Cristina Tárrega, profesional de la comunicación y presentadora de espacios televisivos: “Cuando atravesé las pruebas y biopsias por la mastitis, mi perro Charlie no se despegó de mí”
PELUDOS VIPS
La profesional de la comunicación ha convivido siempre con canes, a los que ve como parte de su familia, y destina una porción importante de su tiempo a procurar su felicidad.

Cristina Tárrega junto a Charlie y Quilla, dos miembros más de su familia.
Menciona a Charlie y a Quilla con el afecto de quien idolatra a sus mascotas. Cristina Tárrega se entrega por completo a ellos y adora dedicarles todo el tiempo que puede a sus dos caniches toy. Son dos canes de tamaño reducido, de solamente dos kilos, que han obtenido el cariño y la dedicación de la periodista valenciana, de su cónyuge, el exfutbolista español Mami Quevedo, y del hijo de la pareja, Marco. Los tres ven a Charlie y Quilla como componentes fundamentales de su núcleo familiar, y de ese modo los cuidan. La polifacética profesional, colaboradora asidua en TardeAR (Mediaset), me relata detalles de sus pequeños, que permanecen escuchando con interés, al otro lado de la línea telefónica, nuestro diálogo.
Son como dos pulguitas, tan pequeños. ¿Tenías claro que querías esta raza?
Efectivamente, desde hace unos 7 u 8 años, anhelaba poseer caniches micro toy. Charlie se integró a mi hogar mientras mi esposo todavía permanecía en China. Mi hijo y yo requeríamos ese pequeño, y Quilla se incorporó después. Se la adquirimos a una criadora gallega, a quien posteriormente sugerí a bastantes amistades cercanas que hoy poseen mascotas.

Los nombres son peculiares, con raíces anglosajonas y españolas.
Jajaja. Charlie fue un regalo de un conocido que se llama igual, y apareció justo en el instante en que me encontraba con Carlos Herrera, de ahí su denominación. Pese a ello, admito que, si me disgusto, me refiero a él como Carlos en vez de Charlie. Por su parte, Quilla se debe a que mi cónyuge es de Cádiz y le agradan los términos vinculados a su región. Tanto Charlie como Quilla son nombres con gran sonoridad, algo que juzgo necesario para que tus canes te obedezcan.
¿Son los primeros con los que compartes tu vida?
¡Para nada! He convivido con bastantes canes desde mi boda. Mami y yo iniciamos nuestra relación acompañados por un perro. Por aquel entonces poseíamos un golden retriever americano que falleció debido al cáncer y también disfrutamos de un Terranova espectacular de 70 kilos. Nuestra unión conyugal y nuestros hijos han permanecido vinculados al entorno canino. ¡Y ya sumamos 26 años de vida en común! En el pasado igualmente poseí yorkshires, aunque mi madre se adueñó de ellos, si bien ella continúa negando haberlo hecho, ja, ja, ja. El can más reciente que posee es una yorkshire de mi hermana, de la cual también se ha apropiado.
Charlie, mi can, es vivaz y algo cascarrabias, aunque resulta sumamente afectuoso y carece de rencor. Asimismo, Quilla es la preferida de mi esposo.
Tu hijo, Marco, se ha criado entre perros.
¡Desde luego! Previamente a su llegada, nuestro golden retriever solía dormir la siesta en mi cama junto a mi esposo. Cuando nació Marco, mi madre asumía que el can se marcharía, sin embargo, eso no ocurrió. Residir en una vivienda con un terreno de 4000 m2 resulta beneficioso, puesto que mis mascotas disponen de sitio suficiente para corretear y divertirse. Fíjate, hace poco, Charlie se lastimó una pequeña uña con la hierba y tuvo un leve sangrado y mi hijo, que mide 1,90 metros, sufrió un desvanecimiento al observarlo. Siente gran afecto por él y resultó una situación dramática presenciarlo de ese modo.

¿Qué te aportan Charlie y Quilla?
Bastante. En mi hogar, son lo más importante, son mis pequeños. Al conocer a Charlie por vez primera, quedé prendada y comprendí que lo deseaba. Ni los Reyes Magos ni Papá Noel. Él representó el obsequio. Era diminuto y lo sigue siendo, puesto que apenas pesa 2 kilos. Y Quilla, escasamente más de kilo y medio. Me encantan los canes. El hashtag #amorperruno lo utilizo desde que inauguré Instagram, ja, ja, ja. Igualmente, desde hace tiempo, coopero con distintas fundaciones caninas, una de ellas ubicada en Valencia, mi región natal.
Supongo que los dos te han brindado un respaldo enorme en etapas complicadas, como las que atravesaste al ser informada de que tenías cáncer, si bien al final se trató de una mastitis.
Efectivamente, así es. Charlie es como mi sombra, siempre me acompaña. Es un animal tranquilo, noble y muy astuto, aunque también posee un carácter fuerte. Mis canes lo perciben todo, incluso cuando me siento decaída o triste. En los instantes complicados o de llanto, como pasó con los exámenes médicos y biopsias efectuados para identificar mi mastitis, se dan cuenta y no se apartan de mi lado, en particular Charlie. Quilla suele estar más unida a mi esposo.
Charlie se siente fascinado por diversas ardillas que habitan en mi propiedad, donde además se encuentra un pájaro carpintero y un búho que reside en la chimenea.
¿Podemos decir que tener perros te ha cambiado la vida?
Efectivamente, todos han pasado por eso. Y tratándose de Charlie y Quilla, que son tan menudos, todavía más. Cuando salimos de viaje y resulta imposible traerlos, permanecen con mi hijo o alguna persona de plena seguridad, siempre en nuestro hogar. No se trasladan a la vivienda de otros. En realidad, forman parte tan esencial de mi familia que mi marido declinó una propuesta para trabajar de entrenador en Brasil a causa de ellos. Resulta imposible separar a Mami de sus canes. En ocasiones, mientras cenamos en algún restaurante, él siente urgencia por regresar a la vivienda para acompañarlos. ¡Figúrate! Por mi parte, les converso, los lleno de besos y les expreso mi gran afecto. Los adoro.
¿Cuál es el mejor momento del día con ellos?
¡Existen bastantes! Charlie, asimismo, se comunica y mantiene charlas conmigo. A través de sus quejidos y sonidos bucales comprendo sus mensajes. Se siente atraído por diversas ardillas que habitan en mi propiedad, donde igualmente reside un pájaro carpintero y un búho instalado en la chimenea. Durante el alba y al anochecer, Charlie y yo rastreamos a las ardillas.

Previamente has insinuado la personalidad de cada cual. Me da la sensación de que Charlie cuenta con un temperamento más próximo al tuyo.
Desde luego, y Quilla posee un carácter parecido al de mi esposo. Charlie resulta vivaz y cascarrabias, aunque después es sumamente afectuoso y para nada vengativo. Quilla reside como una soberana y es la gran favorita de mi esposo. Se trata de canes muy astutos que se cansan rápido, motivo por el cual les estamos instruyendo en nuevas habilidades de forma continua.
Así que Charlie es más tu aliado y, Quilla, la de tu marido.
Por supuesto. Sin embargo, los dos resultan bastante celosos y, cuando Mami y yo nos besamos o estamos afectuosos, se les nota mucho. Únicamente buscan que estemos pendientes de ellos, en particular, Charlie.

