Así puedes denunciar a otro conductor que circula de forma imprudente o temeraria
Seguridad vial
La recopilación de pruebas documentales y de posibles testigos es crucial para que la denuncia prospere
Qué debes hacer si te dañan el coche aparcado y no sabes quién ha sido

La conducción temeraria o imprudente puede constituir un delito si se produce un peligro concreto para los demás usuarios de la vía.
Está claro que el riesgo cero al volante no existe. En los accidentes de tráfico pueden intervenir multitud de agentes externos como las lluvias torrenciales o los animales cinegéticos que se cruzan en la carretera, por ejemplo. Pero también hay riesgos que podemos evitar: los que atañen a la conducta de los usuarios de la vía. Si ahora que por fin te has ido de vacaciones, lo último que deseas es tener que esquivar a un conductor que circula en sentido contrario o frenar por culpa de un coche que se ha saltado el semáforo en rojo en un cruce. Por suerte, la conducción temeraria o negligente es denunciable y acarrea un importante castigo para el infractor.
El delito de conducción temeraria, recogido en el artículo 380 del Código Penal, consiste en “conducir un vehículo a motor o un ciclomotor con temeridad manifiesta y con ello poner en concreto peligro la vida y la integridad de las personas”. En concreto, se entiende por temeridad manifiesta la conducción a una velocidad que supere en 60 km/h en vía urbana o en 80 km/h en vías interurbanas la velocidad máxima permitida, o bien bajo la influencia del alcohol o las drogas.

En el caso de la conducción imprudente, se produce cuando el conductor no presta toda la atención o precaución que debería al manejo del vehículo. Prácticas como la conducción zigzagueante o los derrapes también pueden ser constitutivas de delito, siempre que se produzca un peligro en concreto a alguien.
La carga probatoria es crucial
Cómo y dónde presentar la denuncia
Según el Reglamento de Procedimiento Sancionador en materia de Tráfico, Cualquier persona podrá, al igual que los agentes, formular denuncias por hechos que puedan constituir infracciones a los preceptos del texto articulado de la ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial”. Es decir, podemos denunciar a título particular a los conductores que observemos realizando una conducción temeraria o negligente.

Para que la denuncia prospere, es fundamental recopilar la mayor cantidad de pruebas posibles. En la actualidad, los teléfonos móviles son un instrumento muy útil a la hora de documentar la infracción e identificar al conductor temerario mediante fotografías, audios y, sobre todo, vídeos. Eso sí, estas grabaciones deberá realizarlas un ocupante del vehículo distinto del conductor, para evitar ponernos en peligro a nosotros mismos y a los demás usuarios de la vía.
Recopiladas las pruebas, deberás acudir a una Comisaría de Policía, a un cuartel de la Guardia Civil o a la Junta de Distrito de tu localidad. Será imprescindible que te identifiques como denunciante y aportes la mayor cantidad de datos posibles sobre los hechos: lugar, fecha, hora, explicación de la infracción, datos sobre las personas afectadas y posibles testigos que puedan corroborar tu versión. También puedes presentar tu denuncia ante el Ministerio Fiscal.

Delito o sanción
Consecuencias para los conductores temerarios o imprudentes
El Código Penal castiga la conducción temeraria con penas de seis meses a dos años de prisión y la retirada del permiso de conducir entre uno y seis años. Sin embargo, la mayoría de las denuncias por conducción temeraria se resuelven con una sanción muy grave que acarrea una multa de 500 euros y 6 puntos del carné.
Por su parte, la conducción imprudente está considerada como una falta grave y conlleva una sanción administrativa de 200 euros.

