidades.
En los gatos, los signos de estrés también pueden incluir aumento en el lamido (lo que puede causar alopecia o caída de pelo), cambios en su comportamiento (más irritables o más escondidos) y problemas urinarios, como la cistitis idiopática. A nivel fisiológico, el estrés prolongado puede debilitar el sistema inmunológico, lo que puede hacer que el animal sea más susceptible a infecciones y enfermedades.
La sobrecarga ponderal causa una presión añadida sobre las articulaciones, particularmente en las caderas, rodillas y columna, lo que puede desencadenar artrosis, artritis, displasia de cadera o limitaciones de movimiento.
Bastantes responsables vinculan el afecto con la alimentación. ¿De qué forma es posible manifestar aprecio sin sobrecargar su plato habitual?
Frecuentemente intentamos obsequiar una recompensa a nuestro canino o felino tras un buen comportamiento, o simplemente para mimarlo, siendo conscientes de que jamás rechazarán el detalle. Afortunadamente, existen diversos métodos para gratificar a tu compañero sin recurrir obligatoriamente a los alimentos. Un frotamiento en el vientre o mimos tras sus orejas resultan formas tan válidas de expresar “te quiero” como ofrecerles una golosina o aperitivo. De hecho, dedicar momentos de calidad a tu animal o incluso regalarle un juguete inédito puede ser un gesto todavía más significativo.
Lo fundamental consiste en brindarles tiempo, ya sea mediante el juego, el aseo o el adiestramiento; la conexión entre humanos y animales se fortalecerá, y dicha estima será recíproca, puesto que percibirás que notan tu cariño, el cual devuelven siempre que ronronean, se restriegan o agitan su rabo al estar a tu lado.
¿De qué forma el exceso de peso afecta a la capacidad de movimiento, las articulaciones y el bienestar global del animal?
Tener kilos de más ejerce una presión suplementaria en las coyunturas, principalmente en la cadera, las rodillas y la espalda, lo que deriva en artrosis, artritis, displasia de cadera o dificultades motrices, pudiendo originar rechazo a la actividad física, debilidad y reducción del tejido muscular. Otras afecciones vinculadas son la diabetes tipo 2, las enfermedades cardíacas o el hígado graso, además de incrementar las complicaciones en anestesias y cirugías.
¿Qué grado de incidencia tiene el ambiente (hábitos, deporte, salud emocional) en su peso y metabolismo?
El ambiente ejerce un impacto fundamental en la salud integral de nuestros animales de compañía. Establecer hábitos constantes brinda tranquilidad y predictibilidad, lo que beneficia el equilibrio psicológico y corporal del ejemplar. Respecto a la actividad física, resulta esencial que el núcleo familiar promueva la movilidad (mediante caminatas cotidianas, disponibilidad de áreas para trotar o divertirse, etc.) Con el fin de conservar una masa corporal adecuada. La práctica deportiva impulsa su estado de ánimo y alegría. El soporte afectivo es igualmente indispensable, debido a que los animales que obtienen el incentivo cognitivo, motriz y las atenciones requeridas presentan un menor riesgo de padecer nerviosismo o tensión, elementos vinculados estrechamente con afecciones del sistema inmune y del aparato digestivo.

¿Qué recomendaciones útiles ofrecería a las personas que buscan armonizar una alimentación saludable con ciertos gustos o incentivos sin excederse?
Las golosinas deben integrarse en el cálculo de la ingesta calórica diaria y restringirse a menos del 10% del aporte energético total del animal. Revisa el etiquetado de los snacks para informarte sobre las recomendaciones nutricionales y el valor calórico por ración.
Con el fin de gratificar a la mascota se pueden utilizar premios de dimensiones reducidas o que resulten fáciles de fragmentar, o incluso suministrar croquetas de su régimen habitual, lo cual le brindará componentes nutricionales básicos y favorecerá la regulación del aporte energético. Siempre es sugerido buscar la orientación de nuestro veterinario, quien nos asistirá en el tratamiento de las necesidades concretas de nuestra mascota.
Si debiera sintetizarlo en tres prácticas fundamentales para conservar a un animal de compañía vital y saludable, ¿cuáles destacaría?
Para empezar, una nutrición integral y balanceada: Garantizar que el animal consuma productos de alta gama según sus requerimientos alimenticios particulares, supervisando las porciones de cada jornada. Como siguiente recomendación, la actividad física constante. Mediante paseos cotidianos o dinámicas lúdicas, el movimiento resulta esencial para conservar al compañero en buen estado y activo mentalmente. Finalmente, el asesoramiento de especialistas. Dado que los veterinarios poseen el conocimiento sobre sanidad y cuidado, acudir a su consulta y programar revisiones frecuentes permitirá evitar enfermedades, detectarlas precozmente y asegurar el bienestar de nuestro ejemplar.


