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Por qué los trenes no llevan cinturón de seguridad: la pregunta que surge tras el accidente ferroviario de Adamuz

Siniestro mortal

A diferencia de los coches y aviones, un sistema de retención podría aumentar el riesgo de lesiones a los pasajeros

Por qué la DGT recomienda abrochar los cinturones traseros aunque no viaje nadie atrás

Los trenes están diseñados para que los pasajeros viajen seguros sin cinturón

Los trenes están diseñados para que los pasajeros viajen seguros sin cinturón

Getty Images/iStockphoto

El tren es uno de los medios de transporte más seguros. La probabilidad de fallecer en un accidente ferroviario es muy baja. Un estudio de la Comisión Europea de 2019 indica que el riesgo de muerte para un pasajero de tren en la Unión Europea es de apenas 0,09 fallecimientos por cada mil millones de kilómetros recorridos, unas 28 veces menos que en automóvil.

Siniestros tan trágicos como el que ha sucedido en Ademuz (Córdoba), que se ha cobrado la vida de al menos 41 personas, son excepcionales. Sin embargo, cuando suceden es cuando surgen algunas preguntas. Una de ellas, es por qué los trenes no llevan cinturones de seguridad y si este equipamiento de seguridad hubiera servido para salvar alguna vida.

Uno de los trenes siniestrados en el trágico accidente ocurrido el domingo en Adamuz 
Uno de los trenes siniestrados en el trágico accidente ocurrido el domingo en Adamuz Manu Fernandez / Ap-LaPresse

Renfe da la respuesta: no utilizan este sistema de sujeción “porque la normativa internacional lo desaconseja; puede ser más peligroso llevarlos que no llevarlos”.

La explicación tiene que ver con la física de los accidentes ferroviarios y con la filosofía de seguridad del sector, que prioriza la prevención de la colisión y la absorción de energía, ya que un cinturón podría aumentar el riesgo de lesiones.

El tren prioriza prevenir la colisión y absorber la energía del impacto más que sujetar al pasajero

A diferencia de los automóviles, donde los cinturones sujetan al pasajero en un espacio reducido y rígido, los trenes cuentan con secciones mucho más amplias y estructuras que se deforman de forma controlada. Estudios del Rail Safety & Standards Board (RSSB), el organismo británico de seguridad ferroviaria, muestran que en colisiones longitudinales los cinturones podrían incrementar el riesgo de lesiones y dificultar la evacuación, ya que los asientos y los vagones están diseñados para absorber la energía del impacto de manera diferente a un coche.

Los asientos de los trenes están diseñados para absorber la energía del impacto y proteger a los pasajeros 
Los asientos de los trenes están diseñados para absorber la energía del impacto y proteger a los pasajeros Hyundai

Al fijar la cadera del pasajero mientras la cabeza y el torso siguen avanzando por inercia, podrían producirse lesiones cervicales graves o incluso mortales. Por eso, los trenes apuestan por un sistema diferente, en el que los asientos y los respaldos están diseñados para absorber progresivamente la energía del impacto y distribuirla por todo el cuerpo. Funcionan como un airbag pasivo, reduciendo el riesgo de lesiones en cuello, cabeza y piernas y permitiendo que el pasajero se mantenga protegido sin necesidad de un cinturón convencional.

Los asientos están diseñados para dispersar la energía del choque, actuando como un airbag pasivo

Otra consideración a tener en cuenta es que no todos los pasajeros viajan sentados. En los trenes de cercanías muchos usuarios viajan de pie y en los trenes de larga distancia es habitual que se desplacen por el vagón por distintos motivos. En estos casos, un cinturón no serviría para protegerlos. Por eso, los estudios de seguridad ferroviaria priorizan soluciones que minimicen la energía del impacto y faciliten la evacuación, en lugar de sujetar al pasajero en el asiento.

Esta filosofía de seguridad no es exclusiva de los trenes. En los aviones, por ejemplo, solo es obligatorio el uso del cinturón durante el despegue, el aterrizaje y en turbulencias, aunque el aparato viaje a gran velocidad. Sin embargo, su eficacia depende del tipo de movimientos del avión. En caso de turbulencias fuertes o una descompresión, el cinturón mantiene al pasajero sujeto al asiento, evitando que salga disparado o rebote dentro de la cabina, lo que podría causar lesiones a él mismo o a quienes tiene cerca.

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